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Foto de Familia

Por África Crespo Mazuecos

Cómo son y cómo viven las jóvenes familias de Manzanares y a qué retos se enfrentan.

 

Durante algunos meses hemos estado preguntando a diversas familias de Manzanares sobre los retos a los que se enfrentan en el día a día. Las respuestas han sido muy variopintas ya que nos hemos preocupado de escoger a familias muy diferentes de nuestra localidad. Algunos han decidido tener un único hijo ante las dificultades que les ha planteado la vida desde que han sido padres. Otros se han animado con la familia numerosa. Y otros, incluso, se han visto sorprendidos con un número elevado de hijos sin planteárselo.

Además, hemos querido saber cómo se vive con niños en Manzanares, qué lugares de ocio existen para los más pequeños, qué ayudas se ofrecen para la conciliación, algunas prestaciones económicas a las que se puedan agarrar en caso de necesidad.

Los padres nos contarán cómo solucionan problemas familiares que surgen con el día a día.

Antes de nada quiero presentaos a las familias que han participado en este reportaje y desde aquí darles las gracias por su esfuerzo y por su sinceridad.

 

Irene y Jorge, dos hijos mellizos de 20 meses de edad.

Mercedes y Juan Carlos, una hija de 18 meses de edad.

Bartolomé y Esther, tres hijos de 9, 7 y 4 años de edad respectivamente.

Elena y Agustín, un hijo de dos años y medio y un bebé a punto de nacer en el momento de la entrevista, bebé que ya están en casa con su familia.

Paqui y Elías, cuatro hijos, el hermano mayor de 10 años y las pequeñas trillizas de

Manuel y Esther una hija de cuatro años en el momento de la entrevista, en el momento de la publicación celebran la futura llegada de un miembro más.

 

¿Cómo os ha cambiado la vida la paternidad? ¿El cambio ha sido positivo/negativo? Reflexión complicada: ¿Os arrepentís?

 

Para Paqui y Elías todo ha sido bastante complicado. Desde la llegada de las trillizas toda su vida ha dado un vuelco. Han tenido que cambiar desde el coche hasta su economía familiar.

Irene nos ha contado que tener dos bebes adorables es siempre algo positivo, pero que la dificultad la ha visto en la falta de familia en Manzanares. Ha echado de menos menos la ayuda y el apoyo de los míos en ciertos momentos en los que se me venía el mundo encima y era tal el agobio, que me llevaba a pensar cosas ridículas (ahora veo que eran ridículas). Se ha sentido muy sola y muy agobiada, y en esos momentos sí que me he arrepentido, pero fueron pensamientos fruto de la situación, que me desbordaba… para nada me arrepiento de tener a mis dos chicarrones.

Elena y Agustín me dicen “negativo nunca, siempre positivo”, y volverían a hacer lo mismo.

Para Paqui la palabra no es arrepentimiento, sino una situación de shock ante la llegada de tres bebés a la vez sin esperarlo. Paqui lamenta no hacer podido disfrutar de cada una de sus niñas siendo bebés, porque tenía que atender a tres y no llegaba a tiempo.

Manuel y Esther destacan que pasaron de vivir para ellos a vivir exclusivamente para ella. Jamás podrían arrepentirse de tener lo más maravilloso que les ha dado la vida.

 

¿Habéis notado cambios en vuestro carácter?

 

Irene asegura que va con ansiedad a todas partes; lleva 18 meses sin dormir tranquilamente. Los bebés exigen mucho y ella sola quiere llegar a todo. Se siente mucho más susceptible con la gente en general y también en el trabajo.

Mercedes y Juan Carlos se sienten tan felices de ser padres que se muestran mucho más sociables y agradables ante todo el mundo.

Bartolomé y Esther contestan con un rotundo sí. A veces se está más irritable, debido al cansancio. Pero también uno se vuelve más maduro, relativiza los problemas que no lo son, tiene otras prioridades en la vida. También se cambia de opinión en algunas cosas según dictan la experiencia de tener hijos con respecto a cuando no los tenías. Se mira con más indulgencia a otros padres incluso a nuestros propios padres porque ahora los entendemos más.

Paqui se ha vuelto mucho más sensible. La lágrima sale fácil ante cualquier situación. Ella me decía que no podíamos llegar a entender como se siente desde que recoge a los niños en el colegio hasta que ve a los cuatro sentados comiendo. Ese ratito que podría verse tan insignificante es toda una aventura cargada de emociones.

Manuel y Esther también destacan la sensibilidad que han desarrollado.

 

Hay un ambiente social “antihijo”. Nos bombardean con que nuestra vida va a cambiar, con que es demasiado sacrificado, con que no merece la pena ese sacrificio. Nos dicen que lo primero es uno mismo, nos enseñan a ser egoístas. También pasa con la pareja. A la gente le cuesta adoptar compromisos y mucho más si son de por vida. Es un ambiente social que niega el sacrificio y la entrega.

 

¿Por qué sí o no el segundo hijo? ¿Y el tercero? Cada vez son menos parejas las que se “atreven” con el tercero y ya no digamos el cuarto… ¿por qué? ¿Pensáis que existen prejuicios ante esta decisión?

 

Irene y Jorge no descartan en un futuro tener un tercer hijo, cuando los mellizos sean mayores. Sin embargo la edad juega en su contra. Por otra parte, piensan que las parejas se echan para atrás a la hora de tener hijos por las dificultades para compatibilizar la crianza de los hijos con el trabajo.

Elena y Agustín se han plateado un tercero, pero primero verán cómo es la vida en familia cuando llega el segundo bebé. En cuanto a los prejuicios, Elena nos dice que sí hay prejuicios ante esta situación, sobretodo la gente cuando te pregunta y te dice “ que estás loca por pensar en tener 3 hijos.” Además, el trabajo también te limita el número de hijos.

Mercedes y Juan Carlos están deseando que su pequeña puede tener un hermanito.

Bartolomé y Esther no creen que los prejuicios que puedan existir desanimen a la pareja a ir a por un tercero o cuarto. Es más el ambiente social “antihijo”. Nos bombardean con que nuestra vida va a cambiar, con que es demasiado sacrificado, con que no merece la pena ese sacrificio. Nos dicen que lo primero es uno mismo, nos enseñan a ser egoístas. Pero también pasa con la pareja. A la gente le cuesta adoptar compromisos y mucho más si son de por vida. Es un ambiente social que niega el sacrificio y la entrega.

Paqui y Elías se vieron sorprendidos con la familia numerosa. Cuando decidieron ir a por el segundo bebé ni por asomo esperaban que vendrían tres niñas. Lo que en un primer momento parecía un embarazo gemelar derivó en el nacimiento de tres bebés. Fue algo que no premeditaron. Confiesan que todo ha sido muy complicado. Han necesitado ayuda a todas horas. Y, aunque la familia ha sido clave, son conscientes de que no podían absorber a todo el mundo 24 horas, por lo que tuvieron que contratar a una persona para que les ayudara. Paqui me contaba emocionada que necesitaba a una persona para que la ayudara a bajar a sus cuatro hijos a la calle y meterlos en el coche. Tener tres bebés a la vez ha sido muy complicado.

 

El número de hijos se decide por cuestiones económicas, profesionales, agotamiento con los primeros, etc.

 

Elena y Agustín nos destacan la dificultad de compatibiliar la vida familiar y el trabajo. Y Mercedes y Juan Carlos destacan la edad, que corre en su contra. Manuel y Esther también llaman la atención sobre las dificultades económicas de tener un bebé.

Bartolomé nos cuenta que la tradición familiar (si uno es hijo de familia numerosa) influye mucho. También si se es o no “muchachero”. O las convicciones religiosas.

A Manuel y a Esther les ha costado decidirse por el segundo, pero al final han decidido dar el paso para que su hija tenga un hermano.

Paqui y Elías se vieron sorprendidos por cuatro hijos en poco tiempo. Fue una situación inesperada y no les ha quedado más remedio que seguir para adelante.

 

¿Trabajáis los dos? ¿Cómo organizáis en casa la vida con los niños y el trabajo?

 

A excepción de Esther y Paqui, quienes han visto la necesidad de quedarse en casa para sacar adelante la familia, el resto de parejas trabajan ambos fuera de casa.

Bartolomé y Esther tienen a alguien que les ayuda en casa, y además, como Jorge e Irene, han optado porque uno de los dos reduzca su jornada laboral para estar más en casa.          

Irene estuvo un tiempo de excedencia hasta que pudieron organizarse. Ahora ella trabaja con reducción de jornada para hacer más fácil la conciliación.

Mercedes y Juan Carlos trabajan los dos, pero con sus horarios han podido compatibilizarlo todo y ayudados, claro, por la guardería.

Elena y Agustín también hacen malabares con los horarios, para que siempre haya alguno en casa. Y, cuando no queda más remedio, saben que cuentan con la ayuda de las abuelas.

¿Cómo ayuda nuestra localidad de Manzanares a la conciliación? O cómo no lo hace y la dificulta…

 

Irene llama la atención sobre la poca oferta privada que existe en Manzanares para dejar a los niños pequeños por las tardes o los fines de semana. En un trabajo como el suyo, que es a turnos, resulta muy complicado encontrar dónde dejar a los niños.

Elena y Agustín no consideran que el Ayuntamiento tenga que facilitar la conciliación, sino que es la empresa privada la que tiene que tomar las medidas oportunas.

Paqui señala que no tiene ninguna ayuda económica para sacar a su familia adelante. No obtiene los libros de texto gratis ni ningún otro servicio. Tienen que ajustarse muy bien con un único sueldo y no piensan nunca en caprichos. 

Manuel y Esther han visto muy complicado conciliar la vida profesional y la familiar. Esther no ha tenido ninguna facilidad al no tener contratos fijos.

 

¿Existe oferta cultural para los niños en nuestra localidad?

 

La mayoría de los entrevistados critican la falta de actividades y de lugares de ocio que hay en Manzanares para los niños. La oferta es muy limitada, muchos negocios cierran pronto, imaginamos por la falta de público. Las actividades del Ayuntamiento son para niños mayores. Lo que sí afirman que existe es oferta de clases de inglés.

Paqui asegura que lleva a sus hijos a todos los eventos que se organizan en Manzanares, siempre y cuando sean gratuitos. Me muestra sus dificultades de ir, por ejemplo, al cine de la Casa de la Cultura por cuestiones económicas. El dinero que tiene que invertir en esa tarde, que, junto a las entradas, incluye también chucherías para los niños, lo necesita para hacerla compra de fruta de la semana.

 

Mercedes nos cuenta que, en el caso que les ocupa, es una niña de año y medio, ve que faltan cosas para esas edades tan tempranas y que a la vez puedan estar los padres cerca de ellos, sitios o zonas donde tengan juegos y música y a la vez una zona para los padres.

Nos damos cuenta que cuando sales con niños tan pequeños no puedes estar a gusto en algún sitio durante mucho tiempo porque tienen necesidades de correr, jugar, reír y no es muy compatible eso con a la vez que los padres deseen estar sentados o tomando algo junto con otras parejas.

 

Varias parejas me ponen sobre la mesa un problema que se plantea ahora en ciertos parques de la localidad. Se ve a adultos consumiendo alcohol y drogas el sitios donde deberían jugar los niños

¿Qué propondríais en Manzanares para los niños?

 

Varias parejas me ponen sobre la mesa un problema que se plantea ahora en ciertos parques de la localidad. Se ve a adultos consumiendo alcohol y drogas el sitios donde deberían jugar los niños. Y si se ven a niños son, precisamente, los hijos de estas personas que estropean el parque, hieren a los niños que tan solo quieren jugar, manchan las instalaciones… Los pocos lugares de ocio infantil que hay en Manzanares deberían estar más cuidados.

Elena y Agustín proponen bares con zona infantil.  Así podríamos salir sobretodo en invierno a tomar algo tranquilamente, mientras ellos están entretenidos, siempre, eso sí, con una cuidadora, como hay en Ciudad Real por ejemplo.

Mercedes y Juan Carlos se dan cuenta de que cuando salimos con niños tan pequeños no se puede estar a gusto en algún sitio durante mucho tiempo porque los niños tienen necesidades de correr, jugar, reír y no es muy compatible eso con a la vez que los padres deseen estar sentados o tomando algo junto con otras parejas.

 

¿Cómo os ha cambiado la manera de ver el mundo o a otras personas el hecho de ser padres?

 

Irene asegura que ahora hay cosas que le importan más que antes, también el trabajo lo ve de otra manera.

Elena ha visto que su hijo está por delante de ella para todo, y lo hacemos sin darnos cuenta. Porque son lo más importante en nuestra vida.

Mercedes y Juan Carlos lo ven con más responsabilidad con el trato hacia los demás y hacia el entorno y medio ambiente para que su hija aprenda buenos valores. Y a la vez con preocupación de qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos.

Bartolomé asegura que ve todo con más indulgencia, más paciencia. Por otro lado, se tienen más miedos, piensas en el futuro. Y quizá nos volvemos algo más tradicional y conservador.

 

¿Qué ha sido lo más difícil?

 

Elena confiesa que lo más difícil fue regresar al trabajo tras la baja por maternidad. Y, también, tomar la decisión de llevarlo a la guardería.

Para Bartolomé y Esther el cansancio físico es lo más complicado de la paternidad.

Para Paqui ver, una vez han pasado los años, cómo no ha podido disfrutar de sus bebés como le hubiera gustado. Ella vivía el día a día como supervivencia. Las niñas tenían que salir adelante, comer, estar aseadas, etc. Y era muy duro coger a una y ver como se quedaban las otras dos mirando y llorando esperando su turno. Cuando un bebé aún no sabe esperar. Las largas noches sin dormir en la cocina, sufriendo porque el llanto de las niñas despertara al hermano mayor o  los vecinos.

Para Manuel y Esther la dificultad radica en no saber si se está haciendo bien.

 

Como padres, ¿qué es lo que más os preocupa de cara al futuro? Alimentación, nuevas tecnologías, estudios, relaciones sociales, etc.

 

Creo que en vez de dar ayudas para los padres que llevan a los niños a la guardería y para las madres trabajadoras, tendría que darse ayudas para facilitar que los padres pudieran criar en sus casas a sus hijos al menos el primer año de vida.

 

 

Preocupan, fundamentalmente las nuevas tecnologías y el cambio de paradigma en las relaciones sociales y sentimentales. Eso les da mucho miedo.

 

A Elena y Agustín les preocupan mucho las relaciones sociales que tengan sus hijos a lo largo de la vida. Lo mismo que nos han contestado Manuel y Esther o Irene y Jorge. Estos últimos, además, nos han citado otros otros problemas como el consumo de alcohol y drogas.

Hoy en día lo que me preocupa es no pasar el tiempo suficiente con mi hija porque te pierdes cosas nuevas que hace, con los trabajos nos quitamos mucho tiempo y nos agotamos física y mentalmente y eso hace mecha en el tiempo que les dedicamos a nuestros hijos.

Creo que en vez de dar ayudas para los padres que llevan a los niños a la guardería y para las madres trabajadoras, tendría que darse ayudas para facilitar que los padres pudieran criar en sus casas a sus hijos al menos el primer año de vida.

En cuanto al futuro, quizá las nuevas tecnologías ya que despiertan en nuestra hija un gran interés y tienen su parte buena pero también otra no tan buena. Y que se rodee de un entorno social adecuado para una buena crianza sin peligros, vicios ni maldad.

A Bartolomé y Esther les preocupa, fundamentalmente las nuevas tecnologías y el cambio de paradigma en las relaciones sociales y sentimentales. Eso les da mucho miedo.

 

 

¿Qué consejo le daríais para la vida en base a lo que habéis vivido vosotros?

 

Irene y Jorge señalan que es muy importante para tener un futuro estudiar, tener una buena formación, saber comportarse en todos sitios, que se quieran ellos dos y se apoyen en todo.

Elena y Agustín le dirían que disfrute de la vida, pero con cabeza porque hay tiempo para todo.

Mercedes y Juan Carlos le dicen a su hija que no haga a los demás y a su entorno lo que no quiera que le hagan a ella, que siembre todo lo bueno que pueda que llegará el día que recoja sus frutos y que le sonría cada mañana a la vida y de las gracias por cada día.

Bartolomé y Esther les dirían que lo importante es estar unido a la familia y luchar y esforzarse con honradez por lo que uno quiere. Que sean religiosos, que confíen en Dios…

Manuel y Esther le dirían a su hija que viva la vida con los ojos bien abiertos, que la disfrute con responsabilidad, eligiendo bien las oportunidades que nos van dando y que escuche a sus padres porque solo quieren lo mejor para ella.

 

En cuanto a la educación, ¿es algo que preocupa a la hora de decidir guardería o colegio para vuestros hijos? ¿En base a qué criterios habéis elegido colegio o vais a hacerlo cuando llegue el momento?

 

Irene confiesa que es un tema que le preocupa porque es la base de todo su futuro… la guardería y la escuela son el comienzo de su formación y donde van a establecer sus primeras amistades, referentes…Escogieron la guardería porque les gustó mucho el centro y las actividades que hacen con los niños, la higiene del centro y la formación de las personas que trabajan allí.

Elena nos cuenta que gracias al sitio donde trabaja conoce el funcionamiento de los colegios de Manzanares y hay una gran diferencia entre unos y otros.

 Uno de los criterios y el más importante para ella es  el equipo educativo que hay en cada colegio. A día de hoy, tiene bastante claro dónde lo llevaría y dónde no.

A Mercedes y a Juan Carlos les preocupa bastante que esté bien atendida y sea muy feliz. En cuanto al colegio, lo más probable en su caso será elegir en función de cercanía al trabajo o al hogar y que dispongan de comedor.

Manuel y Esther buscaron para su hija un colegio concertado donde le enseñaran disciplina, unos valores… Además, Esther ya había estado en ese colegio.

 

¿Volveríais atrás en la decisión de ser padres?

 

Todos los entrevistados me contestan con un sí rotundo. Con lo que concluimos que, pese a las dificultades, los problemas, las noches sin dormir, la imposibilidad de hacer ciertas cosas que se hacían antes, el ser padres lo compensa todo. Nadie daría marcha atrás en la decisión de ser padres porque es lo mejor que les ha pasado en la vida.

 

 

 

¿Y para mí? Bueno, la maternidad ha dado un giro de 180 grados a mi vida en el que me siento tremendamente feliz. De pequeña decía que quería ser profesora y madre y creo que he conseguido mis dos sueños. Me ven y se echan las manos a la cabeza como he tenido dos bebés tas seguidos, pero me siento tremendamente feliz. Creo que mis hijos van a ir de la mano siempre, se van a adorar y siempre se van a tener el uno al otro. Y ese es mi principal objetivo como madre a partir de ahora. Los educaremos en un clima de amor y respeto. Quiero que mis hijos estén llenos de valores, sean educados allá donde vayas y traten con quien traten, que sean niños cultos. Sé que no será un trabajo fácil y como padres tenemos que poner mucho esfuerzo en el día a día. Una vez leí que los niños no escuchan, pero sí observan. Es importante que en casa hagamos lo que queramos que hagan ellos porque, aunque parezca que no obedezcan, que tengan rabietas, que hagan lo contrario a lo que les decimos, al final nos imitarán. Y algo esencial en este proyecto educativo que como padres emprendemos es que vayamos juntos de la mano, papá y mamá, en una misma dirección.

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