Artículos de opinión

Enfurruñarse

                      Manuel Rodríguez Mazarro

 

Mi opinión a los políticos de Manzanares, que se dejen de buscar las palabras que en tiempos dijo el uno y el otro, no enfurruñar tanto en los plenos, echarse las culpas y dejar de colocarse de una vez las gafas en sus narices.

              En el argot manchego decían “enfunfurruñáo” algo como lioso, enfadado, no claro, molesto, disgustado, emborronado, mal encarado, zapeado.  No sé, si esta palabrita viene en el “Google”, en el diccionario “Espasa-Calpe” viene como enfurruñado. Tomos de libros que se ojeaban en ocasiones y que hoy han quedado para ocupar la estantería.

            Referente a las tonterías, más que el mueble-bar de algunas casas. Todo ha quedado simplificado en los recuerdos y tradiciones de antepasados. A los actuales matrimonios les gustan las paredes cada vez más despobladas, el polvo es muy alérgico. Los cuadros (ni verlos en pintura), alguna foto de la boda en caso de estar aún juntos y por la madre que fue la madrina y parece feo, fue la que regaló el ajuar, el padre es un bendito, se hace el sueco y enfurruñea en las soledades.

            Una vez pasadas las elecciones del 28 de abril, San Prudencio que así lo indica el santoral del “candelario”, nos han dejado bastante prudentes. Los españoles  “no estamos locos que sabemos lo que queremos”.  Después de tantos capotazos anticipados que nos dieron, ahora nos toca la suerte de varas, banderillas, muletazos y la de matar, volviendo próximamente, otra vez a la terna, el verdadero enfurruñamiento del 26 de mayo.

            Todo un séquito político, vendrán los “bloques”, fusiones, pactos, aleaciones, conveniencias, maridajes como los vinos, a gusto del paladar según oferta y demanda, algunos salen picados y por supuesto enfurruñados entre partidos y votantes.

            La profesión de político es de la peor vista y con menos atractivo para todos. Cuando escribo esta página es el día de “San José Obrero Español”, declarado festivo y por eso es la Fiesta del Trabajo y claro, no se trabaja. He tenido la curiosidad de hablar con varios jóvenes, por eso de oír la opinión de todos, sin mirar color ni sabor. —La frase más concurrida y amable  fue:– “no entendemos de política, todos son iguales, cada cual va a lo suyo, sueltan el royo y a figurar”.

            Este fue el enfurruñado de algunos 20-35 añeros. Lo curioso de este “parte”, así como que no quiere la cosa, me tuvo durante varios días entretenido visitando lugares de ocio, variado personal con ideología azul, morados, naranjas, gualda, lazos amarillos, ellos y ellas,… Resulta que el enfurruñamiento de tal variedad es el mismo criterio del conjunto de la población. Eso de las encuestas es puro tocamiento.

            Lo curioso es que nadie entiende de política y no deja de hablar de ello, todos opinan, dicen que no van a votar y votan. Hacemos lo mismo que los perritos aquellos que se llevaban en el coche con movimiento de cabeza, callamos y otorgamos.

            Mi opinión a los políticos de Manzanares, que se dejen de buscar las palabras que en tiempos dijo el uno y el otro, no enfurruñar tanto en los plenos, echarse las culpas y dejar de colocarse de una vez las gafas en sus narices. —Lo mal que lo hicieron los de antes y lo bien que lo estamos haciendo nosotros. La conclusión del ciudadano, en general, es que todos son iguales y lo que dijo la abuela: –¡quítate tú para ponerme yo!                                      

 

           

                

 

                                    

COMPARTE

Deja un comentario

*

Artículos de opinión

Una de cal y otra de arena

La limpieza de la «vereda»

Política municipal y participación ciudadana