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Mansil Nahar preparó este concierto inaugural con Nacho Rodríguez, uno de los mayores expertos de música coral renacentista y barroca del panorama actual.

Una de las principales novedades de las pasadas jornadas medievales celebradas a principios del mes del octubre ha sido el arranque de un nuevo proyecto cultural para nuestro pueblo: El festival de música antigua “Encomienda de Manzanares”. Organizada por el coro Mansil Nahar y con el patrocinio del Excmo. Ayuntamiento, esta iniciativa pretende situar a Manzanares en el selecto marco de los festivales de música antigua que se encuentran diseminados por toda la geografía española. Es un proyecto, en palabras del coro Mansil Nahar, ambicioso e ilusionante. Ambicioso porque pretende traer a nuestra localidad a los mejores grupos especializados en músicas pretéritas e ilusionante porque  resulta tremendamente satisfactorio poder comprobar como el público ha respondido a esta nueva propuesta marcada por la calidad.

Para esta primera edición del festival se han organizado dos conciertos, ofrecidos los sábados 28 de septiembre y 5 de octubre. El primero de ellos corrió a cargo del coro organizador, Mansil Nahar, y se celebró en un abarrotado patio del centro cultural “Ciega de Manzanares”. El patio, decorado, iluminado y ambientado cuidadosamente, resultó ser el marco ideal para un recital de música renacentista que abarcó más de un siglo de música europea. Una docena de obras, de los más renombrados polifonistas del siglo XVI, se fueron sucediendo entre breves explicaciones históricas y musicológicas, de modo que el público asistente pudo situar en su contexto las obras de Victoria, Palestrina, Lasso o Byrd que se fueron escuchando. Ha de destacarse la dificultad del repertorio elegido para la ocasión, con obras a seis u ocho voces, e incluso a dobles coros, adoptando el coro distintas disposiciones, como la disposición circular rodeando al público asistente para cantar el Requiem de Cristóbal de Morales o cantando desde los balcones del patio en el momento de interpretar la espectacular obra “Duo Seraphim” de J. Handl.

Conscientes de la responsabilidad y exigencia de este primer concierto del festival, Mansil Nahar preparó este concierto inaugural con uno de los mayores expertos de música coral renacentista y barroca del panorama actual: Nacho Rodríguez, director del grupo “Los afectos diversos”, especialista en clave, órgano, dirección de coro y canto.

El segundo de los conciertos, plato fuerte de esta primera edición del festival de música antigua, fue ofrecido por el que es considerado uno de los mejores grupos de canto gregoriano del panorama musical español. Se trata del coro “Schola Antiqua”, referente con gran proyección internacional, dirigido por Juan Carlos Asensio. Bajo el título de “Monodias y polifonías medievales: la tradición del canto en Occidente”, el público asistente agotó las invitaciones y disfrutó en el Castillo de Pilas Bonas de este auténtico lujo musical en plenas Jornadas Medievales. Se trató de un concierto que, sin duda, ha marcado el nivel de los grupos que irán participando en futuras ediciones de este Festival de Música Antigua “Encomienda de Manzanares”.

Juan Carlos Asensio, director del coro, fue ofreciendo introducciones de las distintas obras que interpretaron, abarcando desde el inicio del canto llano hasta las primeras polifonías. La pureza de las melodías, la exquisita afinación y el sorprendente empaste de las voces hicieron vibrar a un público con esta cuidada selección de músicas pretéritas. Público, por cierto, entre el que se encontraba un buen puñado de gente de fuera incluso de nuestra comunidad autónoma, venida expresamente para disfrutar de este concierto de lujo.

La concejala responsable de las jornadas medievales, Doña Silvia Cebrián, despidió el acto entregando un recuerdo al coro “Schola Antiqua” y expresando la disponibilidad del Ayuntamiento para apoyar iniciativas culturales que hagan crecer aún más el ya consolidado tejido cultural del que Manzanares hace gala.

Tan sólo queda desear larga vida a este recién nacido festival de música en Manzanares. Vista la respuesta del público en esta primera edición se auguran muchos años de buena música antigua en nuestra localidad.

                               Manuel Rodríguez Mazarro

Recuerdo aquéllos 5 al 7 de octubre de 2012, cuando se inició el primer “Manzanares Medieval”, jornadas histórico-turísticas con la elección de “Alcaldes Medievales”. Fue un gran proyecto, han servido para fomentar nuestra cultura e historia, siempre aporta dividendos a nuestro pueblo, sobre todo al gremio de hostelería adjunta al recorrido.

Me agrada aquella inventiva de la corporación del primer alcalde medieval Antonio López de la Manzanara, marcó su época y buscó la forma de conocer aún más a Manzanares, considero importante, la participación y colaboración de casi todas las Asociaciones Culturales de nuestro pueblo que son muchas. Somos el pueblo que puede presumir de su porte y que cada cual moldeé el ambiente a su comodidad.

Tenemos un pueblo que tiene casi de todo y nos luce irnos fuera, aunque cueste lo mismo o tal vez más caro. Me sienta muy mal cuando dicen que Manzanares no tiene ambiente.

Me repelen las personas que hablan mal de mi pueblo, lo critiquen, alaben a otros con menos calidad de vida lo suban a las nubes: –¡que ambientazo había en Gustatín! –Estos son los caricatos catastrofistas.

Terminamos las vacaciones, las Fiestas Patronales, la “gota fría”, inicio de colegios, líos, engañifas y teatro de políticos, la vendimia y el “Manzanares Medieval” y otros muchos jolgorios que cada cual se los monta. Nuestra plaza ha estado rebosante y está hermosa, Recuerdo el dicho: –¡hoy ha amanecido un día precioso, verás como viene alguien y lo jod…!

En los “papeles” ponen a un tal ajusticiado Gabriel López conocido por “chato el forastero”, natural de Villarrobledo (1811). De otro, conozco una anécdota medieval, ocurrió en el año 1712. Durante la reforma de la iglesia parroquial de La Asunción (marzo 2005) salieron unos restos pertenecientes a un ajusticiado en la plaza. (Archivo parroquial, libro defunciones Nº 3, Fº 96).

…“Alfonso Solís, natural de la villa de Daimiel y vecino de Manzanares, fue ajusticiado en la plaza pública de esta villa el día veintinueve de febrero de mil setecientos doce. –“Dispusiese tres días en la capilla donde se le administró el Santo Sacramento de la Eucaristía por viatico y se le hicieron las profesas a la fe, enterrándose en esta iglesia con toda solemnidad y no se le cobraron derechos de nada, de limosna”.

Tal como se indica, individuo de Daimiel que fue ejecutado públicamente siendo párroco el Lic. Frey Alonso de Ibarra y Rincón, así consta del tal Alfonso Solís, sin segundo apellido. Daimiel de siempre se ha dicho por aquello de las “brujas” y según datos el desafortunado vivía en la calle “Honda” y pertenecía a los monjes llamados Clericatos, los cuales realizaban conspiración contra el Tribunal de la Inquisición.

Lanzo la idea, por si en los próximos Medievales, se hiciese alguna representación, simulacro sobre ejecuciones al malo, podemos ser cualquiera, está dentro del ambiente de la época e incluso haciendo alusión al verdugo que acompaña al reo y en paseo al patíbulo le dice: — ¡magnifico día hace hoy, sol espléndido!, ¿no le parece, Alfonso?