Iglesia altagracia

33, el musical.

En el Facebook de la Parroquia de Altagracia del día 24 de febrero podías leer: “extraordinario el día, ha merecido la pena”.

Y con esas palabras me quedo también para resumir un día especial, un día diferente: La Parroquia se iba de excursión. El destino: Madrid, al teatro, a ver “ 33 el Musical”. Pero nada de teatro en el centro, la sorpresa era mayúscula : en el Ifema,  en la Feria de Madrid había una gran carpa- el espacio 33- un recinto de 7000 metros cuadrados, con una carpa de 19 metros de altura y abovedada donde caben más de 1000 espectadores. Un gran espacio que te hacía preveer que aquello iba a ser importante.

Por la mañana estuvimos en la parroquia del Pilar- frente a la Clínica San Camilo, lo que me hizo recordar otros momentos, porqué  las horas de hospital cuesta olvidarlas- allí después de celebrar la Eucaristía tuvimos la oportunidad de conocer y hablar con Toño Casado el director y compositor del musical. Es Sacerdote. Y lleva pendiente.

Le teníamos ahí delante –un genio- y le hacíamos preguntas, y él nos respondía con su experiencia. Siempre había sido músico. Siempre le había gustado la música y él piensa- y a mí me convenció- que es una forma buenísima de evangelizar.

También nos contó que el musical lo escribió cuando él tenía 33 años. La letra y la música y los personajes los tenía en su cabeza y sólo tenía que escribirlo y tocarlo… Lo había representado a pequeña escala. Estaba esperando encontrar un productor-persona que pusiese los dineros para poderlo realizar- y nos habló de muchísimos números: euros, trabajadores, tiempo, medidas, espectadores.

También le preguntamos que si los actores eran católicos, que si eran de la parroquia (yo pensaba en Entregado) y nos dijo que no. Que ellos habían hecho un casting y habían elegido a los mejores(mejores cantantes, bailarines, actores y músicos) porque aquello era un negocio y los productores tienen que ganar dinero. Pero lo que si nos dijo es que habían cambiado. El musical 33 les estaba transformando, todos habían trabajado en otros musicales, pero la relación entre ellos era diferente. Al fin y al cabo es normal: están representado lavida de Jesús. Están representando al Amor, la alegría de estar vivos.

Después tuvimos tiempo libre para comer, y a las 4 nos volvíamos a subir al autobús para ir al Ifema.¡ Ni que decir que aquello era grandiiismo! Allí había para comprar recuerdos, baños, café y música en directo… todo para ir calentando el ambiente.

El Musical, impresionante. Se superaron todas mis expectativas. Por ejemplo, me sorprendió una Virgen María cosiendo a la máquina, unos apóstoles con pantalones y alguno de ellos hasta con chaqueta.  Así que os lo recomiendo a todos. Que no nos hablen de ello los periódicos o la tele no significa que no merezca la pena,para todos los públicos. 

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