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Por Pedro Villarroel

El mítico encuentro del general francés Sebastiani con Nuestro Padre Jesús del Perdón, el pueblo de Manzanares y Frey Sotomayor en el cerro de la Agonía,  el 31 de Marzo de 1809, viernes santo, no quedó plasmado en ningún documento oficial, pero muchos apuntes de tradición oral y el testimonio del fajín del general francés Sebastiani, avalan su veracidad. Para entender la falta de documentación de un hecho tan significativo en la historia de Manzanares, analizo en el artículo las circunstancias que condicionaron, a mi juicio, esa carencia, explicándola en gran medida. Todo empezó unos meses antes, el día 6 de junio de 1808, en que se inició la rebelión manchega contra los invasores franceses en Santa Cruz de Mudela, Valdepeñas y Manzanares. En nuestro pueblo, una gran multitud, concentrada en la Plaza, tuvo conocimiento de la batalla que se libraba en Valdepeñas , decidiendo acudir en su auxilio… y, alguien, pensó asaltar el hospital de sangre que los franceses habían instalado en el convento de Carmelitas, para conseguir armas. Al acercarse esa masa exaltada al convento, y advertir la guarnición gala sus intenciones, dispararon al aire, pero solo consiguieron enfurecer más a esos campesinos, que, armados de horcas y cuchillos, derribaron las puertas e iniciaron una orgía de violencia con los enfermos y heridos del hospital. Afortunadamente, una gran parte del clero de Manzanares, probablemente a instancias del Párroco Sotomayor, se personó allí enseguida, interponiéndose, en el nombre de Dios, y con gran riesgo personal, entre asaltantes y asaltados…y, según las apreciaciones más solventes, minimizaron las consecuencias a doce muertes francesas, evitando una masacre, ya que había en el hospital unos 200 heridos o enfermos.. La madrugada del día siguiente, maltrechos y agotados, volvieron a Manzanares los supervivientes galos de la batalla de Valdepeñas, encontrándose las trágicas consecuencias del asalto. La gente del pueblo se temió la peor de las venganzas, sin pararse a pensar que el gran párroco de su pueblo y también líder político de Manzanares por entonces, Frey Sotomayor, iba a transformar esa probable venganza en un seguro de vida para sus feligreses durante el resto de la guerra.  El general Liger Belair, máxima autoridad militar francesa de La Mancha en aquel momento, y también jefe de la tropa gala que había librado la batalla de Valdepeñas, se dio de bruces con el resultado del asalto a su hospital  y, según lo hacía, recibió la visita de Sotomayor… quien le pidió clemencia para su pueblo, argumentando la actuación de su clero en defensa de la vida de los enfermos. Los supervivientes franceses del asalto, ratificaron la versión de Sotomayor, y Liger Belair, quizá valorando la debilidad en que se encontraban sus tropas, se mostró magnánimo y proclive a un pacto mutuo de no agresión. No habría venganzas, a cambio que nuestro párroco aleccionase a su feligresía para evitar nuevas o futuras agresiones a las tropas francesas asentadas en Manzanares. Sotomayor se comprometió a ello y, durante la semana siguiente, mantuvo contactos diarios con Liger Belair, ganándose su confianza… Liger Belair llegó a escribir en sus informes de aquella decisiva semana, lo siguiente: “….los eclesiásticos se conducen bien y en Manzanares su conducta ha estado por encima de todo elogio”. Naturalmente, nada de este pacto quedo escrito, pues, aunque convenía a ambas partes, en el contexto de la guerra, ni la autoridad francesa ni la española lo hubieran admitido: por lo que Liger Belair y Sotomayor se juramentaron en silenciarlo mientras durase el conflicto. Eso explica, a mi modo de ver, que no se registrase en ningún escrito. Tanto Sotomayor como Liger Belair, cumplieron bien su parte del pacto, hasta la derrota francesa en Bailen….Luego, meses después, se dio la circunstancia que Liger Belair formaba parte del ejercito del general Sebastiani, cuando éste conquistó Manzanares a finales de Marzo de 1809. Es más que probable que Liger Belair informase a Sebastiani de su acuerdo secreto con Sotomayor; y, por lo que veremos, a Sebastiani, diplomático y profundamente católico, le interesó mantenerlo, e incluso escenificarlo, a la vez que se mostraba, ante los ojos de Napoleón, como el conquistador del símbolo de resistencia manchega en que se había convertido Manzanares, al final de 1808.. Se sabe por sus partes diarios que Sebastiani estaría en Manzanares, precisamente ese viernes santo, para protagonizar esa doble escenificación, en un acto, casi seguro, previsto en la Parroquia, aprovechando que Nuestro Padre Jesús del Perdón estaba allí para la procesión del día. El pacto secreto de mutuo perdón y no agresión, quedaría muy bien “oculto” en la intimidad de un acto de Iglesia.. Pero, al alba de ese día, Sebastiani fue avisado de un inminente ataque a Ciudad Real, por lo que decidió ir a defenderla, sin entrar a Manzanares. El jefe de la tropa gala del pueblo, debió advertir a Sotomayor del cambio de planes, y dado que Sebastiani habría de seguir el Camino de Andalucía, para llegar al de Ciudad Real, en las afueras de Manzanares, próximo al cerro de la Agonía, Sotomayor pensó hacer el acto allí, yendo a la ermita con su pueblo. Tuvo que ser algo así, pues de no enterarse Sotomayor del cambio de plan, no hubiera existido el encuentro.. y, además, D. Pedro, nuestro párroco, nunca jamás habría arriesgado a sus feligreses, interponiéndolos en el camino de los galos, sin estar seguro que no correrían peligro, or ese pacto previo.. Sotomayor, a primera hora de ese viernes santo, convocó al pueblo en la Plaza, y organizó la procesión que salió al encuentro del ejército galo.. Al llegar al cerro las tropas de Sebastiani, ya estaban esperándole Nuestro Padre Jesús del Perdón, Sotomayor y el pueblo de Manzanares… y al encontrarse con Sebastiani, este, ya advertido por una avanzadilla de la tropa local del pueblo, vio con buenos ojos hacer un breve acto en esa Ermita, para sustituir al inicialmente previsto. De modo que Sotomayor y Sebastiani, tras saludarse, se arrodillaron ante Nuestro Padre Jesús del Perdón, rogándole les perdonase las mutuas ofensas. Sebastiani se quitó su verde fajín de seda y lo anudó a la cintura de la imagen. El fajín, quedó guardado en la Ermita de la Veracruz, como único testigo, mudo y ágrafo, del mítico encuentro. Los galos, partieron sin vengarse de la masacre del hospital, lo que se atribuyó por el pueblo a Nuestro Padre Jesús del Perdón, y fue determinante para que alcanzase el Patronazgo de Manzanares.

 

 

Por Diego R. Gallego Fdez.-Pacheco

 

El uso de patinetes eléctricos se ha generalizado en los últimos años y ya es un medio habitual para desplazamientos urbanos.

Su utilización por aceras y zonas exclusivamente peatonales provoca, con frecuencia, situaciones de cierta inseguridad y riesgo para los paseantes.

La Dirección General de Tráfico ha reacionado ante la aparición de estos artefactos. En la nueva normativa del Reglamento General de Vehículos y de Circulación se regulan los denominados Vehículos de Movilidad Personal (VMP), que se definen como “vehículos de una o más ruedas dotados de una única plaza y propulsados exclusivamente por motores eléctricos que pueden proporcionar al vehículo una velocidad máxima por diseño comprendida entre 6 y 25 Km/h.”

Aunque la reglamentación deja en manos de los ayuntamientos algunos aspectos de la regulación de estos elementos motorizados, sí que queda claro que no se puede circular con ellos por aceras, aunque las ordenanzas municipales pueden establecer el tránsito de estos VMP por algunas zonas peatonales concretas y debidamente señalizadas, así como la velocidad máxima a la que pueden desplazarse.

En Manzanares la nueva Ordenanza Municipal de Tráfico, vigente desde el 29 de junio del 2020, regula pormenorizadamente en su artículo 18 el uso de los VMP, definiendo sus diferentes categorías y estableciendo con carácter general, la prohibición de su circulación por aceras, paseos, andenes, parques, jardines y demás espacios reservados con carácter exclusivo para el tránsito, estancia y esparcimiento de los peatones. También fija en 12 años la edad mínima para la utilización de estos aparatos motorizados, y la obligatoriedad de que han de utilizarse con casco.

Por tanto, parece que las normas de uso de los patinetes eléctricos están más o menos bien formuladas, pero el hecho de constatar que sus conductores siguen transitando por aceras, plazas y espacios peatonales con total impunidad, nos hace pensar que no se conoce la normativa, que no se vigila lo suficiente o no se sanciona con el rigor necesario.

21Quizás sea preciso formar a los usuarios de estos VMP, que, por no necesitar carnet, no han tenido la obligación de pasar por autoescuelas y desconocen cuestiones elementales del código de la circulación, así como de la responsabilidad que conlleva la utilización de esos patinetes. La formación tendría que darse en los centros de enseñanza, complementándola con campañas divulgativas en medios de comunicación y redes sociales. La deseable tranquilidad de los paseantes en las áreas de las ciudades libres de tráfico debe respetarse, impidiendo que estos nuevos medios de locomoción la perturben.

 

 

 

Por Pedro Lozano Martín Buro

Se lanza la moneda al aire, la veo caer, cara o cruz, pienso en eso mucho ahora. No puedo sacarlo de mi cabeza. Me pregunto qué hubiera pasado si hubiera salido cara o cruz. Nadie lo sabrá. Hubiera preferido otra cosa.

El pasado mes de junio comenzó la reforma del entorno del Gran Teatro y de la calle Toledo, una apuesta atrevida que parece cambiará la zona. Se dará prioridad a los peatones sobre los vehículos con una plataforma única, sin acerado ni barreras arquitectónicas y con la eliminación del sempiterno surtidor de gasolina al que nuestra mirada cansada se había acostumbrado a verlo como parte del escenario. Bien hecho. Uno de los proyectos urbanísticos y de modernización del pueblo más ambicioso de los últimos años según la prensa. Cuestión de suerte, no, decisión meditada.

No seré yo quien critique esta apuesta y forma de pensar el espacio. Ese diseño con su disposición espacial dejará de lado los furtivos cruces de mirada y favorecerá nuevos puntos de encuentro. Esta política de revitalización del centro dando prioridad al peatón frente al coche me gusta, la aplaudo a rabiar. La moneda salió de cara, no, no fue cuestión de azar.

Hay quienes piensan que la forma en el paisaje urbano es una hojarasca prescindible, una envoltura perfectamente accesoria que no aporta nada. Viendo la rotonda tibetana de la calle Toledo, sí, la del Telepizza, o la del Carrefour, la de la antigua plaza de las palomas, podría entender esa forma de pensar. Yo no lo veo así. Lástima que no las hayan incluido en el plan. Los detalles aportan en el paisaje urbano, vean la calle de las Monjas con su última reforma o su pradillo con los árboles de Constantinopla que le abrazan; o la calle Reyes Católicos, donde unos simples maceteros, si tuvieran mejor cuidado, dan más luz y color a la zona. Los detalles no son un atrezo superfluo una simple cáscara, ayudan a configurar y hacer realidades distintas.

Transformar la realidad a la que estamos acostumbrados, calles, acerado, disposición espacial y arbolado no es una cuestión de azar, debe partir de una reflexión a largo plazo, no puede haber irracionalidad.

La retirada de los tilos en la calle Toledo es por culpa de sus raíces que han generado problemas en tuberías y en los edificios colindantes. Es algo racional. También lo es, plantar otros árboles que los sustituyan, para mitigar ruidos y atenuar el rigor climático, aunque sea por ornato o, no plantar ninguno, como estaba hace años, pero hacerlo con palmeras sin alma, sin sentido de pertenencia, oye, como que no, es la calle principal de un pueblo de la Mancha y no pega mucho, parece un tente mientras cobro como si no le hubieran dado importancia a ese detalle. Vamos, después de una reforma tan meditada salir con esas, no lo entiendo. Sinceramente, de haber sabido que un estudio técnico apostaría por palmeras sin alma hubiera preferido que lanzasen la moneda al aire y esperar que saliese cara.

En 1973 comienza la parcelación y acondicionamiento del polígono industrial de Manzanares. Casi 50 años después, más de 4000 empleados se ganan la vida en él todos los días. Es parte de la dinamización económica no sólo de Manzanares sino de toda la comarca porque sus empresas dan empleo a membrillatos, solaneros, y daimieleños, entre otros. Cuando Tudor o Santana abrieron sus puertas, la población de Manzanares pasó de 15000 a 18000 habitantes podemos decir que fue la época dorada de nuestro pueblo: se llevaron a cabo importantes infraestructuras. Un año antes había empezado a caminar el otro gran empleador de Manzanares, el Hospital Virgen de Altagracia y hasta los años 80 se vio incrementada la oferta educativa y se propiciaron importantes actuaciones urbanísticas, algunas desastrosas, por cierto, pero otras no, como la reforma de la red de suministros. Manzanares entraba en la modernidad y parecía que, cayendo en la cuenta de su excelente ubicación, estaba llamada a ser una importante ciudad industrial. Sin embargo, y dejando a un lado que Daimiel, años después, nos adelantó por la izquierda y que se hizo con importantes proyectos industriales que en principio hubieran querido establecerse en Manzanares, durante unos años Manzanares no ha crecido nada.

Últimamente se ha hecho un esfuerzo por situar a nuestra población en el mapa turístico de la región. Así el lema “Ciudad de museos” (algo pretencioso) y el cuidado del casco histórico (algo tardío) así como felices iniciativas (Manzanares Medieval) intentan competir en la carrera por captar el interés del visitante, si bien es bracear en un océano.

Pero la pregunta es, ¿cuál es el modelo para garantizar el futuro de nuestros hijos en Manzanares? Desde luego, los dos citados no son incompatibles, pero teniendo claro que habrá que hacer algo más que un museo en el Molino Grande para que Manzanares sea Almagro y algo más que las fotovoltaicas para que sea Puertollano. Lo que no es de recibo es que el alcalde no encuentre ventajas en que Manzanares tenga más de veinte mil habitantes, como él mismo afirmó en una entrevista en estas mismas páginas. ¿Vuelven los años del pozismo? Una especie de lampedusismo municipal: cambiar algo para que nada cambie. Pues todo lo que no crece, decrece. Si bien es verdad que el polígono parece estar creciendo y el mundo empresarial hace su trabajo, algo se debe estar haciendo mal a nivel político cuando el 80 % de la gente que trabaja en el polígono no vive en Manzanares. El objetivo ha de ser un plan estratégico a largo plazo para fijar población: seguridad, vivienda, buenos servicios, ocio, una ciudad atractiva y dinámica porque si no es así, irremediablemente la población envejece, los jóvenes no encuentran oportunidades, las familias se separan y Manzanares languidece sin remedio. Y a la postre, todos tenemos derecho a que nuestros hijos puedan vivir y trabajar en su pueblo.

¿Qué es exactamente AEMPOMAN? ¿Cómo y para qué nació?

AEMPOMAN, Asociación de Empresas Polígono Manzanares, se gesta y nace en el verano de 1995, al agruparse y unirse algunos empresarios del Polígono. Es en el año 2000, cuando obtiene su CIF y registra sus primeros estatutos. En este mismo año, logran poner en marcha el servicio de seguridad y vigilancia privado mancomunado, que es el objetivo y el interés principal de los miembros de la asociación, que querían contar en Manzanares con un polígono industrial vigilado en el que las empresas instaladas pudieran desarrollar su actividad de forma tranquila y segura. A día de hoy, es el único polígono industrial de la provincia de Ciudad Real que cuenta con seguridad privada y es uno de los parques industriales más seguros de la región. Más de 21 años de servicio de seguridad y vigilancia continuados e ininterrumpidos, gracias al sostén económico de la mayoría de empresas del Polígono y al Ayuntamiento de Manzanares que desde su inicio tiene un convenio de apoyo económico en el que aporta una importante cantidad y por supuesto, gracias también a la dedicación y gestión realizada por las distintas directivas que han pasado, me permito recordar por orden cronológico el nombre de todos los presidentes que ha tenido AEMPOMAN, todos ellos grandes empresarios e Industriales de nuestra localidad: Pedro Martín-Buro Martín (Zamarbú), Antonio Sánchez Ocaña (ya fallecido, antigua Grucasa), Antonio Moreno Moreno (antigua Disman), Vicente Navas Carrero  (Navas Fría Industrial) y Eduardo Rodriguez Ruiz (Eurodego). Y lógicamente me gustaría citar a la actual junta directiva, excelentes empresarios y grandes  compañeros:

Presidente: D. Eduardo Rodríguez Ruiz de la empresa EURODEGO.

Secretario: D. Ramón López-Peláez Borja de la empresa MERCOMANCHA.

Tesorero: D. Vicente Navas Carrero de la empresa NAVAS, FRÍO INDUSTRIAL.

Vocales: Dña. Alfonsa Martín Cano  de la empresa MARZASA.

  1. Bernardo Sánchez-Elipe Menchén de la empresa PAQUETERIA Y LOGISTICA MANCHEGA.
  2. Faustino Gutiérrez Lucendo de la empresa METALPINO.
  3. Esteban Beltrán Navarro de la empresa BELMO MUEBLES Y HOGAR.

Gerente: D. Abraham López Pozas

AEMPOMAN en la actualidad, no es solo la gestión de la seguridad privada, es mucho más, estamos creciendo cada año en utilidad y servicios para las industrias y empresas del Polígono, por citar los principales: defensa y representación, convenios, dinamización, formación, promover la inversión, información de utilidad, atención al asociado, canalizar recursos, etc. se puede seguir el día a día de la asociación en nuestra web: https://aempoman.com también en redes sociales: https://www.facebook.com/AEMPOMAN/ y de manera más directa llamando al teléfono 630 98 66 75, que atiende nuestro Gerente. Todo esto es posible, gracias al apoyo económico y participación tanto de los asociados como del Ayuntamiento de Manzanares, que en este año 2021 ha suscrito otro convenio económico con AEMPOMAN para apoyar su actividad.

Lo primero que le puede interesar a los manzanareños es saber cuál es el estado de salud del polígono de Manzanares: ¿está en plena forma o tiene algunos achaques? ¿Está aún en crecimiento o se le va notando ya la edad?

Es un polígono que tiene 48 años de edad, bien consolidado, diversificado y maduro, goza de buena salud, pero por su madurez todo esfuerzo en mantenerse mejor, modernizarse y crecer es necesario. En esa dirección trabaja AEMPOMAN con el Ayuntamiento. En estos últimos 3-4 años está en notable crecimiento Por citar alguna de las últimas incorporaciones Cda. Logistics (Algabatir), Automocion rubio y Rodrigo (Man), Grupo Talauto (Reanult Trucks), Damaceite, etc. las ampliaciones de Alumnios Cortizo, Nazan, Rivulis, Braham Corp (la antigua Santana-Suzuki), las inversión continuada de Yuntero (Cooperativa Nuestro Padre Jesús del Perdón), las mejoras y remodelaciones de Exide technologies (Tudor), etc.

Imagino que para que un polígono se desarrolle y resulte atractivo lo primero que necesita es espacio y suelo, ¿cómo vamos de suelo industrial en Manzanares? ¿Los costes de instalación en Manzanares para una empresa resultan ventajosos con respecto a otros polígonos, por ejemplo, Daimiel?

Efectivamente, así es, además Manzanares tiene copado prácticamente el 100% de su suelo industrial, por ello, hay previstas y planificadas 2 ampliaciones, una de 400.000 m2 que ya está en ejecución, en los terrenos anexos al polígono industrial y al camino del cementerio y otra de 1.100.000 m2 para los próximos años, que se situará en los terrenos que hay frente a Tudor en la parte trasera donde se ubica el punto limpio, para de esta forma duplicar prácticamente la superficie industrial de Manzanares y expandir y dar continuidad urbanística a la zona industrial del municipio. En cuanto a la segunda pregunta, decir que, el precio del suelo es una parte importante del coste de instalación. Manzanares ofrece suelo industrial a un precio muy atractivo y competitivo, y además, rebajas y bonificaciones en la tributación municipal (por ejemplo, el ICIO está bonificado al 95%), una zona industrial concentrada y bien urbanizada (amplitud en calles y accesos), bien dotada en suministros (electricidad, agua, saneamiento, fibra, iluminación, etc.) y servicios (limpieza viaria, recogida selectiva de residuos, punto limpio, etc.) y un servicio de seguridad y vigilancia privado mancomunado para el polígono industrial, todo esto favorece que comparativamente, los costes de instalación en Manzanares sean menores y más ventajosos a otras muchas zonas industriales de Castilla la Mancha.

¿Está previsto que crezca el polígono y que se instalen nuevas empresas? ¿Tendrá repercusión en el empleo?

Si, seguro que sí, y entre todos, Ayuntamiento, empresarios, comunidad educativa, etc. tenemos que intentar poner nuestro mejor esfuerzo en que sea el mayor número de empleos y que en su mayoría se ocupen con personas empadronadas en Manzanares.

Se que prefieres llamarlos “retos”… retos o problemas, ¿qué dificultades debe afrontar la industria de nuestra localidad?

Manzanares tienes la capacidad y la posibilidad de ser una importante ciudad industrial, ya los es, pero puede ser aún más. Es una gran oportunidad que los Manzanareños no podemos dejar escapar, es el camino para ver crecer nuestra ciudad. Además, tenemos la ocasión de que ese crecimiento económico y empresarial sea de la mano de industrias más modernas y más verdes.

Más de la mitad de las personas que trabajan en el polígono diariamente no viven en Manzanares, ¿cómo podríamos lograr entre todos fijar población en nuestra localidad?

Es una pregunta fácil de plantear y difícil de resolver, dado que es un reto que depende de varios factores. Una cosa es clara, Manzanares como otras muchas ciudades de España, tiene un decrecimiento demográfico muy acusado y sostenido en el tiempo, fruto principalmente de tener cada año menos nacimientos y más fallecimientos, y más personas que salen a vivir fuera de Manzanares que las que entran a vivir en nuestra ciudad, esto por obvio que pueda parecer, requiere como primer paso el realizar un riguroso estudio social y demográfico que nos ayude a detectar “nuestras propias claves” para poder cambiar la tendencia negativa demográfica de Manzanares, haciendo un símil con la salud, “necesitamos un diagnostico lo más certero posible”, que encuentre las distintas causas y su grado de importancia de cara a saber que está pasando y poder tomar medidas para mejorar. Otro paso importante sería reconocer y afrontar que tenemos delante un gran obstáculo, que no nos permite avanzar como queremos y marcarlo como el objetivo número uno de nuestra ciudad, y el primer gran hito sería conjurarnos todos para lograr llegar, por fin, a los tan ansiados 20.000 habitantes que nuca llegan, y por tanto, dirigir nuestra acción a ello. Nuestra acción individual es tanto o más importe que la acción colectiva o de terceros, me explico, individualmente todos podemos hacer mucho por la consecución de este objetivo, por ejemplo, siendo cada uno de nosotros los mejores embajadores de nuestra ciudad, siendo también sus mejores consumidores, con nuestro leguaje diario nombrando a Manzanares como ciudad, que lo es, en lugar de nombrarla como pueblo como hacemos muchas veces, etc. todo esto genera un clic en nuestro cerebro, en nuestra forma de ver, valorar, sentir y promover nuestra ciudad, es un cambio de paradigma, que ayuda a iniciar el cambio en la tendencia demográfica, que deseamos, y que nos alinea a todos. También, nuestra acción colectiva es muy importante, por supuesto, para poder fijar población, Manzanares, como cualquier otra ciudad que tenga por objetivo crecer en número de habitantes, tiene que ofrecer un plan de vida atractivo, en primer lugar para nuestros chicos y chicas, y también, claro está, para la personas que puedan venir de fuera de Manzanares.

Te tomo la palabra, “Un plan de vida atractivo”, ¿qué puede o debe tener?

Oportunidades profesionales y laborales, empleo estable y de calidad, favorecer la emancipación y el acceso a la vivienda, facilitar las relaciones personales, el ocio, la cultura, el deporte y la vida social, servicios que apoyen y faciliten la conciliación laboral-familiar-personal, reforzar y ampliar la oferta educativa y formativa en especial el campo de la formación profesional, etc.

¿Te animas a aportar alguna reflexión más?

Sí, entre compañeros empresarios, muchas veces hemos comentado, que más economía, más riqueza, deriva siempre en más población, por ello, realizar más consumo local, es decir, todos nosotros debemos consumir más de Manzanares y menos de fuera, también generar más economía circular, de proximidad y/o doméstica, es decir, que cada euro que entra en nuestra ciudad circule muchas veces en Manzanares y permanezca el mayor tiempo posible antes de que salga fuera de nuestra ciudad, intentar estimular, promover y favorecer la inversión interna, que son las decisiones económicas de larga duración que hacemos la gente de Manzanares y que permanecen por largo tiempo en nuestra ciudad e intentar atraer y captar la inversión externa, que son las decisiones económicas de larga duración que gente que vive fuera de nuestra ciudad realizan y quedan en Manzanares. Otras ideas y propuestas que alguna vez he escuchado en alguna reunión de amigos hablando sobre este tema, sería un plan decidido, innovador con medidas y servicios para intentar que gente que salió de Manzanares, de cualquier edad, vea el regresar a Manzanares como una oportunidad atractiva y una posibilidad bonita, de calidad y de bienestar de regreso a sus raíces y orígenes, el arraigo es un sentimiento humano muy fuerte, y rara vez desaparece de la mente de la persona, hay que intentar ser creativos y aprovechar ese sentimiento, contrario a lo que puede parecer, gran parte de las decisiones vitales de una persona son decisiones emocionales y no racionales, los seres humanos normalmente decidimos emocionalmente y después intentamos justificar racionalmente las decisiones tomadas. Para apostillar y finalizar, nos tenemos que gustar a nosotros mismos para poder gustar a otros, en este sentido hay una población en nuestra provincia que sabe hacer esto muy bien y me permito nombrarla, esa población es Tomelloso, cuyos habitantes presumen y llevan a gala ser tomelloseros, para nosotros los manzanareños podría ser una buena referencia en ese sentido.

Imaginamos que la proyección industrial de Manzanares y a su vez los nichos de empleo van muy ligados al ámbito educativo ¿podría hacernos una reflexión sobre ello? ¿Qué se puede hacer desde las administraciones para coordinar formación y empleabilidad en Manzanares?

Comunicación, coordinación y trabajo ágil y continuado entre empresarios, administración, formadores y las personas que se están formando o se van a formar laboralmente, puede ser una buena fórmula para que un mercado laboral tan cambiante y que se mueve tan rápido, se pueda cubrir mejor la oferta laboral que se genera en Manzanares con personas en lo posible de nuestra ciudad o que vivan aquí.

¿Cómo ve el futuro a medio plazo?

Soy una persona realista, sé que poder optar a un buen presente y a un mejor futuro no es gratis, requiere mucho esfuerzo, trabajo y tenacidad. Soy optimista porque observo mucho nuestra ciudad, y veo en ella, grandes personas, mucho talento y capacidad, y no debemos perder de vista nunca, que la riqueza y porvenir de un lugar lo hacen sus gentes. No nos podemos permitir ser pesimistas, en la vida es la actitud que rinde menos beneficio, con ánimo positivo y alegre afrontemos el reto y trabajemos todos juntos por el futuro de Manzanares.

 

Por ASOCIACION DE VECINOS ZONA CENTRO DE MANZANARES

asociaciondevecinoszonacentro@gmail.com

 

Los más veteranos lectores de Siembra recordaran una canción, Allá por los 70, creo recordar que de un dúo que se llamaban Víctor y Diego, que tenían una canción que decía: “Tengo un parque allá en mi barrio, que eso no es parque ni es na…”

De ahí cogemos el titulo de esta articulo protesta, esperando que al hacerlo publico se puedan tomar medidas por parte de quien corresponda.

Les cuento la historia: Resulta que en comercios sobre todo de la zona centro, de ahí que como Asociación de Vecinos de la Zona Centro queramos elevarlo a las autoridades, lleva meses, si, leen bien, meses y meses, siendo acosados por un ladronzuelo de poca monta, pero que a veces se pone agresivo si no le das algo de dinero, aunque siempre entra en los comercios con afán de robo, mirando a un lado y a otro, y de hecho ya ha robado en muchos, en otros lo han pillado y lo han echado, si ve que no tiene nada a mano para robar te pide dinero y , ya digo, que muchas veces si no le das dinero y no te ha podido robar alguna cosa, se comienza a poner algo agresivo.

Esto está llevando a que muchos comercios le tengan miedo, con razón, otras veces molesta, espanta clientes, etc. etc.

Hay un grupo de WhatsApp creado por la policía municipal en el que se incluyen muchos comercios de Manzanares, al cual todo el mundo alaba y agradece, por ser muy buena idea y de utilidad. En este grupo se denuncia constantemente la actividad de este delincuente y se le va siguiendo a través de él, pues, con buen criterio, los comercios van pasando la voz: Ha estado en tal comercio y ahora va calle Empedrada hacia la plaza, por ejemplo, así entre los mismos comerciantes lo van controlando.

La situación es difícil, pero habrá que darle algún día una solución, la policía dice que si no hay denuncia en firme no se le puede hacer nada, si denuncias, como es hurto no le pasa absolutamente nada y así, este ladronzuelo sigue campando a sus anchas, robando a diario, molestando en el mejor de los casos.

El caso es que en la zona centro de Manzanares tenemos un ladronzuelo que se nos ha convertido en endémico, y a esto hay que darle una solución y lo antes posible, no sea que esto vaya in crescendo y al final haya algún problema grave.

No sabemos la solución, pero debe haberla Una mayor presencia policial que, además, le increpe y moleste cada vez que lo vea, una denuncia colectiva, no sabemos, pero algo se podrá hacer y corresponde a nuestras autoridades hacerlo y tomar cartas en el asunto, tanto las autoridades administrativas, como fuerzas de seguridad, desde la Asociación zona centro de Manzanares, lo denunciamos.

Seguimos exigiendo que se haga algo para controlar la velocidad a diario por las calles semi peatonales de la zona centro, y el control de que bicicletas, patines eléctricos, monopatines y coches no vayan por lo que debería ser acera de peatones, un día vamos a llegar tarde, ya lo denunciamos y nuestras autoridades siguen haciendo oídos sordos y sin poner la más mínima solución.

Lo que es dirección prohibida y calle peatonal no se cumple, mucha gente va a sus anchas igual en dirección prohibida que en la peatonal y esto es por una acusada y continua falta de control. Pedimos a las autoridades que hagan un esfuerzo para que haya una mayor presencia policial que ayude a controlar estos desmanes.

 

 

Por Jesús Villegas Cano

Por desgracia he tenido que acudir hace no mucho al tanatorio a acompañar en su dolor a algunos familiares. Alrededor de las diez de la noche los empleados allí presentes cerraron las instalaciones y la familia se marchó a casa hasta la mañana siguiente. Allí se quedó el difunto. No pude evitar imaginarme, en la oscuridad de los salones desiertos, al muerto tan solo acompañado por el zumbido industrial de la instalación frigorífica. Quien sabe si algún alma cercana tuviera la piedad de acompañar a un hombre en su última noche sobre la tierra. Pero eso son quizá, ensoñaciones más literarias que otra cosa.  El caso es que no tuve más remedio que acordarme del poema de Bécquer, que aquí se hacía, tristemente, realidad: ¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!

Recuerdo cuando empezaron a construirse los tanatorios que, aunque despertaban sus recelos entre los viejos, para los jóvenes modernos que entonces éramos eran una solución sobre todo higiénica y funcional. Un gran avance. Recuerdo incluso que yo mismo defendía el aséptico y racional (y eventual) cerrojazo nocturno (¡qué pinta uno allí –diríamos quizá, petulantes– si allí ya no hay nada!). Qué poca experiencia de la muerte.

El caso es que el Covid nos ha traído esta costumbre. A pesar de que durante el día el aforo de las salas era reducidísimo, debe haberse constatado que a partir de las 10 de la noche se contagiaban unas a otras las personas que no lo hacían durante la mañana o la tarde. Pero a lo que voy: Tengo temor a que tan higiénica costumbre acabe imponiéndose para siempre, nuevanormalizándose, perdóneseme el neologismo. La empresa funeraria puede quizá caer en la tentación de ahorrase unos eurillos mandando a su casa a los deudos y dolientes amparándose en la fuerza de los hechos consumados. Ojalá y no sea así. Al fin y al cabo, para iniciar un duelo sano, la muerte debe tener algo de solemne y deben preservarse los ritos, liturgias y costumbres, por irracionales que puedan parecer, como el acompañamiento, la contemplación, la vigilia en la última noche de un hombre sobre la tierra.


Por Fernando Gallego Gutiérrez

Decía Jane Jacobs en su maravilloso libro Muerte y vida de las grandes ciudades, que cuando las calles de una ciudad ofrecen interés, la ciudad entera ofrece interés, cuando presentan un aspecto triste toda la ciudad parece triste. A veces pienso que Manzanares es una ciudad triste.

Sin ser urbanista, ni siquiera técnico, Jacobs se convirtió en una de las mujeres más influyentes en la materia urbanística de los últimos tiempos, se acercó a la disciplina con otra mirada, la del ciudadano de a pie, esa que a veces falta cuando proyectamos nuestras ciudades.

Manzanares tiene un POM, eso ya lo saben casi todos, este Plan de Ordenación Municipal fue aprobado en el año 2004, pero a estas alturas casi nadie conoce el modelo urbano-territorial previsto para nuestra ciudad.

Siempre he pensado que existen dos realidades urbanas en Manzanares, una es el polígono industrial, de escala territorial y otra realidad de escala local, excesivamente local, como dos trenes distintos, uno rebosante de tecnología, frenético, moviéndose a altas velocidades, y el otro más torpe, como un tren de mercancías, lento, nostálgico y a veces triste.

Este cruce de caminos y espacio fronterizo entre las antiguas órdenes de Santiago, Calatrava y San Juan ha dado como resultado un espacio de nadie y de todos, con un tremendo potencial para las actividades agroindustriales y logísticas.

En Manzanares eso de la España Vacía (me gusta decir la España Vacía, porque yo disfruté leyendo a Sergio del Molino en su Viaje por un país que nunca fue), la miramos de reojo, por un lado, el Campo de Montiel, por el otro el Campo de Calatrava, quedan muy lejos la Comarca de Almadén o la Serranía de Cuenca, que eso es otro cantar.

Aquí vamos resistiendo, este polígono es la vida, el hospital también, pero de otra forma. Hay quienes vienen apostando por un territorio castellano-manchego policéntrico, donde la escala de ciudades intermedias debería contener la sangría de la despoblación, pero nos encontramos con una Castilla muy fragmentada y una Mancha con una lucha encarnizada entre grandes ciudades como Alcázar, Valdepeñas, Tomelloso y Daimiel; donde quizás Manzanares perdió la partida hace tiempo y ahora, en el descuento, trata de hacer borrón y cuenta nueva, buscando su lugar en el territorio.

Como digo, Manzanares cuenta con Plan de Ordenación Municipal, que es el instrumento previsto por la legislación urbanística autonómica para la ordenación física de nuestras ciudades y nuestro territorio municipal. Desgranar este modelo en unas pocas líneas sería un poco pretencioso por mi parte, sirvan algunos breves comentarios para reflexionar sobre la necesidad del cambio de rumbo en la estrategia de crecimiento de nuestra ciudad.

Este POM planteaba, y plantea, un modelo urbano-territorial altamente expansivo, conformando una franja de suelo urbanizable en todo el arco sur, desde la carretera de Membrilla hasta la Autovía, colmatando todos los terrenos rústicos desde el término de Membrilla, a lo largo de toda la vega del Río Azuer, hasta el barrio de la Divina Pastora al oeste de la ciudad.

Probablemente pocos conocerán que el Plan prevé un crecimiento de miles de viviendas con una capacidad poblacional de más de 40 mil nuevos habitantes, en 29 ámbitos de desarrollo, que, unido a la capacidad poblacional del suelo urbano, daría como resultado una ciudad de más de 65 mil habitantes.

Corrían los años de la locura colectiva, crecer suponía hacer caja y hacer caja era más importante que dar soluciones a los problemas reales.

Es el mismo POM que inexplicablemente se olvidó de la ciudad consolidada, de sus plazas, sus calles, su patrimonio arquitectónico, de los pequeños detalles.

Tanto es así que se olvidó del Catálogo de Espacios y Bienes Protegidos, ese instrumento que debe formar parte del POM y que ayuda a proteger el patrimonio, en una empecinada actitud del propio municipio por obviar informes de la Consejería competente en materia de Patrimonio Cultural.

Y se olvidó del centro histórico, ese espacio de nuestra ciudad que pudo ser declarado Conjunto Histórico, como Almagro o Infantes, Manzanares tenía un rico patrimonio edificado que se dejó morir.

La poca sensibilidad del Plan con la ciudad consolidada, con un tejido urbano fruto de varios siglos de historia, se deja ver en algunas decisiones inexplicables que rozan la barbarie urbanística, me refiero a los obligados retranqueos de alineaciones. Alguien tuvo la feliz idea de pensar que este pueblo manchego debía adoptar aires de modernidad en su tejido urbano histórico, ensanchando calles, dando espacio suficiente al coche, ese elemento extraño a las ciudades históricas, matando moscas a cañonazos.

El resultado de tan feliz idea fue la mutilación de un gran número de calles del centro urbano (Miguel de Cervantes, Orden de Calatrava, etc), con un vaivén de alineaciones que ha degradado para siempre el paisaje urbano de estas calles.

Pero este Plan no solo puede calificarse como expansivo, a mi juicio tiene ciertas dosis de temerario, puesto que la una parte importante de las miles de viviendas previstas en suelo urbanizable se asentarían sobre terrenos inundables del Río Azuer.

La imagen adjunta, obtenida del Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, me genera cierta inquietud. Esta imagen, de carácter probabilístico, representa la inundabilidad para un periodo de retorno de 50, 100 y 500 años.

Para aquellos que nos dedicamos a esta ciencia inexacta del urbanismo, esta zona inundable quedaría absolutamente vetada a posibles crecimientos, tendríamos todos los informes negativos del órgano competente en la materia, que no es otro que la Confederación Hidrográfica del Guadiana. Pues bien, es curioso que precisamente en ese ámbito donde el Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables da la voz de alarma, el vigente POM de Manzanares previó miles de viviendas. Espero que estos estudios se equivoquen.

Manzanares debe apostar por un modelo urbano y territorial sostenible, radicalmente opuesto, que mire hacia dentro, que ponga entre sus prioridades la rehabilitación, regeneración y renovación urbana; no se puede concebir un crecimiento residencial desmesurado mientras un alto porcentaje de edificaciones del centro urbano se encuentran abandonadas.

Se debe crear una modelo de ciudad que integre en el tejido urbano cuantos usos resulten compatibles con la función residencial, para contribuir al equilibrio de la ciudad, favoreciendo la diversidad de usos, la aproximación de los servicios, las dotaciones y los equipamientos a la comunidad residente, así como la cohesión y la integración social. Operaciones como la eliminación de dos importantes supermercados, en dos de las calles más importantes de la ciudad, que dan servicio a una población envejecida que habita en el centro histórico, por otro de mayores dimensiones que obligará a utilizar más el coche, que redundarán en un mayor abandono de la zona, quizás no sean el camino.

Apostar por una ciudad basada en los principios de accesibilidad universal y no discriminación de personas con discapacidad, mejorando la accesibilidad peatonal, tan olvidada en Manzanares hasta que en el año 2012 se tomara en serio el asunto y se convocara un concurso para la intervención en una parte importante del centro histórico, materializada con éxito posteriormente en las calles próximas a la Plaza de la Constitución. No parece adecuado anunciar la remodelación total de las calles San Marcos y Lope de Vega, y mantener las mismas barreras arquitectónicas preexistentes.

Se debe seguir poniendo suelo industrial a disposición de las actividades económicas, ejecutar actuaciones como el Sector 5, guardadas en un cajón inexplicablemente durante 5 años y por fin iniciada con grandes esfuerzos por parte del Ayuntamiento.

En definitiva, tratar de hacer una ciudad viva, más amable, con las personas en el centro de la planificación, menos triste a los ojos de Jacobs.

 

Fernando Gallego Gutiérrez es Arquitecto, master en urbanismo y ordenación del territorio, miembro de la Asociación Española de Técnicos Urbanistas, redactor de más de una veintena de Planes de Ordenación Municipal en Castilla-La Mancha; dirige la consultora Estrategias Urbanas.es.

 

 

Cada vez que vuelvo de la capital, a ver a la familia, a las amistades, a ver mi pueblo, mi tierra, se repite una situación que me ha empezado a preocupar. Siempre se inicia este regreso con el típico ¿Qué tal por Madrid? Mi respuesta intenta acercar lo que conozco en la ciudad, al pueblo. Pero cuando devuelvo la pregunta ¿Qué tal por aquí? las respuestas son el título de esta redacción: “Bien… lo de siempre”, “Sin más…” ,“Ya sabes… aquí hay poco que hacer”, “El pueblo está muerto”…

A veces pienso que el motivo de esto es la comparación. Es cierto que no se puede, ni se debe comparar, Manzanares con Madrid, cada una tiene sus cosas, pero no se trata de ir buscando qué es más, sino de ver y honrar las bondades que se tienen, aprender a disfrutarlas y seguir creciendo como sociedad.

Antes de marcharme a estudiar, mi opinión era similar a las anteriores: una tierra bonita para ver amaneceres y atardeceres, pero en la que no había mucho más allá, sin más… Posteriormente, buscando información sobre la Fábrica de Harinas de Ayala y Juan, en la sección local de la biblioteca, di con el libro de Julián Granados sobre María Francisca Díaz-Carralero Rodelgo, La Ciega de Manzanares. El poema de la contraportada me emocionó y conocer este emblema local, cambió mi visión del pueblo, se empezó a colorear.

De modo que, la forma de mirar, tiene relación con lo que conoces, con lo vivido, con la memoria. Cuando tienes una experiencia en un lugar, generas un recuerdo que tiene como núcleo la emoción que hayas sentido. Al volver a ese lugar, retomas ese recuerdo, revives esa emoción y tu mirada se ve influenciada. Por ello hay lugares de mi infancia, la casa de mis abuelos, que veo como conocidos y con encanto; pero si otra persona los ve, podría parecerle feo e incluso preguntarse cómo jugué ahí. De modo que “la belleza está en los ojos de quien mira”. Yo añado, que se debe a lo que sabes del lugar, a lo vivido y a las emociones que generadas. Así que cuando miro a Manzanares, para contárselo a otra persona ajena, veo a La Ciega, a Piña… veo todas esas historias que conozco, y se rellena el pueblo.

El patrimonio arquitectónico hace de reactivador de esta memoria colectiva. Sin embargo sigue ocurriendo que nuestros espacios se olvidan, se deterioran y luego se les mete sin la pala sin ningún pudor, esa ha sido la historia de nuestro pueblo y la de tantos otros. Con esa destrucción de nuestro pasado se pierde el enlace con ese tiempo, se pierde la energía que depositaron nuestros antepasados, la memoria de ese lugar, su significado, su #IDENTIDAD. Es así como se llega a la España Vaciada, tema tan actual en este momento. Con ello, no me refiero a los pueblitos antiguos abandonados, sino que me refiero al vaciado de cultura y de historia. Entonces es cuando no ves nada en tu pueblo, más que un conjunto de casas nuevas y coches, sin fuste ninguno, por tanto, no sientes arraigo, y consecuentemente, te vas sin haberle dado oportunidad.

¿Por qué los padres guardan joyas para que las hereden sus hijos, pero permitimos que estas otras joyas, como el Casino de Manzanares, desaparezcan? ¿Qué ocurría si destruye  la casa donde se redactó el Manifiesto de Manzanares? ¿Cómo se lo transmites a alguien? Sería más difícil activar ese recuerdo al no tener la huella física. Y transmitirlo sería un ejercicio de imaginación más intenso, puesto que tendrías que imaginarte ese espacio y luego la historia.

Cuantos llantos y críticas he visto por lo del Casino. Pero hay que dejar de llorar por lo hecho en el pasado, porque poco se puede hacer ya. Hay que llorar por lo que podemos estar a punto de perder. Siento decirlo, pero he leído muchas más críticas feroces desde sofás, que  ejemplos de acción comprometida, porque nadie quiere ser el “tonto” que da más, o que da el primer paso en soledad, también porque creemos que no podemos hacer nada. Pero siempre se puede hacer o aportar. Si una cosa te importa: dilo, sácale fotos, compártelo con otras personas, propón e imagina, actúa a favor de esa causa y sé ejemplo de ello.

Aunque algunas de estas huellas físicas se hayan derrumbado o desaparecido, siguen estando presentes gracias a la cultura que tenemos. Muchas veces veo que se trata lo cultural como ocio prescindible, con afán de ser negocio que produzca turismo para ser útil, y sólo comprensible para determinadas élites.  Otras veces, se trata como algo antiguo que creemos saber y estamos aburridos de ver. Y al ser en su mayoría gratuito, causa menor interés “porque puedo ir si surge y si no pues nada”, no duele perdérselo. Y además, esto afecta a otras acciones culturales que tienen un precio, y nos parecen caras por haber asumido todo lo anterior.

Se define cultura como: Conjunto de conocimientos, ideas, tradiciones y costumbres que caracterizan a un pueblo, a una clase social, a una época, etc. Yo lo considero una base necesaria para saber quiénes somos, de dónde venimos, qué tenemos; es nuestra identidad. Gracias a ello podemos mirar hacia dónde vamos. Por ello insisto, que hay que valorar más las acciones culturales y a quienes las hacen.

En este ámbito las cosas verdaderamente mueren, primero, cuando desaparece esa huella física, cuando se derrumba un edificio singular o una casa típica manchega, para construir una “moderna”, también cuando se quema una foto, o se tira a la basura “porque ya no se pueden acumular más trastos”. Finalmente les llega la muerte total cuando se olvidan de manera irreparable.

Quiero que se piense ahora, en todas las historias que han muerto verdaderamente debido al fallecimiento de tantas personas por covid… Fotos y rincones que ya no podremos leer sin estas personas, conocimiento local, de todo tipo, que cae en el olvido. Historias que ya no heredaremos y que nos empobrecemos al perderlas.

Por ello, es tan importante la cultura, porque que recuerda pasados, reinterpreta presentes y nos hace imaginar futuros. Es la manera que tenemos de preservar nuestra identidad y de desarrollarnos como sociedad, para seguir evolucionando.

¿Cómo va a venir  nadie a tu tienda, a tu hostal, a tu bar, a tu pueblo, a tu tierra, si “no hay ná”?

Revista Siembra

Cualquier inmueble está sujeto a lo establecido a la siguiente legislación urbanística de aplicación:

La legislación estatal que funciona como marco, ya prevé obligaciones para los propietarios en el Decreto Legislativo 1/2010, de 18 de mayo, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Ordenación del Territorio y de la Actividad Urbanística (TR.LOTAU). En los artículos 137 y 138 del TR.LOTAU se establece la obligación de los propietarios del deber de conservación y rehabilitación.

En su desarrollo autonómico, el Decreto 34/2011, de 26 de abril, por el que se aprueba el Reglamento de Disciplina Urbanística del Texto Refundido de la Ley de Ordenación del Territorio y de la Actividad Urbanística (RDU), en el artículo 63 del RDU se establece la obligación de los propietarios del deber de conservación y rehabilitación.

Según los marcos legislativos anteriores, cada municipio establece su propia normativa. En el caso de Manzanares ésta queda decretada en la Normativa del Plan de Ordenación Municipal de Manzanares, conocido como POM. En su artículo 1.7 se establece el deber de conservación.

Sin embargo, todo se complica aún más cuando las propiedades llegan a ser catalogadas como bienes con algún tipo de interés patrimonial y se llega a dictar su protección.

Los edificios pueden estar incluidos en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos del POM de Manzanares (documento municipal) y/o en la Carta Arqueológica de Manzanares (documento de la JCCM).

Cuando un inmueble tiene un Nivel de Protección Integral o está incluido en la Carta Arqueológica, es de aplicación también la Ley 4/2013, de 16 de mayo, de Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha. En su  artículo 23 y en artículo IV.2 del Catálogo se establece el deber de conservación y uso.

Asimismo, en los artículos 74 y 77 se establece que el incumplimiento de este deber se considera una infracción grave con sanción de 6.000,01 hasta 150.000 euros.

El Ayuntamiento como Administración municipal competente y la JCCM (en los casos de inmuebles incluidos en el Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha) tienen la obligación de velar por que se cumplan estas obligaciones. Para ello, puede emitir Órdenes de Ejecución donde se requiera a los propietarios la realización de las obras necesarias para cumplir con su deber de conservación. En caso de que no las realicen, la Administración puede:

– Ejecutar las obras de forma subsidiaria a costa de la persona obligada.

– Imponer hasta 10 multas coercitivas del coste estimado de las obras ordenadas.

– Expropiar el inmueble.

Hasta aquí las obligaciones de los propietarios y las medidas que las administraciones pueden tomar contra éstos. Pero… ¿y las ayudas?

Como ayudas que se le facilitan a los propietarios, el Ayuntamiento tiene una Bonificación del 90% de la tasa del Impuesto de Construcciones (ICIO). Anteriormente existían ayudas de la JCCM para rehabilitar este tipo de edificaciones, pero en la actualidad, la revista Siembra no ha podido encontrarlas.