Artículos de opinión Opinión

Juventud comprometida…¿de boquilla?

Pablo Nieto Sandoval Gutiérrez

Hace algunas semanas, las redes sociales más utilizadas (hablo de Facebook, Twitter o Instagram) se comenzaron a llenar de imágenes de bellas pinturas o esculturas. Nos extasiamos al ver el Guernicade Picasso, los maravillosos frescos de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel, el Éxtasis de Santa Teresa, de Bernini y así un largo etcétera de manifestaciones artísticas. Como buenos usuarios de este medio de comunicación, parece plausible que fueran los jóvenes los iniciadores de este movimiento en pos de recuperar el arte en la vida cotidiana del colectivo, pues es bien sabido el escaso interés de muchos que se hallan entre los 15 y los 30 años manifiestan por la cultura en general.

La concepción del arte ha evolucionado con los siglos. La clasificación vigente, aceptada por la inmensa mayoría de historiadores del arte, señala como manifestaciones artísticas la arquitectura, la escultura, la pintura, lamúsica, la literatura, las artes escénicas, la cinematografía, la fotografíay el cómic. Disfrutamos pues de una indudable variedad de géneros. Por ello, no se entiende cómo solo despertaron del letargo mental en que se hallaban pinturas y esculturas (si acaso, algún edificio, principalmente el interior de alguna hermosa catedral). Tras comentar este episodio con un amigo que se dedica, de manera amateur,a la música, ambos decidimos sumarnos a la “cadena” que pedía el rescate del arte con la elocuente etiqueta “¿Quieres más arte en las redes sociales?” proponiendo una obra musical, él, una de Ludovico Eunadi, importante personalidad de la música new ageactual; yo, una de Schubert.

El movimiento despertó esperanzas en mi sobre la presencia de jóvenes en próximos eventos culturales en nuestro pueblo o en pueblos vecinos. Irónicamente, días después del movimiento del que estamos hablando apareció otro seguramente promovido por músicos de toda España que afirmaba contundentemente: “Muchos diciendo queremos más arte en las redes socialespero pocos pagando 10€ por oír a la banda de música local”. En el caso de nuestra villa, escasos 5. Y no solo hemos de centrarnos en la música. En nuestro excelso teatro aparecen a menudo brillantes obras de teatro protagonizadas por actores de prestigio o por grupos locales, se preparan exposiciones de pintura y fotografía, se disfruta de las melodiosas voces de los coros… y así un sinfín de variedad de géneros que exceden a la mera pintura y escultura de los siglos de Oro europeos a las que todos estamos acostumbrados bien por el estudio, bien por difundirse con frecuencia en medios de comunicación.

 Facta, non verba, pido a esta juventud que, interpreto, con seriedad y reflexión se manifestó por el resurgimiento del arte en redes sociales. Que el joven que asista a actividades de esa índole no sea una rara avis, sino que se vea acompañado por muchos de su generación es mi petición para el colectivo, especialmente en Manzanares, donde los que asisten a actividades culturales que cuentan con menos de 30 años se pueden contar con los dedos de una mano…

Pablo Nieto-S. Gutiérrez

COMPARTE
Deja un comentario
*

Artículos de opinión Opinión

Los andares

Editorial

¿La «ciudad» de Manzanares?