Por Jesús Villegas Cano

Cuando algún desgraciado suceso ocurre en algún pueblo de la Mancha el resto de pueblos de la comarca nos dolemos de ello y lo sentimos como propio. En realidad, sí existe ese sentimiento identitario que a veces envidiamos en otros: Tomelloso, Valdepeñas, Alcázar, Damiel… Argamasilla. ¿Qué más da? Somos uno. El seis de junio se produjo en Argamasilla de Alba el trágico suceso que todos conocemos: un coche a toda velocidad por el centro del pueblo, cuyo conductor iba borracho y drogado envistió a otro coche en el que viajaban cinco jóvenes. Resultado tres muertos y dos heridos graves.

No hay semana que en la que no veamos por las calles del centro de Manzanares coches de gran cilindrada salir “a rueda” y alcanzar antes de llegar a las esquinas los sesenta o setenta kilómetros por hora, o llegar a más velocidad aún en la carretera de La Solana, calles Monjas, Doctor Fleming, Toledo, o tomar la esquina de la gasolinera de Foro como si fuera la curva de Eau Rouge, donde Ayrton Senna decía que hablaba con Dios. No son pocos los vecinos que han presenciado a coches derrapando en la rotonda del final de la calle Toledo o pasar zumbando por su lado en cualquier calle, cuando va tranquilamente por la acera con sus hijos casi sintiendo en el flequillo la estela de viento que dejan al pasar.

Cierto es que el Ayuntamiento mantiene un activa (y bienintencionada, supongo) campaña de vigilancia de la velocidad mediante radares y multas, pero no parece que estas medias hayan logrado solucionar el problema. El problema, que no es que en una vía en la que se tenga que ir a 30 un conductor apurado que llega tarde al trabajo vaya a 35 (multazo al canto) sino que un joven cacaseno vaya a 80. Y me da la sensación de que, además, para el segundo, una multa no resulta una medida disuasiva puesto que ¿qué implica una multa para alguien que quizá es insolvente o no tiene trabajo o que el proceso administrativo hasta un posible embargo directamente le resbala? Hemos sabido que el loco (y criminal) conductor de Argamasilla tenía antecedentes por conducir sin carnet. ¿Acaso le importarían las multas? La cárcel sí, pero eso ya les da igual a los muertos. Estamos convencidos de que lo único que puede mitigar el problema es una mayor presencia policial en las calles. Si el cuerpo local de policía anda corto de efectivos, que se ahorre de otra cosa y se contraten a más, pero ver patrullando a agentes de la autoridad, sobre todo en los puntos calientes, haría a los locos pensárselo dos veces y a los vecinos estar más tranquilos.

La aseveración resulta sombría. Ojalá que no premonitoria o fatídica: si se sigue sin hacer nada, lo que ha sucedido en Argamasilla, acabará sucediendo en Manzanares.

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