Artículos de opinión Opinión

Potaje

  Manuel Rodríguez Mazarro

                Hace muchos años, aquellos en que la Semana Santa eran días de relajación, silencios, luto riguroso, cierre de locales públicos, ausencia de gente en las calles, nada de aglomeración, bares y tabernas cerradas, incluso el casino donde pudiera haber alguna conversación, nada de partidas y menos del dominó que hacía ruido, impensable el cine, los novios no podían verse, respirar sin ruidos. Incluso la iglesia tapaba las imágenes con mantos morados, la mujer con velo, pañuelo y rosario en mano.

                El potaje tradicional riguroso en las casas, garbanzos que la noche anterior se había revisado en mesa camilla, aquél negro que siempre los había o algún resto de vaina y gorgojo, espinacas, raspa de bacalao, pellas de pan y algún resto del día anterior. Vida aquella que me ha hecho recordar estos de la actual Sra. Pandemia “corona-virus”, bichito redondo con formato y aspecto de marcianito rodeado de trompetillas.

                Llevamos días, semanas y lo que nos queda en estado de alarma, situación crítica, retortijón de flora intestinal, no lo escribo con humor sarcástico, es pura realidad, sicosis corporal del pueblo con estado de embriaguez que produce este “saque de manga” del virus covic-19 que trae locos al mundo entero con saturación de hospitales y si Manzanares corría peligro de ser pueblo “tranquilo”, lo que faltaba al mediano y pequeño comercio.

                Esta pandemia nos está produciendo un clima depresivo general, con lo que esto acarrea en gastos generales. Hablan de ser pasajera de momento son quince días de estancia casera, silencio en las calles, uno cincuenta metros de distancia entre personas, estornudo y toses entre el ala, lavatorio de manos como Pilatos en días de Pasión. —Ya veremos lo que nos dicen las estadísticas, sobre las separaciones de parejas, en estos de enclaustramiento.

                Mucho papel higiénico. —Hablando con dependencia de una grande superficie me hablaron de haber vendido 9.000 rollos en un solo día de este tipo de confort compacto, suave de doble cara y kilométrico, no había cliente que en el carro no fuese con dos o tres paquetones del menester. Posiblemente la gente haga manualidades calmando nervios.

                Nos saludamos todos de lejos con caras largas, menudo potaje de transformación, miedo estamos pasando. La noche del 28-19 de marzo, cambio de hora, amanecer en domingo con la correspondiente odisea de “situación crítica”, la policía en la calle pidiendo ¿Qué hace usted por aquí?, no es broma estamos “acojonados y cagaos”, los hipocondriacos no me extraña lo del papel higiénico.

                La Semana Santa de este 2020 y para más “Inri” es bisiesto pasará a la historia. Me ha recordado lo que me referían mis padres, sobre la Guerra Civil (1936-40). Tiendas cerradas, miedo general, bares y lugares de ocio cerrado, saludos misteriosos, coche fantasma, fiscalía de tasas, estraperlo, decomiso, permisos y multas por andar por la calle, topos, vigilancia, hospitales saturados, escuelas cerradas, Auxilio Social,…  ¡Que Dios nos pille confesados!

                                             

COMPARTE
1 Comentario
  • Avatar
    Juan Carlos
    12/05/2020 en 10:45

    Estupendo articulo ,para lo que ha de venir y podamos estar preparados.
    Felicidades Manolo

Deja un comentario

*

Artículos de opinión Opinión

Alfonso, ¡Qué día tan bueno hace!

Cuestión de principios

La educación en cuestión