Por Manuel Rodríguez Mazarro.

No me acoplo a este talante de realidades que nos ha tocado vivir, nos está costando trabajo acoplarnos al teje maneje, sobre todo a nosotros, las “viejas glorias”. Cuando hay que manejar los cajeros bancarios, nos ponemos nerviosos, siempre hay gente esperando en la puerta a distancia como si tuviésemos pandemia, ni con gafas vemos las indicaciones de la pantalla, se empañan los números, tememos equivocarnos y los de la puerta esperando.

                Añoro las ventanillas con personas sin mascarilla que respiran, las veías mover los labios, saludar, hablar y tratan de ayudarte. Actualmente son bocas y narices invisibles que no se sabe si ríe, gesticula o tiene bigote, solo ves una especie de bozal bajo los ojos y que algo se mueve por bajo. Los sordos que leen por el movimiento de labios ¿cómo se las arreglan?

Igual ocurre con los teléfonos a los que responde una voz pregrabada y aunque contestes, la voz continua su royo y a seguir pasos de laberinto, así veo a los actuales políticos ¡vergonzoso! la “escalada de fases”, el estado de alarma, la educación telemática, …

Que odisea aquella del estraperlo y reventa de mascarillas que no había en el mercado, se llegaron a prefabricar caseras con telas y cintas olvidadas en el baúl de los recuerdos, –salieron las máquinas de coser “viejas glorias” de Singer y Alfa volviendo a hilvanar pliegues. Gracioso cuando llegaban los aviones de China, cargados con material, resulta que nos engañaron como a tales.

Hablar con mascarilla puesta, resulta como las ventas por internet, donde se abren y se cierran pantallas y nadie sabe lo que compra, aunque te quedes frito sin poder respirar, te llevan al hospital sin virus, allí se cogía al tal miserere “covic-19” y los aparatos comprados con toda urgencia para poder respirar, se confundieron y eran para todo lo contrario, los conejillos de India fueron las “viejas glorias” que Dios los tenga en ella.

Pienso, opino y lo digo por “lo bajini”, nos estamos tragando el secreto del ridículo de tal atolondramiento que estamos padeciendo y GRACIAS AL EQUIPO MAL AMPARADO, PERSONAL HOSPITALARIO QUE PARA ELLOS QUEDE.

Termine ya la manipulación de “palos de ciego” que han dado nuestro enjambre parlamentario. En ello entro a unos más que otros, han demostrado y lo están que ahora tenemos que pagar con impuestos todas sus equivocaciones.

Me asusta la realidad que este virus ha provocado en nuestro Manzanares, poco se ha sabido, solo comentarios. Mundo veloz y digital que no ha servido para nada. Solo el pensar que hemos sido la voz de otros, lo que dijesen. Pensé en las “viejas glorias” nuestros abuelos, padres junto a los hijos, no había macro-hospitales, ni personal que asistiese a las muertes que surgían a diario. Hoy con cientos de miles mandatarios, alto jornal, rodeados de consejeros y telemandos, videoconferencias tampoco lo saben.

Hemos avanzado en tecnología de usar y tirar, eso nos ha pasado a las “viejas glorias”, los que levantamos los pueblos que hoy son deshabitados, en la actualidad somos declarados de “alto riesgo”. Lo único que nos une es el incordio de llevar consigo, “Mascarillas Sánchez”.

 

 

 

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *