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El ritmo del coro Mansil Nahar es frenético. Siempre lo es. Y este año 2020 no podía ser menos. Y es que después de las exitosas representaciones en Manzanares y Membrilla del montaje “Mansil La Movida”, con la música más emblemática de las década de los ochenta, el coro contraataca con una de las obras cumbres de la historia de la música occidental. Nada más y nada menos que con la novena sinfonía de Beethoven, compositor del que este año celebramos el 250 aniversario de su nacimiento. El estreno será en Tomelloso, el próximo 31 de mayo, y el coro manzanareño unirá sus voces al propio coro del conservatorio de Tomelloso y al coro Laminium de Daimiel, todos ellos tras la masa instrumental de la orquesta Verum. Unos días antes, el 16 de mayo, Mansil Nahar asistirá asimismo al encuentro de coros de Tomelloso, donde ofrecerán un recital de música contemporánea con acompañamiento de piano.

Y entre las notas corales de Beethoven, Mansil Nahar debe ir sacando tiempo también para preparar el II Festival de Música Antigua “Encomienda de Manzanares”, que con tan buena aceptación de público y crítica nació el pasado año. En esta ocasión serán dos los conciertos que compondrán el festival. El día 26 de septiembre tendremos el enorme privilegio de poder escuchar en Manzanares a una de las voces más reconocidas nacional e internacionalmente en el campo de la música antigua. Se trata de la soprano Raquel Andueza, acompañada a la tiorba por Jesús Fernández Baena, dúo del grupo “La Galanía”. Un auténtico deleite, puesto que podremos escuchar una selección de obras españolas e italianas, tanto sacras como profanas, introducidas y comentadas por la propia interprete. Y una semana más tarde, el sábado 3 de octubre, será el propio coro Mansil Nahar, junto con la orquesta Mansil Nahar, la que nos ofrecerá un repertorio centrado en el barroco español e iberoameriano. Para esta ocasión, Mansil Nahar contará con la dirección de un director invitado, que preparará y dirigirá el concierto. Se trata de Nacho Rodríguez, director del grupo “Los Afectos diversos” y uno de los mayores expertos a nivel nacional en música antigua.

Y junto con Beethoven y la música antigua, aún debe quedar tiempo para preparar otras tantas actuaciones, como el acompañamiento musical en la procesión del Silencio la madrugada del Jueves Santo, la música medieval de la procesión de las antorchas en las jornadas medievales o el esperado concierto de Navidad, para el que este año prepararán una actuación conjunta los tres grupos que componen la asociación: el coro de adultos, el coro de voces blancas y la orquesta.

Efectivamente, el coro de voces blancas. Y es que tras un par de años de parón, ha vuelto con fuerza el coro juvenil de Mansil Nahar, contando ya con una treintena de voces. El pasado mes de diciembre debutaron en Basida, y ya cuentan con una actuación en Cuenca en el mes de mayo. Aunque lo que fundamentalmente están haciendo en estos primeros meses del año es lo que debe ser: formarse. Están aprendiendo a cantar, tanto con el ensayo semanal con Francisco José Román, director de Mansil Nahar, como a través de cursos de canto, como el que han realizado en Madrid el primer fin de semana de marzo con el reconocido director de coros juveniles Basilio Astúlez. Y es que la formación es fundamental en Mansil Nahar. Desde los niños hasta el propio director, que también este 2020, como todos los años, está realizando cursos de dirección para poder de esta manera avanzar y mejorar junto con el coro.

Intensa actividad y variedad de músicas. Esto es lo que nos ofrecen desde Mansil Nahar. Pues anotadas quedan las fechas que nos proponen. Sin duda serán conciertos que nos harán disfrutar una vez más.

Mansil Nahar preparó este concierto inaugural con Nacho Rodríguez, uno de los mayores expertos de música coral renacentista y barroca del panorama actual.

Una de las principales novedades de las pasadas jornadas medievales celebradas a principios del mes del octubre ha sido el arranque de un nuevo proyecto cultural para nuestro pueblo: El festival de música antigua “Encomienda de Manzanares”. Organizada por el coro Mansil Nahar y con el patrocinio del Excmo. Ayuntamiento, esta iniciativa pretende situar a Manzanares en el selecto marco de los festivales de música antigua que se encuentran diseminados por toda la geografía española. Es un proyecto, en palabras del coro Mansil Nahar, ambicioso e ilusionante. Ambicioso porque pretende traer a nuestra localidad a los mejores grupos especializados en músicas pretéritas e ilusionante porque  resulta tremendamente satisfactorio poder comprobar como el público ha respondido a esta nueva propuesta marcada por la calidad.

Para esta primera edición del festival se han organizado dos conciertos, ofrecidos los sábados 28 de septiembre y 5 de octubre. El primero de ellos corrió a cargo del coro organizador, Mansil Nahar, y se celebró en un abarrotado patio del centro cultural “Ciega de Manzanares”. El patio, decorado, iluminado y ambientado cuidadosamente, resultó ser el marco ideal para un recital de música renacentista que abarcó más de un siglo de música europea. Una docena de obras, de los más renombrados polifonistas del siglo XVI, se fueron sucediendo entre breves explicaciones históricas y musicológicas, de modo que el público asistente pudo situar en su contexto las obras de Victoria, Palestrina, Lasso o Byrd que se fueron escuchando. Ha de destacarse la dificultad del repertorio elegido para la ocasión, con obras a seis u ocho voces, e incluso a dobles coros, adoptando el coro distintas disposiciones, como la disposición circular rodeando al público asistente para cantar el Requiem de Cristóbal de Morales o cantando desde los balcones del patio en el momento de interpretar la espectacular obra “Duo Seraphim” de J. Handl.

Conscientes de la responsabilidad y exigencia de este primer concierto del festival, Mansil Nahar preparó este concierto inaugural con uno de los mayores expertos de música coral renacentista y barroca del panorama actual: Nacho Rodríguez, director del grupo “Los afectos diversos”, especialista en clave, órgano, dirección de coro y canto.

El segundo de los conciertos, plato fuerte de esta primera edición del festival de música antigua, fue ofrecido por el que es considerado uno de los mejores grupos de canto gregoriano del panorama musical español. Se trata del coro “Schola Antiqua”, referente con gran proyección internacional, dirigido por Juan Carlos Asensio. Bajo el título de “Monodias y polifonías medievales: la tradición del canto en Occidente”, el público asistente agotó las invitaciones y disfrutó en el Castillo de Pilas Bonas de este auténtico lujo musical en plenas Jornadas Medievales. Se trató de un concierto que, sin duda, ha marcado el nivel de los grupos que irán participando en futuras ediciones de este Festival de Música Antigua “Encomienda de Manzanares”.

Juan Carlos Asensio, director del coro, fue ofreciendo introducciones de las distintas obras que interpretaron, abarcando desde el inicio del canto llano hasta las primeras polifonías. La pureza de las melodías, la exquisita afinación y el sorprendente empaste de las voces hicieron vibrar a un público con esta cuidada selección de músicas pretéritas. Público, por cierto, entre el que se encontraba un buen puñado de gente de fuera incluso de nuestra comunidad autónoma, venida expresamente para disfrutar de este concierto de lujo.

La concejala responsable de las jornadas medievales, Doña Silvia Cebrián, despidió el acto entregando un recuerdo al coro “Schola Antiqua” y expresando la disponibilidad del Ayuntamiento para apoyar iniciativas culturales que hagan crecer aún más el ya consolidado tejido cultural del que Manzanares hace gala.

Tan sólo queda desear larga vida a este recién nacido festival de música en Manzanares. Vista la respuesta del público en esta primera edición se auguran muchos años de buena música antigua en nuestra localidad.

Lleno absoluto en el concierto de Navidad de Mansil Nahar dedicado a la música pop de los 80.

Lo mismo organizan un festival de música antigua, que montan cursos de canto o un coro de voces blancas que versionan música rock o heavy. Están para un roto o para un descosido. Son versátiles y originales. De lo más valioso del panorama cultural manzanareño.

El sábado 21 de diciembre, vísperas de la lotería y en el umbral de las fiestas navideñas el Gran Teatro de Manzanares estaba a reventar. Mirabas a un lado y a otro de la platea y lo podías constatar: el poder de convocatoria de este aún joven coro es extraordinario.

Para Mansil Nahar, en este tipo de conciertos tan importantes son las voces, dirigidas una vez más por Fran Román y que interpretaban versiones arregladas por Nuria Calero como el espectáculo. Por eso ambientaron el teatro como un bar del Malasaña de los años 80 en cuya puerta estaban aparcados un Ranault Fuego y un Ford Fiesta; aparecieron en escena ataviados de heavies, pijos, modernos, punkies… y se lanzaron al escenario sonando los primeros acordes de “Bienvenidos” de Miguel Ríos mientras José Miguel Martín dramatizaba el ambiente de una noche madrileña cualquiera en el Madrid fascinante, absurdo y contradictorio de los 80. No les faltó un perejil porque hasta habían montado una comisión de vestuario que vigiló que todos los “atos” fueran verdaderamente ochenteros. Así que no es de extrañar que desde el minuto uno nos tuvieran ganados y muchos no pudiéramos cerrar la boca hasta pasados treinta del concierto.

La música en directo de Electrön y la complicidad del público hicieron el resto. Una ola de nostalgia barrió el patio de butacas pero también un cálido sentimiento de pertenencia y, por qué no, de euforia. Hay ciertas temas con los que no se puede fallar: “La chica de ayer”, “Déjame”, “Hijo de la luna”… y el punto álgido llegó cuando José Bernardo Martín se subió a una improvisada tarima y se convirtió en Miguel Bosé.

Es una pena que estos montajes sean tan efímeros y sólo puedan verse una vez aunque quizá sea ese el secreto de la grandeza de los cantantes, actores o músicos aficionados (y no me refiero sólo a Mansil Nahar): se juegan todo a una carta y meses de trabajo arden en hora y media como si fuera una falla. Sé de buena tinta que en la cena posterior ya se habló del nuevo proyecto para el año que viene. Pues que me reserven una entrada pero, eso sí, que sea numerada.

Jesús Villegas Cano