Artículos Colaboraciones

Veredas y Tierras: De ganaderos a cultivadores…

Pedro Villarroel González-Elipe

Historias nuestras: Los Orígenes

A final del Siglo XIII, en el año1284, Frey Blasco Nuñez, es citado como el primer comendador de la recíén creada Encomienda del Lugar de Manzanares. Ese Lugar de Manzanares, nacido medio siglo antes, en torno a un castillo que vigilaba la frontera de Calatrava con Santiago, estaba atravesado por las cañadas y veredas reales que, de Norte a Sur y de Este a Oeste, se cruzaban allí; una circunstancia no buscada, que nos configuró, desde nuestro origen, como sitio de tránsito para los ganados transhumantes que, año tras año, acoplados al clima y a la consecuente oscilación de los pastos, recorrían los territorios de Iberia… Los pastores y ganaderos que por aquí pasaban, incluso antes de nacer el Lugar de Manzanares, al advertir la riqueza en agua de estos espacios nuestros, construyeron abrevaderos en la cercanía de algunas de las múltiples cuevas existentes en el terreno, (como la cueva del Roquito, aledaña al Torreón de Moratalaz, o las cuevas del “cerro del moro”, al sur del poblado).. Estas cuevas  eran utilizadas como improvisadas posadas por los pastores, y como establo de sus ganados, por lo que el Lugar, aparte de un sitio de tránsito, se convirtió en punto de asentamiento temporal de pastores y animales, algo que, quizá, fue lo que galvanizó y dio más vida al incipiente Lugar de Manzanares, en tiempos de la segunda mitad  del siglo XIII.

La creación del “Honrado Concejo de la Mesta”, en el año 1273, concreto normas y privilegios reales para el movimiento de rebaños y ganados por las vías pecuarias del Reino, reorganizó y rediseño las cañadas y veredas, y estableció los diezmos y tasas que los propietarios del ganado debían pagar a los dueños de villas y Encomiendas que estaban surcadas por las veredas (a modo y manera de un peaje) para compensar los gastos del consumo de pastos, agua y estabulado del ganado a su paso por la zona.  Esta posibilidad financiera, fue determinante para el desarrollo inmediato de la Encomienza de Manzanares, configurada 11 años después, que pudo beneficiarse mucho de las citadas normas por el gran trasiego de ganado que generaba el cruce de cañadas reales en nuestro solar, algo que también explicita muy bien el gran auge de la ganadería en la encomienda de Manzanares, durante el primer siglo de existencia de nuestro Lugar. 

Los regidores de Manzanares, acondicionaron para pasto muchas de sus tierras, y la ganadería fue, sin duda, la industria más pujante del Lugar en sus primeros tiempos…
Cuando Manzanares se asentó como aldea, comenzó a crecer en número de gentes y terreno, por fuera de sus murallas, a mediados del siglo XIV. Muchos de esos “nuevos manzagatos”, agotadas las posibilidades de la ganadería, se hicieron  con tierras de la encomienda para dedicarlas a cultivos, pero encontraron que la indefinición jurídica de nuestra Encomienda, les ocasionaba conflictos continuos con los vecinos de Lugares y villas próximas, que les negaban el derecho a cultivarlas, alegando que esas tierras no tenían dueño, porque se encontraban en un territorio de tránsito, y eran utilizadas en usufructo desde tiempos inmemoriales…A finales del Siglo XV, Manzanares obtuvo el reconocimiento jurídico-administrativo del territorio de su Encomienda, lo que facilitó a su emergente población el cultivo y aprovechamiento agrícola de las tierras propias, virando, en pocos años, las tareas y labores del pueblo de las actividades ganaderas a las faenas agrícolas…La riqueza feraz de la vega del Azuer, la existencia de abundante agua y el emprendimiento característico de las gentes de Manzanares, hizo el resto, pues facilitó ese cambio de actividad, y convirtió rápidamente en “campesinos” a los otrora “pastores y ganaderos… .De modo y manera que, cuando Manzanares fue considerada villa, allá por 1512, la mayoría de sus gentes se dedicaban a la agricultura en detrimento de la ganadería…Y sabemos que todo esto fue así, porque quedó reflejado en las “Relaciones Topográficas de Felipe II”, de1579, donde los notables de Manzanares que redactaron lo concerniente a nuestra villa, hablaron de la vida y actividades de los aldeanos comunes de la siguiente manera:

esta villa es de labradores y se labra y siembra, y las cosas que en ella más se cogen de ordinario es pan, y algunas frutas y vino; y los ganados que hay son muy pocos por falta de los pastos y albergos que para ello son necesarios, y las pocas carnes que se crían son buenas y carneros llanos y de lana prieta”. ….

 

 

 

 

 

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