Por Enri García Chaparro

Cuando uno piensa en lo feliz que se vive en un pueblo como Manzanares, de apenas 18000 habitantes, donde la cercanía es parte de nuestras vidas, donde nuestros vecinos son los de todos los días, donde nuestra familia se encuentra cerca de nosotros, y donde, si no es de una forma es de otra, nos conocemos la mayoría, te queda la frustración de pensar si el salir de casa va a ser seguro o no.

Y no se trata esta vez del miedo a salir porque estemos en medio de una pandemia. Se trata del miedo a regresar…y encontrar tu casa ocupada. Aunque parezca sacado de una historia sinsentido últimamente la noticia de las ocupaciones ilegales están dando vueltas por todo nuestro pueblo.

Resulta que te vas al súper a comprar, o al centro de salud, o al cole a llevar los niños y cuando vuelves…tu casa ha sido ocupada en un visto y no visto y tu cara es un poema.

El tema de estas “okupaciones exprés” empieza a ser preocupante. Cuando solamente lo ves en las noticias te echas las manos a la cabeza, pero cuando ocurre tan de cerca empiezas a sentir miedo. Un miedo veraz de ese que te entra por el cuerpo y del que respiras aliviado cuando tú no has sido el objetivo, pero que te aterra al pensar si en algún momento lo podrías ser.

Y es que toda una vida dedicada al esfuerzo de poder pagar una hipoteca, de poder tener un techo que te pertenezca y, por qué no, un legado para tus sucesores, se puede venir abajo al intentar abrir la puerta de tu casa y comprobar que la llave no funciona. Y no funciona porque tu intimidad ha sido arrancada de cuajo con el cambio de un bombín. Y que lo que a primera hora de la mañana era tuyo, ha dejado de serlo para pasar a manos de quién ha entrado en tu vivienda de manera ilegal. Así de fácil y así de horrible…y de real.

Ante esta situación cualquier vecino afectado se siente totalmente desamparado. Una vez que han entrado en menos de una hora resulta que te cuesta la vida el conseguir que salgan de allí. Y es que en esta situación únicamente la justicia puede intervenir. El Ayuntamiento sólo puede ayudarte de manera complementaria, poniendo a disposición cuantos medios tenga en materia de Seguridad Ciudadana. Pero en ningún momento pueden legislar sobre ello, ya que es un delito perseguido por la Administración de Justicia que es competencia del Estado.

Es cierto, y las noticias lo cuentan, que muchos son los Ayuntamientos que están intentando tomar medidas contra la ocupación ilegal de las viviendas, porque, evidentemente, ello degrada muchísimo las condiciones de vida en los municipios.

Es duro, triste, impotente y escalofriante llegar a tu casa, encontrarte en tu puerta y no poder pasar. Los pelos como escarpias.

¿De verdad que no hay manera de frenar este asalto manifiesto contra la propiedad privada?

¿Para cuándo una Ley que proteja al dueño y no al okupa? (y perdón por la K, pero ya han tomado hasta nombre propio)

Quiero sentirme libre en mi pueblo. Quiero vivir sin miedo. Quiero que mis vecinos sean felices y quiero que nadie más se dé un susto de muerte.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *