Salud Temas de hoy

A propósito de la listeriosis y la toxina botulínica: ¿Por qué no comemos mas sano?

Jesús Sánchez Migallón Sánchez Gil

Aunque en Manzanares y su Área Sanitaria no se ha declarado ningún caso de Listeriosis ni de contaminación por toxina botulínica, ni siquiera como sospechoso, sí es un asunto que está a diario en los medios de comunicación y que preocupa todos los ciudadanos, que se preguntan, ¿qué ha fallado? ¿Podemos estar tranquilos con la responsabilidad de la administración en su labor inspectora? ¿Cómo es posible que una fábrica de conservas cárnicas haya estado un tiempo sin inspeccionarse y sin regularizar sus ampliaciones? Distribuyendo sus productos por toda Andalucía y en menor cuantía en otras comunidades.

La listeriosis es una infección grave causada por la bacteria Listeria Monocytogenes, que se encuentra en los campos de cultivo, y el en forraje de los animales, llegando a nuestras casas con los alimentos crudos, leches sin pasteurizar, y principalmente en carnes crudas, embutidos loncheados, precocinados y envasados al vacío

 Siempre se produce por ingerir alimentos contaminados con ella (y en los fetos a través de la sangre materna) pero nunca se contagia de persona a persona. Afecta a embarazadas, ancianos, personas inmunodeprimidas y a cualquier ciudadano. Los síntomas, que pueden aparecer hasta 70 días después de la ingesta del alimento contaminado, consisten en fiebre, diarrea y afectación de estado general, se puede complicar con meningitis, pudiendo llegar, como ya ha ocurrido en Andalucía a producir la muerte a tres personas, puede causar abortos y en el feto meningitis y encefalitis con graves secuelas neurológicas. Lo complicado y curioso de esta bacteria es que soporta ambientes sin oxígeno y la congelación, y, además, no estropea el alimento y por tanto no se aprecia el riesgo.

De la misma forma, sin producir ninguna alteración perceptible por el consumidor, ocurre con el botulismo, con un pequeño brote producido recientemente por unas latas de atún distribuida por una conocida gran superficie alimentaria. El botulismo es una enfermedad producida por la toxina botulínica que produce una paralización de los músculos, y que está generada por la bacteria clostridium botulinum. Sus síntomas son fatiga intensa, sequedad de boca, dificultada para tragar y hablar, debilidad muscular, que pueden afectar a los músculos respiratorios produciéndose incluso la muerte.

Bien, pues para que los alimentos podamos comerlos con total “garantía y seguridad” la industria utiliza los siguientes aditivos:

Colorantes: aditivo que da color a los alimentos

Acidulantes: para modificar o potenciar su sabor.

Edulcorantes: les confieren un sabor dulce

Potenciadores del sabor: para realzar el aroma y el sabor de los alimentos.

Antioxidantes: alargan la vida del alimento, protegiéndolo de la oxidación

Conservantes: prolongan la vida del alimento protegiéndolo de los microorganismos

Antiaglomerantes: reducen la tendencia de los alimentos a pegarse unos a otros.

Antiespumantes:  Impiden o reducen la formación de espuma.

Emulgentes: Mantienen una emulsión de dos o más fases en un alimento.

Espesantes: Aumentan la viscosidad de un alimento.

Estabilizantes: mantiene la dispersión uniforme de dos o más sustancias de un alimento.

Humectantes: impiden que los alimentos se sequen.

Almidones: Para que el alimento pueda mantener su textura.

Endurecedores: mantienen los tejidos de frutas y hortalizas firmes.

Gasificantes: Introducen dióxido de carbono en un alimento.

Gelificantes: dan textura mediante la formación de un gel.

Sales fundentes: En los alimentos elaborados para que no se separe la grasa.

Agentes de carga: proporcionan a los alimentos volumen y textura.

Agentes de recubrimiento: le dan un aspecto brillante y lo cubren con una capa protectora

Correctores de acidez: controlan la acidez o alcalinidad de un alimento.

Gases de envase: introducidos en un envase, protegen de la oxidación y descomposición.

Gases propulsores… enzimas…agentes de tratamiento de las harinas

¿No se asustan de leer todo lo que a diario ingerimos para hacer más “saludables” los alimentos?

Todos ellos, además, legales y autorizados en sus indicaciones específicas.

A la vista de todo ello, no creen, y les propongo, que ha llegado el momento de cambiar nuestros hábitos alimenticios, de comer sano, de elaborar y cocinar nuestros propios alimentos, de lavar nuestra fruta y verdura en casa… en fin, como siempre se ha hecho….

No duden que nuestra salud mejor iría…. y el bolsillo también.

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