Cartas al director Opinión

Sobre la Educación

                        Esther Serrano Yus (Maestra de Educación Primaria de profesión,  y vocación).

 

Pronto empezaremos un nuevo curso,  y a colación del texto de D. Manuel Rodríguez Mazarro  en el pasado número de Siembra,  (concretamente el n° 428 del pasado mes de Julio,  el cual me pareció muy interesante, aprovechando desde aquí  la ocasión para felicitarle),   vinieron a mi cabeza algunas de las experiencias vividas en mi larga trayectoria como docente de Educación Primaria,  y que repentinamente sentí la necesidad de transmitir aunque sólo fuera por desahogo personal.       .
En el artículo de Manuel titulado “Sobre la Educación” leí frases tan acertadas para mí como: “La gran asignatura pendiente es la familia…” “Los padres son el elemento principal”,… “Hay que responsabilizar a los hijos de algo”, “Las estructuras familiares son diferentes, los padres trabajan y esto ha repercutido en la educación de los hijos y en las exigencias de familia…”
En mi opinión son frases  propias de un hombre con grandes vivencias y experiencias de vida, que no tengo más que,  desde aquí,  congratularme con él y agradecerle sus palabras, que en tiempos tan duros para la Educación y la docencia se agradecen enormemente.
Efectivamente, los tiempos han cambiado, y mucho.
Y aunque a la gran mayoría de la población le parezca mentira, estamos viviendo tiempos muy duros en el ámbito de Educación;  vivimos tiempos de  mucha presión ejercida por parte de diversos sectores; por un lado la Administración con sus continuas exigencias burocráticas cada vez mayores, por otro lado  las familias que exigen los buenos resultados académicos y las buenas calificaciones para sus hijos, por otro los niños inmersos en una sociedad cambiante a velocidad de vértigo, donde el profesorado tiene la continua obligación de actualizarse y adaptarse a dichos cambios tanto sociales como tecnológicos, y estar a la altura a veces de  aquellas familias que,  por lo general actualmente son reducidas,  (1 ó 2 hijos), en las que se  sobreprotegen y “sobreatienden”  las necesidades y/o exigencias del niño en el momento exacto que las tiene.
Yo provengo de una familia numerosa en la que tuve que aprender que había que esperar tu turno para ser atendido, porque  había otros hermanos por atender y no se daba abasto, provengo también de una época en la que la regañina se producía casi simultáneamente por parte de los padres y profesores, y considero que recibí una Educación privilegiada por ello.
Hay un proverbio africano que dice que  “La Formación y Educación de un niño es un proceso en el que tiene que intervenir  la tribu entera“, es decir todo un pueblo; la Educación es un lento proceso en el que debemos  remar todos en la misma dirección y tomar consciencia de que todos vamos en el mismo barco y con el mismo rumbo.
Y si queremos que nuestros niños de hoy, sean el día de mañana adultos con los pies en la tierra, hay que poner responsabilidades sobre sus hombros. Y digo esto porque en mis últimos años como docente, (que no antes), he visto niños de 10, 11 y 12 años, acabando ya casi la Educación Primaria, a los que sus padres les llevan la mochilas, he visto niños bastante mayores llevados por sus padres todavía en “sillita”, niños/adolescentes que estando ya en la E.S.O. (Educación Secundaria Obligatoria), aún necesitan que sus padres se pongan con ellos para  que hagan sus deberes en casa… Si, realmente creo que algo se está haciendo mal, y tenemos un grave problema.
Los niños deben ser desde el principio principales protagonistas en su proceso de maduración,  formación y educación. Familias y docentes debemos estar juntos en ese proyecto, y ser conscientes de que las responsabilidades, tanto en el hogar como en la escuela, son necesarias, y es que la Educación basada en el esfuerzo y la responsabilidad del niño, se está perdiendo…

Hoy en día todos nosotros hemos leído u oído alguna vez en conocidas “Redes Sociales”, sobre las futuras “generaciones blanditas” que estamos educando y que se prevé les resultará difícil enfrentarse a la vida y gestionar la frustración, por falta de práctica en ello.
El principal núcleo en el que el niño debe aprender y desarrollarse es en la familia, en el hogar, siendo la Escuela  el complemento.
Preparemos a los niños para la vida, y no la vida para los niños…
Así que,  gracias Manuel  Rodríguez  Mazarro  por tus palabras…   Gracias por hablar sobre Educación…

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