Iglesia asuncion

Agradecimiento de don Luis a don Oscar

Agradecimiento

Luis Gallego Villena

Cargado de ilusión y de esperanza fui a recibirte, tras el largo viaje que realizaste desde Venezuela hasta allegarte a esta tierra de la Mancha, a esta Parroquia de Manzanares. Ilusión y esperanza, por cierto, no defraudadas.

Tu ser sacerdote te llevó a volcar tus anhelos apostólicos, todo el tiempo que te lo permitían tus estudios, tus formidables estudios acerca de la Sagrada Escritura, en esta Comunidad Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora. La vida sigue y ahora es llegado el momento de agradecer tus desvelos, tus trabajos, a favor de la Diócesis y especialmente de esta Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora.

Sabemos que tus vuelos científicos son altos, muy altos, tanto que te llevan a situarte en la Tierra de Jesús para, desde la cercanía a la cuna del cristianismo, empaparte bien de las enseñanzas, ejemplos y ambientes que vivió el que es el centro de tu investigación: Jesucristo el Señor. Otros ya lo hicieron, como San Jerónimo, que legó para la historia los mejores estudios acerca de la Sagrada Escritura. Otros los han venido haciendo, succionando lo mejor que encontraron en la tierra de Jesús; ahora te toca a ti, querido Don Oscar, dar el salto y, por encima de la turbulencia provocadora de este mundo, entrar en contacto directo con el acontecimiento de nuestra salvación.

Conste que es para nosotros motivo de satisfacción personal y agradecimiento, esta nueva dimensión de tus trabajos de investigación y, como los buenos padres, nos alegramos contigo. Pondremos en manos de Dios tus ilusiones y seguiremos detenidamente tu itinerario de investigador. No lejos, está el tiempo en el que podremos decir: «Don Oscar ha escrito y en su libro nos acerca al conocimiento de las Escrituras y su vuelo apostólico no se detuvo en una Diócesis o Parroquia concreta. Ha roto fronteras y su enseñanza tiene más alcance.

Oscar, me siento legitimado para afirmar que esta Parroquia la tuviste siempre cercana a ti. Me siento legitimado para apreciar y bendecir los esfuerzos apostólicos que en ella invertiste, al igual que puedo afirmar, con toda seguridad, que toda «tu sembradura producirá los efectos que Dios en su Providencia ha querido».

En estos seis años de tu permanencia, la Parroquia se ha rejuvenecido, la comunidad parroquial ha crecido beneficiada por tu presencia; al igual, siento que personalmente he llevado un ritmo contrario. Estos años me han envejecido, han restado capacidad a mi trabajo, pero han aumentado mis deseos de ser fiel al trabajo que Dios me ha encomendado y que me están dando a saborear las mieles de la fidelidad, de quien hace sus bodas de oro sacerdotales, sus cincuenta años de sacerdocio.

Oscar, aquí continuaremos en nuestro trabajo, -trabajo de Dios- mirando a lontananza y descubriendo en el ser de Dios nuestra perenne juventud.

Permíteme mis últimas palabras, que quiero se conviertan en sincera oración:

Virgen María, Señora Nuestra del Encuentro, prepara tú el encuentro de Oscar con la Tierra de Jesús, con las personas que allí habitan, dale acierto en sus estudios, salud para realizar sus proyectos y encontrarse con personas buenas que faciliten su labor. Si alguna vez nos encontramos, Señora Nuestra, sea para agradecer a Dios tantos beneficios como la Providencia de Dios nos ha donado. Así sea.

 

Palabras de agradecimiento, leídas por don Luis Gallego Villena, en el momento de la acción de gracias de la misa de despedida a don Óscar-Argenis Olivares Pino, sacerdote venezolano que ha servido en la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, durante casi seis años, a la vez que realizaba sus estudios doctorales en Salamanca y Madrid.

COMPARTE

Deja un comentario

*

Iglesia asuncion

Reflexiones de un católico ¿pesimista o realista?

Adiós a don Óscar

Martín