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Los orígenes: ¿por qué Manzanares?

Pedro Villarroel González-Elipe

¿Por qué a Manzanares se le llamó Manzanares y no de otra manera?

Contestar a esa pregunta es hoy hipotético; aún no se sabe por qué a este pueblo se le dio ese nombre, pero, de nuevo la obra de D. José Antonio García Noblejas, da las mejores y más probables respuestas a esa pregunta. Quienes introdujeron la fábula Sagasti, lo hicieron en base a que ese apellido se traduce al castellano por manzano y, de ahí vendría  Manzanares, pero no tuvieron en cuenta que ni en Manzanares, ni en los otros pueblos que en España se llaman así, son comunes los manzanos y tampoco cayeron en la cuenta que cuando a un pueblo se le quiere nominar aludiendo al citado árbol, desde la toponimia, se utilizan los vocablos de “Manzanal” o “Manzanedo” y no los de “Manzanares”. De hecho, pueblos donde abundan manzanos, en Asturias, León, Zamora, tienen esos “apellidos” de Manzanal o Manzanedo, sin que exista en esas provincias ningún Manzanares.

Pero, parece claro que los que idearon el “embrollo Sagasti”, sí conocían que pueblos de Calatrava debían su nombre a los apellidos de sus fundadores, como era el caso de, por ejemplo,  Bolaños y Torralba y debieron pensar que un apellido que “congeniase” con Manzanares, como Sagasti, servía para justificar el nombre de nuestro pueblo,  a la vez que les servía para elaborar un prolijo árbol genealógico de esa supuesta familia, para demandar herencias.                                                                               

“Ya hemos visto en artículos previos de esta serie sobre el origen de Manzanares, que los saberes etimológicos, históricos y coyunturales, refutan la teoría de los Sagasti como fundadores del Lugar y del Castillo y dar su nombre a ambos. Por tanto, para averiguar la razón, o razones, de por qué nos llamamos Manzanares, no cabe otra que “tirar” de geografía comparada, historia y etimología. Y lo primero que se advierte, es que hay una circunstancia geográfica común en los pueblos de España llamados Manzanares, todos se iniciaron como grupos de casas junto a un río y esta similitud y sus acepciones toponímicas, son las que han sido más estudiadas y validadas por los investigadores.        

En relación a la toponimia, todos los Manzanares nacieron durante la ocupación árabe o en tiempos próximos a la misma; por tanto, no es extraño que su toponimia fuese árabe o influenciada por ella. Con respecto a nuestro Manzanares, y dada la extensión y frecuencia de vocablos árabes en la comarca, en la época en que “nacimos” como Lugar, son diversas las interpretaciones que pueden hacerse sobre el nombre, siempre a la luz de los conocimientos lingüísticos, históricos, etimológicos y homofónícos de los topónimos árabes, combinándolos con las características geográficas.

Partiendo del propio nombre de la región, “Mancha” o “Manxa”, se podría argüir que Manzanares deriva del término “Manchanares”, traducible por “lugar de Manchas”, pues, aparte del nombre genérico de la región, en nuestro término hay un lugar denominado, específicamente, “Mancha”

Similar derivación podría tener el vocablo compuesto “Mancha-Nahar” traducible por: “Mancha o llano del río”; lo que vendría avalado por la circunstancia geográfica común antedicha de los pueblos que comparten la “denominación de origen” Manzanares. Con todas esas consideraciones, teniendo presente que los demás Manzanares de España no son manchegos, pero sí de etimología árabe, ya que nacieron tras un largo e inmediato tiempo de dominación árabe, se puede sugerir como más probable, que el origen del término Manzanares se deriva de la unión de dos raíces o vocablos árabes, que aluden, una al “caserío” y la otra al “río”, características comunes de todos estos Manzanares de España.

Y así, en la teoría actualmente más admitida, Manzanares se llamaría así, por la traducción al castellano del término árabe “Mansil-Nahar”, compuesto de una primera raíz, “manzil” o “mansil”, que significa “caserío” y una segunda, “Nahar”, que significa “río”, formándose, de esa manera, la citada palabra “mansil-nahar” que traducida, equivale a “caserío del río”, algo que no solo es admisible en lengua árabe, sino que también define e identifica a todos los Manzanares de España.

Con esta explicación, queda bastante claro que el término “Mansil-Nahar”, o bien, su traducción castellana “Caserío del Río”, encaja muy bien con nuestro pueblo. Allí, existían numerosas cuevas habitadas, pozos, pilas y pequeñas e incipientes casas, que darían aval a la primera palabra “Mansil” o “caserío” y, en su cercanía, surcaba el Azuer, dando entidad a la segunda palabra “nahar” o “río”.  La expresión árabe “Mansil-Nahar”, sería traducible al castellano como “caserío del río” y, “homofónicamente”, se concretaría en la definitiva expresión y vocablo de “Manzanares”, que fue utilizada para nominar, primero al Castillo, luego al Lugar y, finalmente, a nuestro territorio. “

Y para terminar, se deduce, con casi total seguridad, y como bonito colofón a esta historia del origen del nombre de Manzanares, que este, su nombre, no lo ideó ninguno de los nuevos dominadores calatravos de la zona, nació de las propias gentes que vivían antes en el Lugar y que, probablemente, lo nominaban ya así, “Manzanares”.

Cuando arribaron aquí los monjes Calatravos, asumieron, sin más, el nombre con el que esas magnificas y bravas gentes que encontraron, reconocían a su propio Lugar y, les gustó tanto, que tuvieron a bien darle el mismo nombre de Manzanares, al Castillo que inmediatamente construyeron, para dar fortaleza y frontera al naciente Lugar de Manzanares.

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1 Comentario
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    Jerónimo Romero-Nieva Lozano
    14/08/2019 en 12:51

    Respecto a este tema será interesante no dejar de leer la publicación de la revista de los Medievales de este año 2019 que debe incorporar la conferencia de Isabel Villalta sobre la toponimia de Manzanares. Dicha Conferencia fue presentada en los Medievales de 2018.

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