Artículos de opinión

La limpieza de la «vereda»

Federico Luis Carcía Alcázar

 

         En un artículo anterior, editado aproximadamente hace dos años en esta revista, hacía yo mención a las Veredas o cañadas Reales que atravesaban Manzanares. Realizaba una pequeña introducción refiriéndome a las características que las constituyen y a las ventajas que  ofrecen a nuestra Ciudad. Era una explicación o una referencia sobre ellas un poco sintetizada o de sucinta explicación.

       Mi buen amigo y experto en la materia Francisco Contreras González, “Pipo” para todos los amigos, en un  número posterior, realizaba una exposición completa sobre Vías Pecuarias, Veredas  y caminos públicos; informándonos y recreándonos con su exposición, hecho que yo particularmente agradecí.  Pero tengo que desvelar que mi autentica intención en aquel momento no era desarrollar  dicha materia, sino utilizarla para justificar mi verdadera pretensión, que no era otra que la de dar a conocer a nuestros queridos lectores,  la inmundicia que rodea a nuestra hermosa “Vereda de Siles”.

      Y no queriendo parecer excesivamente pesado con el tema que a continuación les voy a comentar, considero que si debo moralmente insistir en mi objetivo. Aconsejaba a las autoridades de nuestro pueblo y a quien correspondiera en competencias, siempre que hubieran leído nuestra revista,  a que expusieran a la vista carteles en la entrada o salida de nuestra Ciudad, claro , realizando más ahínco en la que corresponde a la salida hacía el Moral de Calatrava, que es en donde se encuentra nuestra Vereda mas visitada por  su  dilatada extensión. Aconsejaba que esos carteles hicieran referencia a que  no se tiraran en las cunetas desperdicios, envases vacíos o demás enseres desechables.      

       Ha pasado cierto tiempo desde entonces, y el único cartel nuevo que he podido visualizar rápidamente, debido a su enorme tamaño, es anunciando y dando relevancia a la posibilidad de realizar una ruta ciclista por dicha carretera del Moral o por su camino colindante a la vía pecuaria.

       Estimo como  importante la iniciativa de realizar dicha actividad y otras que se desarrollen al aire libre, pues me considero deportista nato, aunque en la actualidad sea de caballista. Pero también poseo una faceta intima mucho mas acentuada en mi persona, y no es otra que la de naturalista y proteccionista de espacios naturales.

 

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