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Frase hecha

Manuel Rodríguez Mazarro

De vez en cuando me agrada hojear páginas depublicacionescon olor y sabor a rancio. Observo la diferencia que existe en expresiones, narrativa, gestión y el garipoléo que le echaban al asunto comparándolo con los escritos actuales y la poca importancia que le daban a noticias de sumo interés y trágicas.

Dándole un pasavoleo a las crónicas publicadas en un extra de“Blanco y Negro”,  mayo de 1938 (en plena guerra), me encaro con el firmado por Fabián Conde: –“Pueblos de la retaguardia dignos de mención”. Haciendo comentario alusivo a Manzanares.

                  He sonsacado algunas frases que me llamaron la atención de dicha publicación: –“Manzanares el que esboza una sonrisa placentera de su vida industrial, su cultura, sus grandes bodegas, su asistencia social y de su organización colaboradora de la guerra”. –“…desde el amanecer, comienzan los trabajos en todas las industrias, los toneleros, bodegueros y oficinistas. El tráfico de la población es el usual, acrecentado los días de incorporación a filas. Los trenes, en su desfilar constante, testimonian la normalidad de la vida, alejando toda sensación de la guerra”.

                  En separata del mismo artículo, menciona:–“Patriotismo de Manzanares”, “…despedimos a muchos compañeros que, serena y alegremente, abandonaban la pluma y las herramientas para empuñar el fusil. Los trenes salían repletos para Ciudad Real, llevando el entusiasmo y el ardor de los nuevos incorporados”.

                  Una de nuestras frases hechas dice: “Cualquier tiempo pasado fue mejor”. Expresión que nos da a entender que al paso de los años pudieron ser mejor o peor. Este que menciona el articulista sería fatal, encontrarse en aquellas circunstancias,en el año 1938. Con crisis de todo, incluso para ir a la guerra tuvieron que echar mano a la llamada “quinta del saco”.

                  Pienso la poca importancia que le daba la “prensa” a los muertos que a diario caían en ambas zonas y encima decían que:–“normalidad de la vida, los trenes repletos de nuevos incorporados”.–¡Tan normal!, dejar su casa, la familia, coger el fusil, a la guerra, sin ideales políticos y sin conocer a nadie.

Hoy tenemos de todo, derecho a todo y protestamos por todo, no estamos conformes, huelga, lacito en la solapa y mareando la perdiz. Lo curioso es que sabemos de leyes más que un señor de negro, con puñetas y toga.Prefiero cambiar la expresión del poeta Jorge Manrique y del comentarista de1938”. —Opino que “cualquier tiempo pasado fue mucho peor”.

                  En la mencionada publicación,ilustra el anuncio de “La bota de oro”. Esto reconforta aquel pasado. Aún recuerdo a Pepe Soler e incluso a su madre Remedios sentada en sillón de mimbre en el patio, aquella registradora barroca, local y casa que aún se conservan.Transformada igual quela vida mismacomentada. Los botines de tafilete se han convertido en “copas” de todo gusto y sabor.

                  Los tiempos han cambiado,nosotros mismos nos empeñamos en desordenarlos, en complicarlos. He aquí el Convento de las Monjas de Clausura, caserón que fundó la familia Quesada. Resulta que ahora es un problema tener un edificio del siglo XVI. –La“Vox Populi” dice que se vende. –¿Qué hacemos ahora?—pues, borrón y cuenta nueva.

Quitando las burocracias, ¡nada!–¡En qué quedamos!, pues, “cualquier tiempo pasado fue diferente”. Ni mejor ni peor, más incómodo. Creo que el lector sepa comprenderlo.

 

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