El Colegio Don Cristóbal pone en marcha proyectos de aprendizaje a través de STEAM.

La clase de 4º de Primaria del CC Don Cristóbal de Manzanares ha realizado unas jornadas STEAM tituladas “Un paseo por la Historia”, en el que los alumnos han investigado, recabado información y luego han llevado a cabo una exposición oral en el aula de los hechos o personajes históricos que les han parecido más relevantes tras el trabajo previo realizado de estudio y recogida de datos de las diferentes edades o etapas de la Historia.

Tras esto, los alumnos expusieron ante sus compañeros el tema seleccionado por ellos y en donde el resto de compañeros pudieron conocer a personajes como Alejandro Magno, EL Cid o inventores y científicos como Edison y Einstein entre otros. Junto a esto se trataron etapas de la Prehistoria como el Paleolítico o la Edad Antigua y Edad Media.

 

APRENDER DE MANERA DIFERENTE.

Para la exposición pudieron utilizar aquellos materiales que ellos mismos habían creado, así como recrear a los personajes mediante disfraces y uso de fuentes gráficas, materiales, escritas entre otras, como murales, dibujos, atrezzos, decoración de la clase, materiales de algunas épocas, y todo esto se ha hecho contando con el apoyo de las familias y mediante el uso de materiales reciclados.

Todo este gran trabajo culminó con la realización de un vídeo de dichas exposiciones además de servir de base para hacer realizar otro Proyecto STEAM en que la Robótica es el nexo de unión (con Scratch y con las placas makey- makey) que trata las edades de la Historia mediante un juego en el que ellos son los protagonistas. Estos proyectos no se podrían haber realizado sin la experta STEAM de la plantilla del centro.

Para los alumnos y para las 2 profesoras involucradas en estas jornadas ha sido un trabajo muy satisfactorio donde ellos han podido aprender de forma activa y creativa gracias a la metodología STEAM en la que los alumnos “aprenden haciendo”.

El colegio lleva, con este, dos años inmersos en este tipo de aprendizaje de competencias STEAM que tan buen rendimiento académico está cosechando en todos los alumnos de los diferentes cursos, además de conseguir que esos aprendizajes sean realmente significativos.

COMPROMISO CON EL STEAM

STEAM es acrónimo en inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Matemáticas y Arte además de desarrollar otras competencias como la del trabajo autónomo y asunción de responsabilidades. Al mismo tiempo, gracias a la apuesta de este Centro con los Seminarios STEAM, los profesores están en continua formación con el Centro Regional de Formación del Profesorado de la JCCLM.

PARO

Han sido publicados los datos del paro en la población de Manzanares correspondiente al mes de mayo del 2021.

En esta ocasión, todos los sectores han tenido una buena evolución del paro, bajando en todos ellos. Se encuentran registrados 1470 personas inscritas en el paro, siendo por sectores los siguientes:

  • Agricultura: 132 personas paradas
  • Industria: 113 personas paradas
  • Construcción: 44 personas paradas
  • Servicios: 1043 personas paradas
  • Sin empleo anterior: 138 personas paradas

En comparación con el mes de febrero estaban inscritos 1575 personas, y ahora en este mes de mayo ha habido una bajada de 105 personas inscritas en el paro en nuestra localidad.

Para conocer a fondo la situación del paro en Manzanares, vamos a desglosarlos en distintos grupos, para así conocer y humanizar con mayor detenimiento los datos oficiales publicados por la Administración

Personas inscritas en el paro en el mes de mayo 2021 divididos por grupos de edad:

  • Menor de 20 años: 28 personas
  • Entre 20 y 24 años: 126 personas
  • Entre 25 y 29 años: 153 personas
  • Entre 30 y 34 años: 141 personas
  • Entre 35 y 39 años: 165 personas
  • Entre 40 y 44 años: 170 personas
  • Entre 45 y 49 años: 182 personas
  • Entre 50 y 54 años: 196 personas
  • Entre 55 y 59 años: 142 personas
  • Mayor de 59 años: 167 personas

Por segmentos, nivel de estudios de las 1470 personas inscritas en el paro en el mes de mayo:

  • Sin estudios: 68 personas
  • Educación primaria: 142 personas
  • Programas FP sin titulación: 9 personas
  • Primera etapa de secundaria: 828 personas
  • Programas FP con titulación 1ª Etapa: 0 personas
  • 2ª etapa educación secundaria: 209 personas
  • Programas FP con titulación 2ª etapa: 0 personas
  • FP superior: 94 personas
  • Otras enseñanzas con bachiller: 0 personas
  • Enseñanza universitaria: 72 personas
  • Especialización profesional: 0 personas
  • Enseñanza universitaria tercer ciclo: 3 personas
  • Sin asignar: 45 personas

Por grupos de ocupación de las personas inscritas en el paro en el mes de mayo 2021

  • Directores y gerentes: 5 personas
  • Técnicos/profesiones científicas o intelectuales: 99 personas
  • Técnicos, profesionales de apoyo: 59 personas
  • Empl. Contable, administrativo, otros de oficina: 143 personas
  • Trab. servicio rest. person. Prote. Vend.: 371 personas
  • Trabajadores cualificados sector agrícolas/ganadero/forestal/pesca: 17 personas
  • Artes trab. c. Indu. manufacturero, cons. min: 125 personas
  • Operarios Inst. Maqui. y montadores: 54 personas
  • Ocupaciones elementales: 597 personas
  • Ocupaciones militares: 0 personas
  • Sin asignar: 0 personas

Por sexo

  • Hombres: 498
  • Mujeres: 972

La exposición muestra retratos caracterizados por una mirada llena de intimismo y ternura.

El Museo Antonio López Torres de Tomelloso acoge estos días y hasta el 18 de abril una exposición de óleos y dibujos del manzanareño Pedro Miguel Pérez Villegas. La exposición está basada en el retrato íntimo, una de sus especialidades. Pérez Villegas, que compagina con su oficio de pintor el de docente en la Universidad Popular, es uno de los pintores con más prestigio de nuestra localidad y fuera de ella. Prueba de ello son los números galardones que ha recibido y la selección de la que ha sido objeto en numerosos certámenes de prestigio tales como ellos el de la Escuela de Artes y Oficios de Ciudad Real; el X Concurso de pintura “Blanco y Negro”, en 1988; el III Premio Castilla la Mancha de Artes Plásticas, en 1989; el Certamen de Pintura “Noventa de los 90”, de Seguros Bilbao o el I Certamen de Dibujo Gregorio Prieto, de Valdepeñas, en 1991, así como en numerosas ediciones posteriores, la última de ellas en 2009.

Entre los premios más recientes destaca el primero y segundo del concurso de pintura ‘Cerezo Moreno’ de Villalgordo (Jaén), en los años 2015 y 2014, respectivamente. En el año 1991 obtuvo el segundo premio en el Certamen de Dibujo de Tomelloso. Ha sido además premiado en varias ocasiones en los certámenes de pintura de Bolaños de Calatrava; Pedro Muñoz, Campo de Criptana y Alcázar de San Juan, así como en el Certamen de Dibujo de Daimiel. También tiene premio de los concursos de pintura de Ciudad Real, Torralba de Calatrava, Villanueva de los Infantes, Madridejos, La Solana, Argamasilla de Alba y Aldea del Rey.

Pérez Villegas ha expuesto individualmente en diferentes espacios culturales a lo largo de su trayectoria artística, entre ellos la Biblioteca Municipal Lope de Vega de Manzanares (en 1973, 1975 y 1978); en la Casa de Cultura de Tomelloso, en 1987; en la Casa de Cultura de Daimiel en 1990 y en el Gran Teatro de Manzanares, en 2003 con una exposición retrospectiva y en 2010 con una selección de pinturas de dibujos y pinturas de 2003 a 2010. Su última exposición individual fue ‘Naturalezas Muertas’.

Por Javier López

Tengo un amigo, un poco friki, que todos los días comparte en sus grupos de WhatsApp varios “epigramas”, (RAE: Dícese de la composición poética breve en que, con precisión y agudeza, se expresa un motivo por lo común festivo o satírico.) él, por su carácter y personalidad, hace una selección de los más jocosos y picantones para arrancarnos una sonrisa diaria y a la vez como acostumbra a decir, ilustrarnos y entretenernos.

Pero si los observamos con otra mirada… leemos en estas composiciones algunos vocablos que a mi parecer no son los que utilizamos a menudo en nuestras conversaciones e incluso escritos, diría que son palabras que en los tiempos que corren es como si las hubiéramos metido en el cajón de las olvidadas o moribundas, porque la gran mayoría no conocemos bien su significado y otras veces porque nos confunde el concepto de lo que quieren decir y nos desorientan.

Normalmente estas palabras describen a personas, cosas, situaciones o acciones que en nuestra vida diaria no utilizamos, por ejemplo:

Era Gilito propenso

A pensar, más de tal modo,

Que si le hablaban, a todo

Contestaba: “Pienso… pienso.”

Preguntó un quídam al tal:

¿Qué comes tú?” – “Pienso…” dijo,

Y el otro replicó: “Es fijo

Que el chico es un animal.”

W. Ayguals de Izco.

quídam’: 1.- m. coloq. Sujeto a quien se designa indeterminadamente.

2.- m. coloq. Sujeto despreciable y de poco valer, cuyo nombre se ignora o se quiere omitir.

¿Conocían el significado de ‘quídam’? ¿Cuál de las dos acepciones es la más adecuada para el epigrama en el que aparece?

Salió a tomar el sereno

Cierta noche una morena,

Y como era ya muy tarde,

La tomó el “sereno” a ella.

J. M. Villergas.

sereno’: según diccionario tiene varias acepciones, pero referentes a este caso nos encontramos dos: 1.- adj. claro (despejado sin nubes).

2.- m. encargado de rondar de noche por las calles para velar por la seguridad del vecindario, de la propiedad, etc.

En este epigrama observamos que se utilizan estas dos acepciones y además la segunda genera una doble intención en nuestra imaginación.

Desde con otra mirada… les invito a que repasen esta pequeña lista de palabras que he entresacado de los epigramas recibidos. Siento no poder mostrarles los epigramas en las que estaban incluidas cada una de ellas porque ocuparía más espacio que el permitido en los artículos de esta sección, les aseguro que ingeniosos y divertidos son.

Analicen cuantas de ellas utilizan en sus conversaciones y escritos y si realmente conocen su significado.

desasnar, tronera, costal, golilla, ternes, pepita, antiparras, proscenio, petimetre, embolismo, acendrado/da, piporro, guita, ejido, mastuerzo, guanepe, trasconejada/do”

Probablemente la mayoría las conocen, pero les invito que busquen en el diccionario la descripción de cada una de ellas, seguramente no coincida con lo que ustedes pensaban que significaban y no porque sean engañosas sino porque al no estar acostumbrados a incluirlas en nuestra habla diaria hemos olvidado hasta su significado. También desde aquí les invito a que busquen en sus bibliotecas libros de poesía por ejemplo o de epigramas ya que estamos en ello y reléanlos, verán como los autores utilizan muchas de estas palabras olvidadas o moribundas que la mayoría son sinónimos de las utilizadas en nuestra habla diaria.

Por favor, lean, lean, lean, para que estas palabras sigan vivas.

** estos epigramas aparecen en el libro Museo Epigramático.

Edelgard, diario de un sueño (1948-1953)

José Fernández Arroyo

No sabemos si está en su momento más álgido o hace ya meses o años que ha entrado en declive la moda literaria diarística y de autoficción. En literatura, los diarios íntimos siempre han sido un género enormemente prolífico: algunos de principio de siglo e incluso decimonónicos (Tolstoy, Dovstoyesky, Pessoa, Gide, Kafka o Unamuno) y otros han dado testimonio de los importantes acontecimientos históricos que han jalonado el siglo XX (Anna Frank, Margaritte Duras o Gil de Biedma). La renovación de esta tradición en el contexto es en el que debemos entender esta perla publicada por primera vez en 1991 y que, injustamente, no ha sido excesivamente conocida en Manzanares. Se trata de un diario en el que su autor reflexiona sobre el día a día de su tardía adolescencia y juventud entre Manzanares, norte de África (donde realiza el servicio militar) y Madrid. Pero lo que realmente hace de él algo mágico es la fascinante relación epistolar con Edelgar, una joven alemana que, brutalmente desalojada de su hogar por las fuerzas ruso-polacas al finalizar la II Guerra Mundial, consigue finalmente refugiarse en Flensburg junto a su padre y su hermana Sigrid. A través de las entradas de este diario y de la trascripción de las cartas que el narrador (en principio, Fernández Arroyo) y Edelgar se escriben, asistimos al surgimiento de una emocionante historia de amor al tiempo que al proceso de maduración personal en unos años trascendentales para sus vidas. Conmueve la sinceridad, transparencia e ingenuidad del relato donde podemos asistir desde un punto de vista privilegiado al surgimiento de un amor idealizado, ingenuo y netamente platónico, por no decir literario, pero también al proceso de aprendizaje a través de las experiencias vividas en la juventud y la formación de una personalidad más adulta y compleja. Por otra parte, las referencias a los 20 años vividos en Manzanares resultan deliciosas para el lector local. Edelgar. Diario de un sueño tiene su continuación en No es un sueño (1954 2006) y en ella, se ahonda en la singladura del autor manzanareño por el camino del arte y la literatura de la segunda mitad del siglo XX: las neovanguardias, el postismo, su pintura, la amistad con intelectuales de talla, etc.

Por Oscar Parada Maroto

Sevilla tiene un color especial. Es el naranja explosivo del sol vespertino reflejado en el ladrillo visto de la Plaza de España. Es el azul relajante del cielo abierto de una mañana clara de Domingo de Ramos. Es, también, el rojo apasionado de un vestido de flamenca que se retuerce en el aire al son del cante en la feria de Abril. O quizá sea el cálido amarillo del albero de la Maestranza en una tarde de gloria de las que dicen los taurinos que se le vieron a Curro Romero. Cualquiera de ellos me vale. Hasta esos marrones terrosos de las túnicas de los monjes zurbaranescos del espléndido Museo de Bellas Artes hispalense o los negros enlutados de las corbatas que se cuelgan los capillitas al salir de punta en blanco cada Viernes Santo. E incluso, si entrecierras los ojos y te dejas llevar, puede que hasta veas los blancos nacarados de las velas de aquellas carabelas colombinas que partieron del puerto sevillano con ansias de Nuevo Mundo.

Sevilla tiene un sabor especial. Es el sabor de un amontillado en una terracita viendo cómo el Guadalquivir juega con la Torre del Oro. Es el gusto del pescaíto frito que te van sirviendo al recorrer la calle trianera de San Jacinto o el deleite de esas tapas de soldaditos de pavía o de tortillitas de camarón en una barra de acero inoxidable allá por la calle Betis o en la misma plaza del Salvador. Es, cómo no, el regusto del Jerez con aceitunas en la Hostería del Laurel, aquella en la que Don Juan Tenorio relataba sus conquistas en el barrio de Santa Cruz. Es, incluso, el dulzor de la mermelada de azahar que con esmero hacen las monjitas del precioso monasterio de Santa Paula. Y puede que hasta, si saboreas el ambiente y te dejas transportar a tiempos pretéritos, llegues a degustar alguna delicia de miel y de almendras de aquel pasado almohade anterior al día en que el rey San Fernando pusiera los pies en la fidelísima Sevilla.

Sevilla tiene un aroma especial. Es el aroma de los naranjos, de los que en primavera brotan por el centro y llenan los rincones. Es la fragancia del romero que envuelve a la magnífica catedral gótica en manos de vendedoras de piropos y de augurios. Es, además, el perfume de alfajores, magdalenas y pestiños que se cuela por las rejas de un puñado de conventos. Es el incienso, el del Gran Poder o el del Cachorro, ambos igual de imponentes. Y hasta me atrevería a decir que, si uno respira concentrado y prolongadamente, llega a percibir el olor de aquella Real Fábrica de Tabaco, sin duda el edificio industrial más notable de la España dieciochesca, aquel en el que la cigarrera Carmen conoció al soldado Don José.

Sevilla tiene un tacto especial. Es el tacto rugoso de la mano que recorre la Giralda con el asombro de quien se estremece con la historia. O por contra, el tacto sedoso del terciopelo o del raso de las túnicas de los nazarenos penitentes que se agolpan en La Campana para enfilar la carrera oficial. Es la percepción de esa agua fresca que te llevas a la nuca directamente desde la fuente central del patio de la casa de Pilatos. Es, también, el tacto escurridizo de las velas derretidas, e incluso, si se alarga la mano hasta que duela, se pudiera hasta llegar a sentir el tacto sublime de los tapices bordados que vistieron las paredes del Alcázar en los tiempos de los venerados Reyes Católicos.

Sevilla tiene un sonido especial. Es el del martillo que golpea el capataz para que los costaleros ofrezcan una nueva levantá de la Esperanza Macarena. Es el murmullo incesante de la calle Sierpes una mañana cualquiera de sábado. Es el repiqueteo cadencioso del coche de caballos que acomoda al turista por los paseos arbolados del parque de María Luisa. Es, también, el soniquete de ese acentillo sevillano de dos compadres que se ponen al día mientras caminan. Es el toque de trompetas y tambores ensayando para no perder el ritmo cuando la Señora de Triana vuelva a las calles una madrugá más. Es la resonancia de la guitarra que suena justo a la salida del Patio de Banderas. Y es aún más. Pues diría que, afinando el oído, puede llegar a escucharse alguna rima salida de la boca del mismísimo Bécquer que aún sigue pendiendo en el aire.

Sevilla tiene un color especial, como bien dice la canción. Y un gusto, y un aroma, y un tacto, y también un sonido. Que aunque esto no lo diga la canción, te lo digo yo y todo el que de vez en cuando necesita perderse por Sevilla para que sus cinco sentidos se revolucionen y no haya manera de volverlos a poner en orden.

Por Jesús Villegas Cano

Juan Miguel Contreras.
La muñeca rusa
Baile del sol, 2016.

 

Irina Belokoneva es la hija de un cosmonauta ruso que, tras fracasar su misión espacial queda perdido en el espacio dando vueltas a la órbita lunar sin posibilidad de regreso y aún con vida. Como consecuencia del silenciamiento de este acontecimiento por parte de la URSS y la desaparición misteriosa de su madre, Irina acaba en un psiquiátrico de Praga donde, en 1968 acaban de irrumpir las fuerzas del Pacto de Varsovia.

Nadie puede creer el relato del triste fin del padre de Irina salvo Milos Meisner, el celador que la cuida en el psiquiátrico y que se enamora de ella y que comienza, después de la invasión rusa, una vida errática y aventurera convertido en escultor.

El extraño y melancólico relato de Milos, es escuchado en Almagra, un pueblo de la costa almeriense, por el paciente librero que le ayuda a reflexionar sobre esta triste historia.

De todas las novelas publicadas por Juan Miguel Contreras ésta es, a nuestro juicio, la mejor. El punto de arranque, la sugerente historia del cosmonauta abandonado a su suerte en medio del espacio, la aniquilación de su familia y la locura de su hija a la que nadie cree son el sólido puntal en el que se asienta una novela inquietante y profunda.

¿El mayor mérito? La hábil conexión entre la anécdota generadora de la novela y la posterior historia de Milos y el desarrollo de su melancolía cósmica. A través del diálogo entre el narrador, Matías, y Milos, el protagonista de la novela, Contreras sabe llevarnos delicadamente por un sutil hilo argumental sin que nos demos cuenta de que aquello de lo que verdaderamente quiere hablar no es de la peripecia del cosmonauta extraviado, ni siquiera de la desdicha de su hija sino de una tristeza infinita y del porqué de ésta.

PARO

Han sido publicados los datos del paro en la población de Manzanares correspondiente al mes de abril del 2021.

En esta ocasión, se encuentran registrados 1575 personas inscritas en el paro, siendo por sectores los siguientes:

  • Agricultura: 148 personas paradas
  • Industria: 126 personas paradas
  • Construcción: 51 personas paradas
  • Servicios: 1097 personas paradas
  • Sin empleo anterior: 153 personas paradas

En comparación con el mes de febrero estaban inscritos 1622 personas, y ahora en este mes de abril ha habido una bajada de 47 personas inscritas en el paro en nuestra localidad.

Para conocer a fondo la situación del paro en Manzanares, vamos a desglosarlos en distintos grupos, para así conocer y humanizar con mayor detenimiento los datos oficiales publicados por la Administración

Personas inscritas en el paro en el mes de abril 2021 divididos por grupos de edad:

  • Menor de 20 años: 33 personas
  • Entre 20 y 24 años: 150 personas
  • Entre 25 y 29 años: 171 personas
  • Entre 30 y 34 años: 152 personas
  • Entre 35 y 39 años: 184 personas
  • Entre 40 y 44 años: 175 personas
  • Entre 45 y 49 años: 193 personas
  • Entre 50 y 54 años: 208 personas
  • Entre 55 y 59 años: 153 personas
  • Mayor de 59 años: 156 personas

Por segmentos, nivel de estudios de las 1575 personas inscritas en el paro en el mes de abril:

  • Sin estudios: 69 personas
  • Educación primaria: 151 personas
  • Programas FP sin titulación: 8 personas
  • Primera etapa de secundaria: 885 personas
  • Programas FP con titulación 1ª Etapa: 0 personas
  • 2ª etapa educación secundaria: 222 personas
  • Programas FP con titulación 2ª etapa: 0 personas
  • FP superior: 105 personas
  • Otras enseñanzas con bachiller: 0 personas
  • Enseñanza universitaria: 78 personas
  • Especialización profesional: 0 personas
  • Enseñanza universitaria tercer ciclo: 2 personas
  • Sin asignar: 55 personas

Por grupos de ocupación de las personas inscritas en el paro en el mes de abril 2021

  • Directores y gerentes: 4 personas
  • Técnicos/profesiones científicas o intelectuales: 109 personas
  • Técnicos, profesionales de apoyo: 61 personas
  • Empl. Contable, administrativo, otros de oficina: 161 personas
  • Trab. servicio rest. person. Prote. Vend.: 387 personas
  • Trabajadores cualificados sector agrícolas/ganadero/forestal/pesca: 18 personas
  • Artes trab. c. Indu. manufacturero, cons. min: 143 personas
  • Operarios Inst. Maqui. y montadores: 57 personas
  • Ocupaciones elementales: 635 personas
  • Ocupaciones militares: 0 personas
  • Sin asignar: 0 personas

Por sexo

  • Hombres: SIN PUBLICAR
  • Mujeres: SIN PUBLICAR

Por Manuel Sánchez-Migallón y Francisco Contreras

La convergencia de las aficiones de componentes de las respectivas asociaciones “Manuel de Falla” y “El Zaque” nos hizo coincidir a comienzos del año 2020 a Manuel Sánchez-Migallón y a Francisco Contreras alrededor de un tema que ya estábamos hilando en aquel entonces cada uno por su lado.

El interés de Manuel por la indumentaria manchega, le ha llevado a conocer y coleccionar cuantos elementos de la vestimenta de hombres, mujeres, niños y mayores de toda época y estamento social han podido llegar a sus manos; su afición y dedicación han determinado la formación de una interesantísima colección de estos elementos folklóricos, que pide a voces su estudio, conocimiento y exposición para evitar su perdida y olvido.

Por otro lado, la curiosidad de Francisco Contreras y su afición a leer y preservar cualquier documento, impreso o manuscrito, que recoja noticias sobre aspectos históricos o folklóricos relativos a nuestra tierra manchega, nos llevó a encontrar una serie de estos documentos – las hijuelas- en los que se incluyen una importante cantidad de datos relativos al mobiliario, el menaje y la vestimenta de nuestros antepasados, unos documentos que por otro lado, están repletos de vocablos que por haber dejado de utilizarse en las últimas décadas, están comenzando a pasar a ser “palabras moribundas”.

Son las hijuelas documentos en los que se reseñan, valorados, los bienes que tocan en un reparto a uno de los partícipes de los que dejó un difunto, o más habitualmente, de los que aporta uno de los cónyuges en el caso de un matrimonio.

De las dos decenas de estos documentos que hemos podido observar, hasta trece ejemplares son datados en Manzanares, cinco de ellos relativos a mujeres y ocho a hombres, con una amplitud en el tiempo de casi un siglo, pues están fechados entre 1861 el más antiguo y 1944 el más moderno.

En este conjunto de los documentos que hemos revisado se hace listado valorado de los bienes aportados al matrimonio, se trata comúnmente de elementos de ajuar domestico e indumentaria personal, a los que en algunos casos se añaden bienes de índole agrícola y pecuaria, tales como viñas, azafranales, partes de casa, cantidades de vino, aceite o cereales, contenidos en la bodega o en la zafra de la casa familiar como valores aportados al matrimonio.

Con el fin de elaborar el listado de los objetos y asignarles un valor adecuado se acude a una persona entendida en la materia y que sea de confianza para las partes, una persona de fiar que ejerce sus servicios en estos menesteres, se trata de la “perita”, quien entiende de la valoración de prendas y mobiliario.

Para conseguir el conjunto de objetos que componen esta Exposición hemos partido de la colección particular de indumentaria manchega de Manuel Sánchez-Migallón, junto al listado de objetos que aparecen reseñados y valorados en las hijuelas procedentes de Manzanares revisadas por Francisco Contreras con la inestimable colaboración de personas y familias que conservan multitud de estos objetos en colecciones particulares.

Este acuerdo colectivo ha hecho posible la reunión de este catálogo de elementos de nuestro patrimonio común que han conformado la Exposición: “LA INDUMENTARIA Y EL AJUAR EN MANZANARES”, es primordial poder documentar, describir y estudiar todos estos elementos de índole etnográfica que conformaron la vida cotidiana de nuestros antepasados.

 

El manzanareño Vicente Martín Crespo, nace en 1944, estudió en el Instituto Maestro Juan de Ávila y la Escuela Normal de Magisterio en Ciudad Real y en la Escuela Superior de Ingenieros de Minas de Madrid. Ha residido en Madrid, Málaga y desde 2010 lo hace en el municipio de Arganda del Rey (Madrid).

Tras una larga vida laboral desarrollada en varias empresas vinculadas a un grupo internacional de telecomunicaciones, recupera su afición a la escritura, a la que no había podido dedicarse por falta de tiempo.

Su primera novela, “Casa Trona” publicada en octubre de 2018, presentada en nuestra localidad en la Biblioteca Municipal “Lope de Vega”, y cuya trama se desarrolla en la primera mitad del siglo XX, en el pueblo imaginario de Algarrobares.

En “Aguja de Calceta” está ubicada entre los siglos XVIII y XIX, con origen en Lisboa y terminando en dos pueblos manchegos Olivilla y Algarrobares (Membrilla y Manzanares en la realidad).

Vicente Martín Crespo, su padre y tíos dedicados a las fraguas de fundición, hace un alarde de refinamiento en esta nueva novela, siendo el principal protagonista orfebre, donde nos demuestra su enorme conocimiento de las artes de esta técnica, con todo lujo de detalles en manejo y herramientas.

Es también notorio el conocimiento que despliega de Lisboa y términos en portugués, que irremediablemente concluye con el profesional de la orfebrería instalando su negocio en Algarrobares (Manzanares).

Es un libro atrayente, que atrapa al lector y se hace muy ameno.

Debido a la pandemia que padecemos, el autor no ha podido presentarlo públicamente en nuestra ciudad, pero si está a disposición en la librería La Pecera y para los que gusten de la lectura digital pueden adquirirlo en Amazon en versión para e-book .