Editorial Opinión

El valor añadido

En términos financieros, el valor añadido es la diferencia entre el coste de la producción y el precio final de venta o también el valor que adquieren los bienes y servicios al ser transformados durante el proceso productivo. A veces, ese valor no se pude cuantificar en euros, es un intangible.

Cuando realizamos una compra en un pequeño establecimiento de Manzanares, el producto que nos llevamos a casa ha adquirido un gran valor añadido: la cercanía y el consejo de la persona que lo vende, la confianza de poder reclamar o cambiarlo o arreglarlo si el resultado final no es el deseado, la buena conversación entre vecinos en el momento de la compra, la seguridad de que el vendedor se está comprometiendo personalmente porque no es una locución automática que te atiende por teléfono sino que es nuestro vecino, al que volveremos a ver en cualquier momento y que se siente vinculado y se responsabiliza.

Pero también nosotros podemos conferir un valor a nuestra compra, o más que valor, unos ciertos valores. Cada vez que compramos en nuestro pueblo contribuimos a que una familia salga adelante y prospere, lo que a su vez repercutirá en beneficio de otros comerciantes que a su vez podrán vender sus productos también y ganarse la vida honradamente. Contribuimos a que nuestras calles y plazas se animen y se propicie el encuentro personal entre los vecinos y se cree un tejido social amable y sano. Contribuimos a hacer de la compra un acto cercano y amistoso, humano, lejos de la pulsión de compra puramente consumista.

El producto adquirido en el pequeño comercio local adquiere un nuevo valor: el valor de la colaboración y la solidaridad entre vecinos.

En estos tiempos en que la revitalización del comercio local es clave en nuestra ciudad, no solo es necesario que compremos en nuestro pueblo con el valor añadido al que hacemos referencia, sino que también que a nuestra compra le añadamos valores, el valor añadido de la solidaridad, la ayuda, la buena vecindad y la responsabilidad con nuestro comercio, que es la vida del pueblo.

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