Uno de los aspectos del confinamiento a causa del Covid-19 será el hecho de que los centros educativos tuvieron que cerrar sus puertas, pero el curso debía continuar. ¿Cómo? La situación era inédita. Los profesores y los alumnos en estado de shock trataron de sacar adelante en tiempo record un método didáctico basado en contactos telemáticos con mayor o menor fortuna. Pero… y los padres ¿han visto a sus hijos aprender y progresar? Sin duda han sentido la responsabilidad que, ciertamente, no les correspondía de hacer de puente, cuando menos, en tan estresante (e improvisada) situación. Es obvio que la situación ha servido como un verdadero “stress test” para el sistema que no sabemos muy bien si ha superado con éxito. Desde la ministra hasta el último profesor y alumno…, ¿han estado a la altura de las circunstancias? ¿Se han tomado las medidas necesarias? ¿Se podría haber hecho mejor? Y… ¿cómo lo han vivido los profesionales, los padres y los alumnos de Manzanares?

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