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¿Cuestión de escolarización o de civismo?

 Federico Luis García Alcázar

       En pleno siglo XXI, cuando pensamos y casi aseguramos que la juventud está un 100% escolarizada, porque así lo indica nuestra legislación en España, resulta que los niveles de gamberrismo no bajan sino que aumentan alarmantemente. En décadas anteriores, en el siglo pasado, la juventud estaba escolarizada en un 60%, pues la economía familiar estaba tan deprimida que los hijos tenían que aportar su granito de arena con su trabajo para el sustento de la familia.

          Y ustedes me preguntaran…¿que tiene que ver la escolaridad con el gamberrismo?; pues eso mismo me pregunto yo, posiblemente nada. Y eso es lo lamentable, pues creo que debería estar relacionada y muy directamente la escolarización con la educación. Pero parece ser que no es así, cuanto más nos formamos y más estudiamos…mas aparecen actos vandálicos en nuestra sociedad. No se alarmen que no es una afirmación personal, no, es una aseveración a la realidad que hoy día acontece en nuestra sociedad juvenil.

         Y yo me vuelvo a preguntar, ¿es que entonces los jóvenes no saben divertirse sin dañar el mobiliario o los espacios comunes de nuestra ciudad?. Esto, antaño no pasaba…pues existía un respeto hacia las personas o hacia los inmuebles que dignificaba hasta los mas incultos y analfabetos. Y lo digo con el máximo respeto hacia las personas que antaño nunca pudieron estudiar por falta de recursos, porque lo que estaba claro es que en educación alcanzabanel sobresaliente.

      ¿Qué razón lleva entonces  a los jóvenes a perder la noción mas respetuosa de su civismo?, ¿Qué causas alteran su conducta en sus salidas jocosas en la oscuridad de la noche, cuando, según creo, en estados de normalidad, en sus horas de estudio y de trabajo, no deben dejar ver esos comportamientos?

      El alcohol o las drogas quizás sean la razón mas influyente en los estados de descerebración que sufren los jóvenes hoy en día a la hora de salir de marcha. De ahí que veamos los noticieros o telediarios  actuales plagados de noticias macabras, tristes, “accidentosas” o de desgracias… Parecen mas “Telesucesos” que un medio de propagación de noticias simplemente de actualidad. Es curioso cómo un joven aparentemente educado y formado, cambia su actitud en una noche de juerga. Y lo hace de manera brutal, y valga la expresión, si, porque su comportamiento a veces se vuelve “brutal”.

         No generalizo, claro está, pero si diré que existe un porcentaje muy alto de jóvenes que padecen este  síndrome actual. Hoy día no existe respeto a las personas mayores, ni a los establecimientos, ni a las propiedades privadas, ni públicas…estamos en una decadencia cívica EVIDENTE!.

       Valgan los numerosos ejemplos que a continuación os comento, y que creo que son conocidos por muchos de los ciudadanos de mi querida población de Manzanares.

       Vivo actualmente en una calle céntrica de nuestra ciudad, por lo que a diario sufro a la vez que observo, cómo en callejones adyacentes a mi domicilio, los jóvenes  que salen de los disco-bares cercanos, a altas horas de la noche con claros síntomas de embriaguez,utilizan los portales, portadas o esconces de los escaparates de los comercios, para realizar sus necesidades fisiológicas, además de las necesidades provocadas por el alcohol, como puedan ser…vomitonas, secreciones y demás peculiaridades; Y que además van acompañadas con exaltaciones de la amistad, que evidencian con cánticos, gritos y toda clase de jolgorios… entorpeciendo el necesitado descanso de todo un vecindario.

        Después de esta retahíla de eventos, vienen a continuación los mas gravosos y deshonestos, como son la rotura de espejos y retrovisores de los coches aparcados en la calle, (y pongo como ejemplo evidente, la rotura de los dos retrovisores de mi vehículo aparcado debajo de mi balcón, que incluso oyendo el incidente y bajando rápidamente en pijama, me vi incapaz de poder retener y denunciar en consecuencia a los individuos que realizaron el sabotaje). Posteriormente conforme avanzan en su  divertida rutina, rompen una y otra vez los arbolillos que realzan los maceteros que delimitan al famoso balconcillo del Santo, y para mayor afrenta no conformándose con lo realizado,  vuelcan los contenedores de basura o rompen las lunas de los vehículos de toda una calle, ( como a mí también me tocó en otra ocasión).

       Es inadmisible tener que tolerar una y otra vez, todos los fines de semana y fiestas de guardar, los actos vandálicos que sufrimos en el mismísimo centro del pueblo, preguntándome yo ¿qué no será entonces en la periferia?. Comprendo cómo deben estar  desbordadas nuestras fuerzas de seguridad, pues no cabe duda que “los jovenzuelos” aprovechan la nocturnidad y la soledad de nuestras calles para ejecutar sus múltiples desmandadas; como vulgarmente se suele decir, nuestros agentes “no deben dar abasto”. Es por lo que creo que es de extrema necesidad la colocación de cámaras que detecten a estos energúmenos a la hora de realizar estos actos, y sería muy clarificador si se colocasen en las mismas esquinas de las calles mas damnificadas. Al mismo tiempo carteles en los que se lea claramente “no realizar excreciones en la calle”, o algo parecido.

         En fin, que les voy a contar, al menos exponiéndolo y haciendo participe al vecindario y a las autoridades, tendremos confianza en que se solucione la problemática por el bien de todos.

    

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