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Pequeños consejos, grandes beneficios

Mª José Sánchez de la Serrana Rodríguez

Cuando sentimos alguna molestia, preferimos ir al médico y que nos recete una pastilla para mitigarlo. Nunca nos paramos a pensar… ¿Tengo estrés? ¿Estoy hidratado? ¿Hago el suficiente ejercicio físico? ¿Me alimento saludablemente? ¿Duermo las horas suficientes?

Muchas veces nos cuesta demasiado trabajo hacernos responsables de lo que nos pasa y preferimos mirar para otro lado. Si supiéramos el poder de autocuración que tenemos tan solo siendo conscientes de lo que nos pasa.

Todos sabemos los beneficios que nos ofrece hacer ejercicio, no solo a nivel físico sino también a nivel mental: oxigenación de todo el organismo, mejor circulación, más tono muscular, mejora de la presión arterial, liberación de hormonas de la felicidad, prevención del envejecimiento prematuro… Por ello, qué mejor inversión a largo plazo en nuestro organismo que introducir en nuestra rutina semanal caminar, nadar, un paseo en bicicleta o tonificación muscular.

Lo mismo pasa con el tema de nutrición; la tendencia actual y fácil es comprar comida envasada, precocinada, o ir a sitios de comida rápida, donde lo que priman son las calorías vacías, baja calidad nutricional y llenos de potenciadores de sabor. Así nuestro cuerpo no puede sacar lo que necesita y a la larga sentimos más ansiedad por comer, más trastornos y lo peor aún, enfermedades como la obesidad que lleva a otras muchas más. Pensamos que una buena dieta nos dará salud, pero creemos que una mala alimentación no nos la quitará, y hay que decir que ocho de cada diez enfermedades guardan relación con lo que comemos y bebemos.

Es necesario comer alimentos naturales, preparados por nosotros, mirando etiquetas para evitar ingredientes cuya nomenclatura ni entendemos, exceso de azúcares… y de esta manera nuestro metabolismo funcionará mucho mejor, con más energía.

Otro tema que veo frecuentemente, son personas que tienen alguna dolencia muscular, cervical y prefieren tomarse un antiinflamatorio, sin darse cuenta de los efectos secundarios que tienen a la larga esos medicamentos. Sería mucho más recomendable visitar al fisioterapeuta y tratar esa carga muscular o articular y seguir sus recomendaciones. Con una o dos visitas a este profesional y sus pautas físicas como clases de pilates, os aseguro que ese problema podría evitarse.

Y por último, no olvidar tiempo para respirar y relajarse. Hay semanas cargadas de mucho trabajo y estrés; llega el fin semana y la gente en lugar de desconectar va masivamente a centro comerciales a consumir, comprar, salas de cine, a estar rodeada de más y más gente. Lo más beneficioso sería visitar algún paraje natural, dar un paseo, respirar aire puro, estar en silencio y volver cargado con lo mejor.

Nuestro cuerpo es nuestro medio para relacionarnos con el exterior y es importante cuidarlo para poder disfrutar de la vida más y mejor.

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