Artículos de opinión Opinión

Un mar de plantas fotovoltaicas

Antonia Muñoz Sánchez Migallón

El 18 de junio de 2018 se reunían en el parador de turismo de Manzanares la consejera de Economía, Patricia Franco, el director general de Industria, José Luis Cabeza, la delegada del Gobierno Regional en Ciudad Real, Carmen Olmedo y el alcalde de la localidad, Julián Nieva, para presentar los nueve proyectos de plantas fotovoltaicas que se quieren instalar en  Manzanares.

A dicha reunión también asistieron las empresas promotoras.

Estos proyectos, con el nombre de ‘Manzanares 220’,  apoyados por el gobierno, producirán 340 MW, suficientes para la demanda de energía de 600.000 personas.

En palabras de Joaquín Corchado, en nombre de  cinco promotores, ésta “será una de las mayores instalaciones fotovoltaicas, me atrevería a decir, del mundo”.

Manzanares está situado en una zona agraria de elevada radiación solar y buenas comunicaciones, lo que lo hace muy atrayente para estas empresas.

Las nueve plantas fotovoltaicas a instalar en Manzanares suponen una inversión de 230 millones de euros y crearan unos 400 empleos durante su construcción y 40 para su posterior mantenimiento.

Además, el alcalde de Manzanares, Julián Nieva, no descarta más instalaciones fotovoltaicas.

Desde todas las administraciones se apuesta por las fuentes renovables  en el territorio castellano manchego, a día de hoy, hay 97 proyectos en tramitación. El empleo de la energía solar crece desorbitadamente en toda nuestra comunidad.

Sí, pero…

En la reunión de autoridades y promotores, faltaban los agricultores en cuyas fincas se situarán las torres de alta tensión y el tendido eléctrico, algunos de los cuales no han autorizado estas instalaciones, lo que les conllevará una expropiación forzosa.

Las nueve plantas fotovoltaicas ocuparan una extensión de 900 hectáreas similar a mil campos de futbol. Estos terrenos, ya sometidos a muchas presiones, perderán lo que debería ser su primordial vocación: la agricultura y ganadería.

Los puestos de trabajo que se estima generen, habrá que compensarlos con los que se pierdan por el abandono del cultivo de las casi 1000 hectáreas que ocuparán estas plantas solares.

Estas instalaciones fotovoltaicas a gran escala reducen la tasa de recarga del acuífero y contaminan las aguas de sólidos en suspensión durante su construcción, esto en una zona dedicada a la agricultura con cultivos de regadío.

Dos de las plantas solares, Azuer I y Azuer II, estarán situadas a casi 20 Km. de la subestación donde evacuarán para conectar a la red eléctrica, con lo que será necesario 20 Km. de líneas de alta tensión. Más tendido eléctrico para nuestro paisaje.

Castilla la Mancha ya produce la suficiente energía renovable para autoabastecerse. (según los datos de Red Eléctrica Española). Lo que se pretende es generar electricidad para su venta a comunidades limítrofes como Valencia y Madrid. Los promotores de estos proyectos son empresas importantes a nacional, Segre Energía, Haz de los Girasoles, Tramperase Ninobe Fotovoltaica y Calatrava Solar, ninguna de las cuales tiene su sede en nuestra comunidad, con lo que sus beneficios no reportarán en Castilla la Mancha.

Según las estimaciones realizadas por asociaciones ecologistas, cada año más de 30.000 aves mueren por colisión o por electrocución con cables de alta y baja tensión en el estado español. El día 25 de octubre de 2018, el diario “El País” publicaba la noticia del hallazgo de más de 30 rapaces muertas bajo una línea eléctrica en Albacete. Especies como el águila imperial (en peligro de extinción), águila real, búho real o milano, estaban entre los restos.

En otros países se minimiza el impacto de estas plantas solares situándolas en los tejados o fachadas de edificios comerciales, fabricas, viviendas, posibilitando así el    autoconsumo de energía eléctrica.

En Alemania, más de la mitad de las energías renovables están en manos ciudadanas (particulares, cooperativas, pequeñas empresas, ayuntamientos, etc.) no de grandes corporaciones. (Anuario fotovoltaico 2018. Anpier)

En España, Navarra cuenta con 9.060 instalaciones fotovoltaicas que producen 161 MW, mientras que Castilla la Mancha, con 11.617 instalaciones produce 923 MW. Lo que muestra diferencias notables en cuanto al tamaño de las plantas. De los 923 MW que produce Castilla La Mancha, sólo 0,474 MW proceden del autoconsumo. (Anuario fotovoltaico 2018. Anpier)

El último acuerdo del consejo europeo sobre energías renovables (27 de Junio de 2018), apostaba también por el autoconsumo doméstico que permite que personas o pequeñas y medianas empresas generen y repartan los beneficios a nivel local, sin proyectos tan invasivos como los que se pretenden ubicar en Manzanares, en especial el Azuer I y II con casi 20 Km. de línea de alta tensión.

El modelo energético para nuestra comunidad no debe de dañar tanto al mayor recurso que tenemos que es el campo.

El ayuntamiento y el Gobierno de Castilla-La Mancha deberían revisar el apoyo que realizan a la instalación de estas grandes plantas fotovoltaicas y apostar por el autoconsumo, mucho menos impactante para el medio rural.

Se trata de escoger entre un progreso respetuoso para el medio ambiente o un progreso que altere nuestros recursos naturales.

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