AGUSTIN MIRANDA ENTREVISTA SIEMBRA

El punto de vista de los agricultores: Agustín Miranda Sotillos, Gerente de ASAJA Ciudad Real

“Estamos estudiando la forma de construcción de los precios, que deben comenzar a crearse desde el coste del producto y de ahí en adelante. Sin embargo, ahora los precios se establecen a la inversa, desde el último eslabón de la cadena hacia abajo, originando que muchas veces los productos agrícolas y/o ganaderos se vendieran a pérdidas”  

 

¿Exactamente cuál es la labor y las funciones del Sindicato ASAJA.?

La función de una organización agraria viene recogida en sus estatutos, siendo la principal la defensa de los intereses de los agricultores y ganaderos ante terceros, como son las empresas privadas y las administraciones. Además, trabajamos por la mejora las condiciones laborales de los agricultores y ganaderos y por conseguir lograr una integración del sector, mejorando su imagen ante la sociedad. 

 

¿Cuál es el número de manzanareños asociados a su sindicato? ¿Cuál es la tendencia de la afiliación? ¿creciente? ¿decreciente? ¿por qué?

La presencia de ASAJA en Manzanares es muy amplia, desde los comienzos de nuestra organización a finales de los años 70 con la libertad de asociacionismo en España y, en nuestro caso, del sector agrario.  Durante estos largos años, nuestra organización ha ido adaptándose a los cambios que se han producido en el campo y en nuestra sociedad. Hay que reconocer que la estructura de la sociedad no es la misma que hace 40 años y que los medios de producción y las exigencias no son las mismas.  Antes imperaba la necesidad de producir para el abastecimiento de la población, y ahora la sociedad nos pide que les demos alimentos seguros, de calidad, que sean respetuosos con el medio ambiente,… para, de esta forma, dejar a nuestros herederos un patrimonio rural que pertenece a todos.  

Estos cambios han llevado a modificar la estructurar social. El sector agrario ha pasado de representar el 13% de la población activa en España, a estar ahora en una cifra del 5%. En nuestros pueblos esta proporción es superior, siendo clave en la creación de riqueza. ASAJA es la principal organización agraria en Manzanares y en Ciudad Real, estando afiliados a ella más del 60 % de los agricultores profesionales cuyas explotaciones suman más de 70% de la superficie agraria. 

 

Precio de los productos: ¿Cómo intervienen como sindicato en la determinación del precio, por ejemplo del cereal? ¿Pueden luchar contra los eslabones fuertes de la cadena alimentaria?

Como hemos comentado en las preguntas previas, la organización está para la defensa de los intereses de los agricultores y ganaderos, particularmente los de nuestra provincia.  Cuando nuestros productos tienen bajos precios y los agricultores se quejan de esta situación ASAJA tiene la obligación de denunciarla ante quien corresponda. No nos quedamos en este apartado, también participamos desde nuestros comienzos a fomentar formas de colectivas para defender mejor nuestros productos, y de ahí que Ciudad Real sea una de las provincias con más cooperativas de España.  Esto ha servido para agrupar la oferta en un mercado que cada vez es más competitivo, donde hay menos operadores debido a las grandes superficies de mercado, que tienen un gran peso a la hora de marcar los precios. 

También hemos trabajado mucho para que nuestros productos no se vendan a pérdidas, que nos paguen en unos plazos determinados o en la comercialización de nuestros productos. En este apartado quiero detenerme para hablar del importante papel que hemos realizado en tres puntos. El primero, la creación de las lonjas de Ciudad Real, a mediados de los 90, para dar una trasparencia a los mercados y que los agricultores pudieran tener una herramienta fiable, transparente y rápida, donde poder conocer estos productos. Hay que destacar la importancia de las lonjas de cereales, ovino, melones y sandias y carne de caza, que son referente en todo el territorio nacional por el buen hacer de sus participantes. El segundo punto es la participación de ASAJA en las Interprofesionales como medio de unir a todo el sector participativo para potenciar los cultivos en los que se han creado estas Interprofesionales, recordando su trabajo de crear una buena imagen de nuestros productos y ayudar a abrir nuevos mercados a través de las campañas que se realizan. En Ciudad Real participamos directamente tres de ellas destacando las del aceite, caza y hortícolas de melón y sandias, presididas por los miembros directivos de ASAJA, mostrando su compromiso con el sector al que representamos. El tercer punto de trabajo ha sido la modificación de las normativas y, entre ellas, la más importante que se ha conseguido es la de la “cadena alimentaria”. Se ha logrado que los productos perecederos se paguen a los 30 días de la entrega de los productos. Asunto esencial porque hemos conseguido ponernos a la misma altura que las grandes empresas, que antes imponían sus normas. Ahora los agricultores reciben el pago de sus productos en unos plazos razonables y ajustados. 

 

¿Cuál es el perfil del Agricultor de hoy día? ¿Cuántos hay en Manzanares? ¿Cómo ven la situación de estos empresarios, hoy día?

El agricultor ha cambiado al igual que ha cambiado la sociedad, como no podría ser de otra forma, produciendo lo que ésta demanda y en las condiciones que demanda. Cada día, la agricultura se va concentrando, desapareciendo las explotaciones minifundistas y dando paso a un agricultor profesional, más preparado y responsable. Es muy difícil cuantificar el número de agricultores en Manzanares al no existir censos públicos de ellos, aunque sí existen datos como los que posee la Agencia Tributaria o la Consejería de Agricultura, obtenidos a través de sus funciones. 

Desde nuestro punto de vista, la situación de los agricultores como empresarios es positiva, llena de nuevos retos y con ganas de dar satisfacciones. Aunque muchas veces nos encontramos con obstáculos que nos ponen las propias Administraciones, con mensajes contradictorios que hacen más difícil nuestro trabajo. 

 

¿Perfil del trabajador del campo ¿Qué número aproximado hay en Manzanares? ¿Cuál es la situación en Manzanares de este perfil de trabajadores? ¿Se respetan sus derechos laborales?

Los trabajadores del campo, y en especial los de Manzanares, han cambiado mucho en las últimas cuatro décadas. Al principio, mayoritariamente el trabajo se realizaba principalmente con mano de obra familiar y trabajadores de la misma localidad o pueblos vecinos, e incluso con estudiantes. De hecho, cuando llegaba la vendimia era como una fiesta en casa del agricultor.  En la actualidad, y sobre todo desde principio del siglo, las formas han cambiado por dos hechos relevantes, la mecanización del campo -principalmente en la vendimia, que ha conseguido que labores de trabajo tan duras como la vendimia se mecanicen- y la falta de mano de obra nacional, debido a la gran demanda de trabajadores en otros sectores y en especial la de la construcción. Todo esto ha hecho que nos encontremos ante unas labores más especializadas, con mayor predominio de la maquinaria y de trabajadores extranjeros, que se han adaptado bien al trabajo de campo. Aunque, en la última década, se ha observado una vuelta de trabajadores nacionales al sector agrario, tanto mano de obra como personas que dirigen explotaciones agrícolas. 

Se suele hablar más de las Empresas de Trabajo Temporal…. ¿Cómo funcionan en el sector agrario? ¿cuáles son las problemáticas? ¿Se mantiene siempre en la legalidad? ¿pagan precios justos?
Las Empresas de Trabajo Temporal (ETT) son una herramienta más para la estructuración del sistema laboral en el sector agrario. Hay que decir que su implantación en Ciudad Real no es significativa, al menos no como en otros sectores. Puede servir para determinadas explotaciones agrícolas que requieran este servicio por el trabajo y las necesidades de mano de obra específicas. En este sentido, desde ASAJA siempre insistimos en que deben respetar en todo momento la legalidad y cumplir con el Convenio del Campo de la provincia de Ciudad Real, así como con el Estatuto de los Trabajadores, en todos sus términos; incluido el respeto al Salario Mínimo Interprofesional y el control de las jornadas horarias. 

En cuanto a la problemática existente, nos encontramos con dos figuras importantes: las falsas Empresas de Trabajo Temporal, y aquellos trabajadores que son reunidos por un ‘responsable’ que les busca trabajo y recibe el importe de todos para luego repartirlo.  Son prácticas que están fuera de la Ley, siendo responsables esas falsas empresas y, subsidiariamente, los agricultores que las han contratado.   

 

¿Existen problemas de explotación o delictivas de mafias con trabajadores del campo venidos de otros países?

No tenemos constancia directa de que exista esta clase de mafias con trabajadores, pero siempre ha sido nuestra prioridad que los agricultores realicen todas sus actuaciones de forma legal y bajo un buen asesoramiento. ASAJA, en caso de conocer algún caso de estas características lo denunciaría inmediatamente.  Es importante recordar aquí que existen varios medios de denuncia: el trabador de forma directa o bien a través de sus organizaciones sindicales. Desde luego todas esas acciones tendrán nuestro más firme rechazo para que no se den. 

Durante la última vendimia, en CLM de las 85.000 altas que se registraron en el Régimen Agrario de la Seguridad Social entre los meses de septiembre y octubre, el 45% fueron trabajadores extranjeros, tanto de la Unión Europea como de países terceros. Hace cinco años representaban el 25%. (datos de la página de ASAJA) ¿Cuáles fueron esos datos en Manzanares?
Como hemos comentado anteriormente, es difícil dar datos para un municipio en particular de nuestra provincia, pero todos estos datos que comenta se pueden extrapolar a la localidad de Manzanares. 

 

¿Es cierto que los españoles no quieren trabajar en el campo? ¿Por qué?

Como digo, la sociedad en España ha tenido un importante cambio con respecto al campo.  En los años 90, las campañas agrícolas eran muy esperadas, porque suponían una fuente de ingresos adicionales para muchos sectores de la sociedad; era un trabajo temporal seguro. Con la mejora económica y el boom inmobiliario y turístico esa mano de obra, que hasta el momento era fiel al sector, se trasladó a otros sectores porque los salarios eran mucho más elevados. El sector agrícola fue tildado de un trabajo duro y poco remunerado e incluso de tercera clase; el campo pasó a ser la última opción para cualquier trabajador nacional. Como consecuencia, nos vimos en la obligación de mecanizar nuestros campos para suplir la falta de mano de obra y, a la vez, buscar la alternativa en los trabajadores extranjeros, los cuales fueron de gran ayuda para poder realizar nuestras tareas del campo y recoger nuestras cosechas. 

A principios de esta década, con el hundimiento del sector de la construcción, el sector agrícola recuperó su buen nombre y los trabajadores en pena crisis volvieron, también alentados por unos precios medios razonables (entre 1.300 y 1.600 euros/mes) para los empleados eventuales. Fue entonces cuando tuvimos que elegir si seguir trabando con los extranjeros que en los malos tiempos estuvieron con nosotros o si los sustituíamos por los empleados nacionales. Cada agricultor ha dado su respuesta.   

 

¿Qué postura mantiene ASAJA con respecto al funcionamiento del mercado y de los precios en relación, por ejemplo, a las grandes superficies, a los mayoristas, a la importación o a los intermediarios?

Nuestra postura ha sido siempre que existan unas reglas claras y trasparentes, de igual a igual, y sin que los grandes se aprovechen de los pequeños, por eso tenemos dos grandes retos en los que estamos trabajando. Uno es la Ley de la Cadena Alimentaria, donde se parte del principio de que todos los eslabones en la elaboración de un producto deben tener su beneficio establecido, sin que ninguno se aproveche del otro. Y es muchas veces ocurre que mientras en los primeros pasos de la comercialización los agricultores y ganaderos pierden, en los últimos eslabones, las grandes superficies, siempre ganan. 

El segundo punto en el que estamos trabajado es la prohibición de ventas a pérdidas. Para ello estamos estudiando la forma de construcción de los precios, que deben comenzar a crearse desde el coste del producto y de ahí en adelante. Sin embargo, ahora los precios se establecen a la inversa, desde el último eslabón de la cadena hacia abajo, originando que muchas veces los productos agrícolas y/o ganaderos se vendieran a pérdidas.  

 

¿Hay suficiente ayuda institucional, subvenciones, incentivos, etc. al campo y a la agricultura en estos momentos? ¿cuáles son las principales demandas de ASAJA en este sentido?

Más que de si existen ayudas institucionales suficientes para el sector, deberíamos preguntarnos si los precios que tienen nuestros productos son justos para la actividad que realizamos. Esto es lo que realmente nos preocupa a los agricultores y ganaderos. Creemos que más que hablar de ayudas al sector agrario debemos reivindicar tener unos precios justos para no necesitarlas.  También debemos plantearnos qué están dispuestos a pagar los consumidores por esa calidad y garantía de abastecimiento. 

En este sentido, no hay que olvidar que muchas acciones que se realizando en el mundo rural tienen otros aspectos que la sociedad nos demanda, como es el mantenimiento del medio ambiente.  Por ejemplo, en estos momentos estamos viendo cómo la fauna silvestre está atacando nuestros ganados y no podemos hacer nada contra ello, solo quejarnos por los daños que nos causan.

Sobre las ayudas existentes, desde ASAJA venimos reclamando que sean más ágiles y eficientes, transparentes en su gestión y analizar cuales están cumpliendo con sus objetivos y cuales están fallando, creando situaciones de indefensión para los agricultores, poniendo en peligro su esperanza y futuro. 

 

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