Entradas

Por Pedro Lozano

 

Todo apunta a que este mes de julio será diferente, se ha suspendido oficialmente la feria del campo y de las fiestas no se dice nada. No habrá atracciones, ni chiringuitos, ni oiremos el eco de la tómbola Ecijana, aun así, notaremos algo raro, un sí pero no. Seguro.

Con feria o sin ella, las futuras generaciones se detendrán en las fotos tomadas en este mes de julio y sus miradas curiosas nos examinarán con indiscreción, escudriñarán nuestra ropa e indumentaria y se detendrán, lógicamente, en las mascarillas. En esas fotos acartonadas no percibirán la resignación, la incertidumbre o la distancia social, sólo verán con cierta guasa mascarillas diferentes, azules, blancas, estampadas, con flores y hasta con banderitas de España. El futuro revisará la estética de esas fotos, analizarán dónde fueron tomadas, los cambios de moda, las calles existentes, que sé yo, lo justo para hacerse una idea de cómo éramos. Sacarán todo tipo de conclusiones y harán un juicio rápido.

Algunos irán más allá y dirigirán su mirada a los políticos para ver qué medidas adoptaron y las compararán con otras poblaciones, determinarán quién acertó, quién se equivocó y quién o quiénes asumieron el liderazgo de una forma visible, eso tan difícil de encontrar en momentos complicados.

Ojalá que seamos distintos y que se pregunten por qué lo hicimos tan bien. El futuro nos juzgará por unas fotos tomadas, quién sabe, en este mes de julio.

Ojalá que aplaudan nuestro comportamiento y lo reconozcan, que no nos miren por culpa de una foto con escarnio e hilaridad como a los vecinos de Tomelloso. Así se escribe la historia. La madrugada del sábado 30 de mayo reunió una multitud de jóvenes que organizaron un botellón legendario en los alrededores del recinto ferial de la vecina localidad, municipio que como todos sabemos había sido muy castigado por la pandemia del coronavirus. El botellón desató la indignación no sólo de sus vecinos sino de toda la provincia. Se manejaron cifras de 500 a 3000 personas, vamos, un auténtico disparate. Cobró tal inercia la noticia que se hizo viral saliendo en todos los medios de comunicación como un canto a la irresponsabilidad de la población y una amonestación a su Ayuntamiento por su desgobierno. Su Alcaldesa, avergonzada, no asumió ninguna responsabilidad al respecto y solamente señaló, desviando el centro de atención que no era justo que por acciones de una minoría se pusiese en duda el comportamiento ejemplar del 99 por ciento de los ciudadanos durante la crisis sanitaria. Cierto, es injusto, pero creo que ese Ayuntamiento pudo haber hecho algo más para evitarlo.

Según he leído la Delegación del Gobierno instó a los Ayuntamientos de la región y al Gobierno de Castilla-La Mancha a poner en conocimiento de la Guardia Civil y de la Policía Nacional incidentes como el sucedido en Tomelloso para que “la coordinación sea mayor a la hora de actuar”. Veremos cómo funciona esa coordinación y que las labores de inspección y control que les encomiendan las leyes y ordenanzas municipales se cumplan porque se acercan fechas interesantes para ponerlo a prueba. Recuérdalo tú, recuérdalo a otro, de nosotros depende evitar la segunda ola.

 

Sin conciertos, sin orquestas, sin toros, sin zagalas, sin pin pan pun, sin la chochona de la tómbola, sin Cariñena, sin las berenjenas del Almagro, sin las ensordecedoras bocinas de los “caballitos” y los coches de choque… hasta los menos “feriófilos” lo echarán de menos…  Y es que cuando sopla el aire calentujo de julio y trae del campo las briznas de paja de lo segado y el olor al azufre de los melonares, lo suyo es ponerse de guapo e irse a la feria.

Que todos estamos desorientados con la situación que se nos presenta, desde el último ciudadano hasta el responsable político de mayores competencias es una evidencia. Reinventar una feria en la que no se pueda uno acercar a menos de metro y medio de la moza o el mozo que te haga ojitos o no poder apretarse muertos de risa cuando nos pegan el achuchón en los coches de choque tiene poco sentido, la verdad. Que la feria se iba a suspender estaba cantado y este año los días centrales de julio dejarán un enorme hueco que quizá pueda dar cabida a la nostalgia; a los recuerdos de cuánto vivimos en aquellas noches de verano adolescentes: quien bailó pegado por primera vez en La Pérgola, quien supo de la agridulce experiencia etílica, quien vio amanecer con ojos soñadores o quien robó un beso de unos labios todavía inocentes, podrán recordarlo con nostalgia.

¿Qué hacer ahora? Sin FERCAM y sin fiestas tradicionales el bolsillo de muchas familias hosteleras y de servicios de Manzanares se verá resentido, pero quizá pueda suplirse si muchos manzanareños se animan a frecuentar los bares y terrazas que este año, con la nueva peatonalización de las calles, están de dulce. Utilizar la vieja expresión aquella de “lo que viene, conviene” o la otra más habitual de “no hay mal que por bien no venga” quizá sea demasiado arriesgado, pero no estaría mal aprovechar la oportunidad para darle una “repensada” a la feria que, según muchos, no satisfacía las expectativas de los manzanareños por haberse quedado algo obsoleta y no ofrecer actividades imaginativas y para el gusto de todas las edades.

Este año toca “ir de tranqui” pero las madrugadas de feria volverán y las cogeremos con ganas, las volveremos a disfrutar y, ojala, sean mejor de lo que las recordábamos.

 

Que la feria tradicional de este año se iba a suspender, estaba cantado. Además, es lo más sensato. Siembra reflexiona este mes sobre el significado que la feria tiene para los manzanareños a través de una colección de carteles antiguos que despertará en todos la curiosidad y la nostalgia. 

Además, en la sección Interesa, “Generación Covid”, una serie de artículos que invitan a plantearse cómo ha afectado la pandemia a la educación de nuestros hijos 

Todo esto y mucho más en el número en papel de Siembra que se puede encontrar en venta en los puntos habituales: Kioskos Baldomero y Hospital; La Bodeguilla, papelerías Rodríguez e Hipérbole, El Corte Oriental, Estancos Espinar (C/ Empedrada), Calle Virgen de la Paz y calle Toledo y Multitienda. 

También se puede hacer una suscripción para recibirlo cómodamente en casa ahorrando, Llamar al 679314174 o escribir un correo a elcorreodesiembra@gmail.com.