Por Manuel Rodríguez Mazarro

Alguien dijo: “sobre las cosas que no se conocen siempre se tiene mejor opinión”. Pues eso me está ocurriendo entre conocidos amigos que nos cruzamos por la calle y -¡adiós!, saludamos sin saber quiénes somos, yo no puedo conocer a una persona con mascarilla, gorra y gafas de espejo, no capto la cara que puede ir dentro de tal envoltorio.

Admiro a las personas que te nombran e incluso te preguntan por la salud y repertorio familiar, –¡chico!, no podría haber sido rastreador de covid. Ya es otra cosa cuando se habla de hacerse el PCR o la complejidad del tipo y modelo de las mascarillas, las que se lavan y no, de marca, las gomas, las siniestras FFP2, fantasías artísticas, las he llegado a ver de esparto, estas son muy incómodas.

Entre los meses del año 2020 y lo que nos quede de este 2021-22, 23,… y por el camino que llevamos me figuro que para “rato”, no me refiero a aquél Sr. que pagaba con tarjetas “blandi-blub” y más eméritos.

Nuestros miedos tenemos al no ponerse de acuerdo los mandatarios, no se entienden, los engañan como “pardillos” que son, las mascarillas las revenden y con las vacunas nos están dando “gato por liebre”, la fe de los españoles es tan grande que: “ver oír y callar”, a veces se nos hinchan los ovarios del pentagrama y nos dan por “culillo” del frasco.

El tema tan complejo de la pandemia quien lo está pagando son las residencias de ancianos, hostelería en general, tiendas, comercios, familiares, economía y el estado depresivo que se encuentra el personal de nuestros hospitales. Hablando con uno de ellos, me dijo: “Envidio a los políticos, trabajan haciendo teatros y cobran más”.

El problema es mundial. En esta guerra que estamos pasando, observamos la falta de preparación y desconocimiento político, explicaciones de tener “cortas luces”, mandatarios que no se entienden entre ellos mismos… engañifas. –Si esta corona-vid, pandemia o “tío del saco” hubiese ocurrido en época de otros gobernantes sin coalición de “podemos y quitamos” ya hubiesen explotado. En ¡España se vivía mejor con…!

Y de la mascarilla, a los ruidos de las obras de calles Lope de Vega y San Marcos. ¡Empezaron el 10 de noviembre!… Verdaderamente nos encontramos entubados en la UVIS los supervivientes, sin ver el final del túnel.

El ruido es impresionante cuando cruzan los coches por los tableros de hierro, sonajeros en el silencio de nerviosas familias confinadas.

Mi abuela decía: “Aquél que del invierno salga, sin trampas, hambre y cuernos, podrá decir que se libró de los mismísimos infiernos.”

 

 

 

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