María Teresa García Perales

Esta situación nos lleva a la reflexión, a analizar y darnos cuenta de qué es lo verdaderamente importante y de cuánto echamos de menos, las cosas sencillas a las que no dábamos valor.

Vivimos una situación extraña que nunca hubiésemos imaginado ni en sueños, recluidos en casa e inmersos en una realidad que ha superado la ficción, haciendo que nuestra vida cotidiana haya sufrido un cambio radical que ha desencadenado que muchos planes y proyectos personales se hayan visto paralizados.

Día a día nos hemos levantado con la información acerca del impacto del coronavirus, no sólo en nuestro país, sino también en el mundo entero, situación que sin duda nos lleva a la reflexión, a analizar y darnos cuenta qué es lo verdaderamente importante y de cuánto echamos de menos, más que nunca, las cosas sencillas a las que no dábamos valor.

A nivel de nuestra UAP de Manzanares, desde el lunes 16 de marzo comenzó a emitirse la Misa en directo a través del Facebook de la Parroquia de Altagracia, oficiada por D. José Felipe y ayudado por Paco Navas, quien hace las lecturas, y Ángel García-Consuegra, encargado del directo y quien graba también la Misa para emitirse posteriormente en Manzanares 10 TV.

La escucha de la Santa Misa nos ha dado la oportunidad a los feligreses de reunirnos en torno al Altar, para seguirla diariamente desde nuestros hogares y podernos unir en oración a nuestros hermanos, los más cercanos y los del resto del mundo. Dada la imposibilidad de realizar materialmente la Comunión Sacramental, desde casa expresamos el deseo de recibir a Jesús en el Sacramento de la Eucaristía y pedir recibirlo espiritualmente, realizando la Comunión Espiritual y rezando la oración: “Yo quisiera, Señor, recibiros con aquella pureza, humildad y devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre, con el espíritu y fervor de los Santos. Amen”.

En estos días en que los mensajes fluyen constantemente me llegó esta noticia que quiero compartir y cuyo texto expongo a continuación “…El cardenal Robert Sarah subrayó que los sacerdotes que rezan solos y celebran la misa en soledad descubren que “no son principalmente líderes de reuniones o comunidades, sino hombres de Dios, hombres de oración, adoradores de la majestad de Dios y contemplativos”. Entonces miden la inmensa grandeza del Sacrificio Eucarístico que no necesita de una gran audiencia para producir sus frutos. A través de la Misa, el sacerdote toca el mundo entero,” recordó”.

También hemos podido celebrar la Semana Santa “desde casa”, de un modo muy diferente, sin desfiles procesionales ni celebraciones religiosas “en vivo”. Muchos cofrades hemos puesto en nuestros balcones al titular de nuestra Hermandad o hemos preparado pequeños altares en nuestras casas. También hemos asistido a las celebraciones a través de una pantalla, observando la inusual imagen de celebraciones a puerta cerrada en los templos vacíos en este tiempo litúrgico. Para vivir intensamente estos días hemos seguido algunas recomendaciones y en muchos hogares, sobre todo en los que hay niños como es mi caso, hemos colocado una rama de olivo en el balcón y elaborado palmas con papel para celebrar el Domingo de Ramos, acompañando simbólicamente al Señor en su entrada a Jerusalén.

También hemos seguido el Triduo Pascual, centro de la fe y de la vida de la Iglesia; las circunstancias de seguir las celebraciones desde casa han obligado a omitir el Lavatorio de pies en la liturgia del Jueves Santo e incluir dentro de la Oración Universal del Viernes Santo, una intención especial por los enfermos y víctimas del coronavirus. Así mismo, desde nuestra casa hemos acompañado nuestras celebraciones con símbolos como una cruz el Viernes Santo, conmemorando la muerte de Cristo en la Cruz y una vela el sábado santo para conmemorar la más grande y santísima noche del año.

Al no salir las procesiones a las calles, se han recuperado las grabaciones de video de años anteriores, retransmitiéndose por redes sociales. En concreto, las ocho Hermandades de Pasión de Manzanares nos han ayudado a revivir emociones interiorizadas en nuestra alma, enviándonos imágenes de otros años o fotos de sus titulares con mensajes que nos han ayudado en cierta medida a sobrellevar esta Semana Santa tan atípica.

El 19 de marzo comenzó también el envío, a través de whatsap principalmente, de “Palabras junto al lago”, en la que cada día, jóvenes y familias de la UAP de Manzanares leen el Evangelio y nos invitan a la oración y meditación del mismo. Dicha idea ha estado coordinada por Beatriz Torti, acompañante de un grupo de chicos de Postconfirmación quienes con sus respectivas familias empezaron a hacer los vídeos que han sido posteriormente montados por Ángel García-Consuegra.

Termino estas líneas en tiempo de Pascua, tiempo fundamental para los creyentes, tiempo para orar por todos aquellos que nos han dejado, por los que se han mantenido en primera línea cuidando de los demás durante el estado de alarma y por los que seguimos luchando por y para hacer de este mundo un lugar mejor para el crecimiento y la convivencia.

 

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