Manuel Rodríguez Mazarro

Con motivo de la actual reforma realizada en el Gran Teatro adaptándolo a proyección de películas y sonido “envolvente”. He querido recordar el pasado:

Los cines en Manzanares se inician en el Gran Teatro por la empresa Tromar, Pizarro y después pasó a ser de Perrote Ballesteros que es cuando empezaron las primeras proyecciones sin sonido. Años 1925-30 que solían alquilar a la empresa “Movietone” (movimiento y sonido) en días especiales, San Antón, Feria o Fiestas Patronales. En el contrato entraban tres técnicos, la máquina “Pathé (francesa) y el celuloide.

La sala repleta para ver aquello. —Parecido a cuando empezó a emitir TVE que solo se veía la carta de ajuste y relámpagos de pantalla que nos hacían los ojos chiribitas. Pero sobre una sábana blanca.

El Gran Teatro se llenaba a 0,50 de peseta. La primera película “muda” que se proyectó en Manzanares fue: –“El águila del mar” (3 junio 1928) súper-producción de tres horas (8 partes), “El Millón” (9-2-1933), “Ben-Hur” (23-4-1933), “El fantasma de la ópera”, “Esposas frívolas”, “Torero a la fuerza” (mayo 1934), “Nobleza Baturra” (nov.1935),…

“Morena Clara” en el Cine Recreo (5 y 6 sept.1936), plena contienda. En la misma publicidad viene el fandanguillo para que el público cantara al son de la mímica de Imperio Argentina.

Durante la proyección había varios comentaristas que leían en voz alta el guión y otros con efectos especiales, ruidos sobre el tablero, campanillas, taconeo, agua en el vaso, el látigo, truenos, lo anecdótico es que las escenas se movían para adelante, atrás y velocidad según el maquinista le daba a la manivela.

El ambiente musical eran las manos expertas de Jesús Cañadas con un piano, daba igual, una polca que la “parranda” y un gramófono de bocina en que ponía discos “Voz de su amo”, aquello se movía a golpes. El operador cuando se cansaba de darle caña, descansaba y beneficio para la cantina. Igual que en TV “volvemos dentro de 7 minutos”.

La primitiva máquinas de proyección funcionaba con mecheros de carburo y bujías eléctricas en plenas restricciones y muchas veces salir ardiendo el celuloide. Aventura era ir al cine y ver la película.

Salió el “Teatro de Verano” al final de los Paseos del Río, 102 (empresa Muñoz), solar de Roque y Alfonso Mazarro. En julio 1935 se proyectó la película “Sor Angélica”, de lágrimas y penas, asegurado el lleno a 1,40 pesetas. Los moqueros estaban al día y la hemorroide con las sillas de hierro.

Hubo un cine Cervantes en la calle de las Monjas (Blas Tello, 17), sala con suelo de yeso, butacas de madera, el maquinista era el dueño y su esposa la taquillera, serían los años 1945. Allí se estrenó la primera película de dibujos española “Garbancito de la Mancha (nov. 1945). Tenía escenario, actuó alguna compañía de folletines.

En Manzanares había un censor tajante, Enrique Villacañas, aquellos escotes, piernas sin cubrir e insinuaciones.

Presencié una censura. —Actuaba la compañía Finita Ruffet y Pepe Mairena, el de “ovejita lucera” en el Gran Teatro. Durante el ensayo, el censor interrumpía cuando le parecía “verde”, le comentó el empresario:– “¡parece mentira que sea usted joven que debería desnudar a las mujeres, no vestirlas!”

Junto a la cartelera, en la calle Empedrada una vitrina con la calificación, puntuación del resultado de las películas a proyectar que mandaba Información y Turismo. Clasificada 1ª para todos los públicos, 2ª solo mayores, 3ª superior a 18 años, 4ª gravemente peligrosa, por ejemplo “Gilda”.

Se monopolizó el negocio de cines (1955) empresa Fernando y Jesús de Juan con el Cine Avenida en C/ General Moscardó,13 (Paseo de la Estación), para el verano la “Terraza Cine Avenida” (calle Morago,7), “Cine Recreo”, Gran Teatro, negocio que después compró la sociedad Pedro Almarcha.

En los Paseos del Río en algunos patios de bodegas se adaptaron a cines. Ya eran sillas con asiento de enea, las pipas y la gaseosa “González” o “Pinilla” aparte. Delicias nocturnas veraniegas. Los miércoles y jueves era programa doble, en “sesión fémina”, la mujer era gratis.

El ¡bum! del cine, el juguete en el día de Reyes era “Cinexin”, funcionaba con pilas y películas de papel e igual que a las niñas eran las “cocinitas”, la Gisela, Mary Pepa o Mariquita Pérez. Hoy son tecnologías.

Fueron pasando los años y cerrando locales. El Avenida, Martín, Coliseum (1937), Parque, Scala, Delicias, Colón, Apolo,…todos doblaron el gorro.

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