Artículos Creación literaria

Creación Literaria.

                                                                                                                                               María José Soria Moreno             

LA MÁQUINA DEL TIEMPO.                                                                                         

Con el calcetín a medio poner, la sonrisa rota de hacer muecas cada mañana, los jirones hechos costillas y el sol quemando las horas que acababa de consumir. Así fue que un día terminó lo que se veía venir, tres por dos calles y cuatro por calle y tres cuartos. Ahora tocaba desenmarañar sus negros cabellos y comenzar una nueva vida. No había olvidado cómo se vivía con una mano delante y otra detrás.

 

AL OTRO LADO DE LA VIDA

Era fría la mañana,

de esas que te joden el día

vete tu a saber porqué.

Tomó café, fumó un cigarro

y llamó a la vida -“estúpida”-

más de una vez.

No quería pensar,

tan sólo dejar correr el tiempo,

ese tiempo que ya no le pertenecía,

ese tiempo que había regalado.

Lo había regalado, sí.

No sabía bien cómo pudo suceder,

qué maraña de sucesos la habían llevado a aquella habitación perdida.

Se sentó consigo misma

y se contó una historia que ni ella misma creía.

Siempre quiso ser artista.

De aquellas de película en blanco y negro,

de aquellas en las que las sombras no existían.

¡Cuántas ilusiones perdidas!

Soñaba,

siempre soñaba con aquella historia,

con aquellos niños amantes,

con ese tranquilo lago,

con esa vida de ensueños,

con la inocencia de un día navegando en un velero.

Recogió la taza, se levantó y se fue.

Se fue por dónde la añoranza hizo camino,

por aquel triste País que la arrojaba al abismo.

Hoy era el día,

el día en que el sol debía salir,

el día en el que enterraría el hacha de guerra con la vida.

Dejó caer una despedida,

una nota en un papel,

en ese papel,

recogido, algún día,

de una sucia papelera,

de una vida desmedida.

Hola, soy yo.

Sí, estoy aquí.

Quiero quedarme, pero…

Sé que no debo demorar la despedida.

Allí, entre negros borrones,

destrozó su vida.

La rompió a jirones,

la mató con ira.

Ya no queda nada,

ni su triste despedida.

Se la llevó el tiempo.

Se la llevó…

COMPARTE

Deja un comentario

*

Artículos Creación literaria
NOTICIAS RELACIONADAS
El tonto del haba
Presentación de las fiestas en honor a San Blas
Creación literaria