Artículos Colaboraciones

Un café con… tres jóvenes enfermeros manzanareños en relación con el COVID-19

Entrevista realizada el 20-03-2020

Sherezada Herrador Cordero-Sánchez es enfermera PEAC en las Urgencias del Centro de Salud de La Solana (Ciudad Real). Ismael Juvera Sánchez de Pablo es enfermero de hospitalización en el Hospital HM Madrid. Laura Ortega Iniesta trabaja como enfermera en la “Residencia de Ancianos La Milagrosa” de Manzanares.

Pregunta: ¿Cómo se ha visto afectado tu puesto de trabajo con el Coronavirus y cómo es tener que lidiar con este problema en la labor que desempeñas?

Respuesta Sherezada: Los PEAC trabajamos básicamente por guardias de 24h (en algunos casos incluso más) en las urgencias de los Centros de Salud (C.S). Atendemos la Urgencia física del C.S, además de las urgencias en “la calle”. Somos a los primeros que avisa el 112 (en la mayoría de los casos) o los propios usuarios cuando hay alguna emergencia domiciliaria en una localidad. Una vez allí, atendemos al paciente y filtramos de alguna manera si se requiere otro tipo de ayuda (UVI móvil o Soporte Básico, por ejemplo).

Esta situación nos afecta a todos los niveles, principalmente porque estamos acostumbrados a tener un contacto bastante estrecho con los pacientes, el cual ahora es imposible. Hemos tenido que adaptar la organización interna del centro, modificar la distribución de nuestro lugar de trabajo, además de intentar, más que nunca, hacer una buena educación sanitaria e informar a los usuarios, y todo de manera telemática o incluso manteniendo la distancia de seguridad cuando vienen al centro.

Respuesta Ismael: Ha cambiado totalmente nuestra forma de trabajar, tanto con los casos positivos y las sospechas (pasamos una sola vez a la habitación del paciente para minimizar el contacto y realizamos todas las actividades de una) como con los negativos (también intentamos minimizar el contacto para evitar contagios, pero hay veces que es imposible). Lidiar día a día con esta situación es física y mentalmente agotador. La enorme carga de trabajo (cambio de vestuario, trabajar más horas, atender a todo el mundo, etc.) te deja KO.

Respuesta Laura: Actualmente, la carga de trabajo ha aumentado muchísimo, tanto para mí, como para mis compañeras y el resto de sanitarios. Tenemos que seguir realizando todas las funciones que teníamos antes, pero ahora le sumas todos los cuidados que requiere la situación del nuevo virus. Estamos dando el 200%.

Es difícil lidiar con toda esta situación de estrés, llegas a casa cansada física y psicológicamente, pero sabes que al día siguiente vas a tener que seguir al pie de cañón, dando lo mejor de ti. Nuestros mayores se lo merecen.

P.: ¿Qué cuidado tenéis que tener por vuestro puesto de riesgo sobre todo de contagio y posible propagación? ¿Cómo es vivir con ese miedo a poder pasárselo a familiares o compañeros de piso?

R.S.: Psicológicamente para nosotros está siendo bastante duro. Como todo el mundo conocerá por la información que se viene dando, para tratar a un probable caso positivo de Coronavirus necesitamos estar equipados con guantes, mascarilla, bata y gafas. Aquí, surgen dos problemas: el primero, pacientes que entran a la consulta y que no nos informan de que son de riesgo epidemiológico hasta que prácticamente se van a ir, lo que supone para los profesionales haber realizado una atención sin las medidas de protección correctas; y segundo, la inmensa falta de material, que nos obliga a reutilizarlo, con el peligro que esto conlleva para nuestra salud. Además, está siendo imposible conseguir más material porque las gerencias no pueden hacerlo posible. España se está quedando sin material para protegernos al tratar a los enfermos.

Estas problemáticas nos generan mucha ansiedad e impotencia, puesto que al ya existente riesgo de contraer la enfermedad simplemente por estar expuestos a la situación, hay que sumarle el hecho de no estar correctamente protegidos. A todo esto, hay que añadir que, después de trabajar, volvemos a casa con nuestros familiares, que sí que están haciendo cuarentena, algunos de ellos siendo población de riesgo, y dormimos con la incertidumbre de ¿me habré contagiado hoy?

R.I.: Debemos tomar las precauciones que nos indican desde el departamento de riesgos laborales y desde el ministerio. Utilizar correctamente los equipos de protección impermeables (EPIs) y seguir todos los protocolos de actuación y prevención. Es una situación que es complicada de llevar ya que a los más cercanos les has dado consejos de actuación y prevención y puede que se infecten sólo porque tú estás expuesto. Siempre hay una probabilidad (aunque sea mínima) de contagio con la gente con la que compartes espacio, pero es un riesgo que se tiene que asumir para poder resolver la situación en la que nos encontramos.

R.L.: A todos nos ha pillado esto de imprevisto, hemos tenido que adoptar medidas de un día para otro. Por ejemplo, en las residencias se han suspendido las visitas de los familiares, se han aplazado todos los análisis, consultas externas, etc. Cuando alguien presenta síntomas, debe quedarse aislado. Todas las medidas adoptadas tienen el fin de no contraer y propagar el virus.

En el caso de los sanitarios, el contacto con las personas es inevitable, por lo que es necesario el uso de EPIs, lavado de manos continuo, desinfección de material, etc. Creo que todos nos hemos parado a pensar, ¿tendré el virus?, ¿se lo habré pegado a alguien?

P.: Desde tu punto de vista, ¿cómo estás viendo la implicación de la población con la pandemia? ¿Crees que nos estamos comportando a la altura de la situación o hemos llegado a un nivel de alarmismo/pasotismo que dificultan las labores que los sanitarios tenéis que llevar a cabo?

R.S.: Hay población que lo está haciendo francamente bien quedándose en casa y saliendo para lo imprescindible; pero hay otro porcentaje, para nosotros supone ser uno bastante alto, que no está tomándose la situación con la seriedad que se debe.

Se sigue acudiendo a los centros con clínica respiratoria sin avisar primero telefónicamente, lo que supone para nosotros un riesgo de contagio al recibirlos sin estar correctamente equipados. Al reprimirles por no avisar y por no cumplir correctamente con las normas establecidas para este caso, nos pierden el respeto y la forma de trato no es para nada la correcta, ¡hasta nos has llegado a amenazar con “tosernos”! ¿Y tenemos que aguantar esto? Hay una cosa que es importante aclarar, y es que estar pagando seguridad social, no da derecho a nadie a tratar a los profesionales sanitarios como si fuésemos basura, pensando así que estamos subordinados a sus caprichos. Ahora más que nunca la gente debería concienciarse de que se debe hacer un buen uso de la sanidad, un uso racional, en el que se incluye el respeto a sus profesionales.

A pesar de toda la información que se ha ofrecido, se sigue haciendo uso de las urgencias para cosas que no son consideradas como tal, se saturan y nos quedamos sin recursos. Esperamos que toda la población tome consciencia y nos ayuden a acabar con este virus.

R.I.: Al principio el problema se tomó muy a la ligera, pero a medida que los casos fueron aumentando se empezó a expandir una histeria (no hace falta que comente cómo estaban los supermercados) en la población que parece que con los consejos del ministerio de Sanidad y la divulgación de información contrastada y científica está empezando a calmarse. Aun así, nos queda mucho trabajo a todos por delante porque esto depende de todos. Nos queda aprender a actuar en esta situación que nos ha tocado vivir, ni tomarla a la ligera ni echarnos las manos a la cabeza, actuar con consecuencia, cautela y responsabilidad. Sigamos las indicaciones del ministerio de Sanidad, utilicemos correctamente los servicios sanitarios, tengamos civismo y sentido común.

R.L.: Hay gente muy concienciada con todas las medidas que hay que tomar. Pero hay muchos otros, que no terminan de asimilar esta situación, que no hacen caso y que se toman la pandemia a modo de broma, lo estamos viendo todos los días en las RRSS. En la residencia, tanto los ancianos como sus familias están pasando por una situación difícil, no poder verse, abrazase, besarse…Nosotros intentamos tener a todos los familiares comunicados, el teléfono no para quieto ni un segundo, y esto también supone más trabajo.

A pesar de todo lo que está pasando, es muy bonito ver como los trabajadores se están dejando la piel, ver como muchas personas están donado material a centros sanitarios, ver el apoyo y la paciencia de las familias, los amigos y las compañeras. De verdad, GRACIAS.

Gracias infinitas a vosotros. Me habéis hecho un hueco en vuestra agenda en estos días tan complicados para todos, pero mucho más para vosotros. Sois un ejemplo encomiable y el pilar sobre el que se cimienta este país. Es un orgullo poder consideraros a vosotros tres como amigos y comprobar lo lejos que habéis llegado. Saldremos de esta, estoy seguro, pero no sería posible sin todos los sanitarios que se desviven día tras día. Entrega, lucha y garra al servicio de los demás.

COMPARTE

Deja un comentario

*

Artículos Colaboraciones

Las bonificaciones en los seguros de autos

Para hacer una muralla

Los Cuernos