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                       Manuel Rodríguez Mazarro

 

El 23 de noviembre del año pasado se celebró una magnífica y cultural conferencia en la Biblioteca Municipal, sobre el 500 aniversario de nuestro templo parroquial de la Asunción. Intervino el matrimonio Concepción Moya y Carlos F.-Pacheco que poseen un amplio conocimiento histórico de nuestro edificio emblemático.

Deliberando sobre el lugar donde se encuentra ubicada la actual Iglesia Parroquial en la plaza del pueblo, se me ocurre pensar la cantidad de generaciones y acontecimientos importantes, buenos y malos que en ella han ocurrido. Plaza que fue haciéndose, incorporando los portales, quitando y poniendo según modas, quedando amplia, hermosa, limpia, desocupada, más o menos como se encuentra en la actualidad.

Se afirmó que en los presupuestos municipales de este año desagradable 2020 se incluirá una partida exclusivamente para restauración de la fachada, cornisas y pórtico del mediodía. La representación municipal ha llegado al acuerdo con el obispado, para realizar el pago de gastos conjuntamente.

Se está haciendo el estudio de este mecanismo tan complejo que requiere la obra por tratarse de monumento artístico, estilo plateresco, según los historiadores, trabajos realizados a finales del siglo XVI que refleja la “biblia en piedra” mezclando lo sacro y lo profano, el bien y el mal, así lo manejan los entendidos en el arte pétreo. Trabajos que los historiadores y documentación fue realizado por Enrique Egas “el Mozo”.

Es la obra de arte más destacada y valiosa que dispone Manzanares. Guardo una foto del año1809 en la que se observa un aspecto diferente, otra de 1879 (A. Cantalejo) libre entonces de la cerca y reja, solo existía la separación por  enterramientos,  especie de paredilla en piedra. Curiosamente aún se conservan estos bloques de granito salientes  sirviendo de aposento y de base de los hexágonos donde apoya la valla o reja que hace esquinazo.

Opinión, no solo personal, he consultado.  Aprovechando tales obras a realizar,  se podrían quitar estos cuarenta y cinco metros de cercado que afea, estorba y en la actualidad no tiene sentido, daría más anchuras y esbeltez a esta maravillosa fachada. Hubo un tiempo en que se celebraban ferias, becerradas con carros, mercado, incluso hubo un urinario público, todo esto desapareció.

Hoy no tiene objeto esta verja, el arte quedaría limpio, despejado igual que todo su entorno. Recordemos la parte de atrás que denominaban “Campillo Santo” (1887) donde se construyó el “Círculo Católico Obrero S. José”( 1910) actualmente no se concibe. –Las palomas seguirán posándose y los balonazos de los mal educados igual con reja que sin ella.

 

 

 

 

 

 

 

 

Javier López

Quinientos años se dice deprisa, pero ahí está viendo pasar el tiempo, como en la canción. ¡qué proporcionado! ¡qué artístico! ¡qué grande! ¡qué equilibrado! aparece en esta imagen el pórtico del Templo de la Asunción, que los Manzanareños hemos contemplado cientos de veces.

Pero cuando la examino, con otra mirada, con detenimiento, sigo viendo algo que desentona del conjunto arquitectónico, algo que es como un obstáculo que oculta lo que hay detrás, que no me deja contemplar su esplendor, su maravilloso pórtico. Es una verja que separa y divide, que me hace pensar, que lo de detrás no es de todos, que es propiedad privada, (es lo que se entiende cuando se encuentra una valla), al menos es lo que a mí me despierta la contemplación de la imagen, razón por la que desde aquí demando su retirada.

Mi padre ya lo reivindicaba en uno de sus “Rompiendo Lanzas”, en esta misma revista en el número 44, junio 1974.

 ¿Llegara al fin la ocasión

De que nuestro, plateresco,

Barroco o churrigueresco,

Pórtico de la Asunción

Pueda verse, si es razón

de esa reja liberado,

que lo mantiene encerrado

aún, sin justificación?

¿Hay quien me dé explicación

de su absurda permanencia?

¿Se necesita licencia

para su demolición? …. –

Probablemente en el pasado y durante unos años tendría su función de separación o límite de propiedad de los terrenos de la iglesia, pero hoy en día hay otros recursos y medios que hacen la misma función sin ocultar lo que hay detrás.

…-Si el espacio que ha cercado,

la verde reja en cuestión

tiene por obligación,

estar así limitado,

no dudo que haya razón,

pero abunda la opinión

de no estar justificado.

Cuento con la oposición

para mi muy respetada,

hacia la idea apuntada,

solo como insinuación,

si no la creen acertada. …-

En este año que estamos de celebración, que la Iglesia y el Consistorio parecen estar coordinados y trabajan en la misma sintonía para restaurar el templo, reivindico nuestro patrimonio sin reja; sería una gran ocasión para retirar la verja. El templo no necesita rejas, tiene que mostrarse desnudo limpio de obstáculos para mostrarnos su belleza, desde el suelo hasta lo más alto de la torre.

Y termino como lo hacía Paco López.

…Puede no haber solución,

más, contemplar la fachada,

bella, limpia, sin “borrón”,

es también una ilusión,

que debe ser respetada.

Con mi “lanza” pues, partida

yo tomo mi decisión.

Me retiro a mi rincón.

¡que todo llega en la vida!

 

 

 

 

“Lo que estamos haciendo hoy es llamar a la Historia y convocarla para que dentro de muchos siglos el pueblo de Manzanares siga disfrutando de su iglesia de la Asunción”. Estas palabras de José Felipe Fernández fueron quizá las más sugerentes de cuantas se pronunciaron el 23 de octubre en el Ayuntamiento. En un momento en el que el cortoplacismo y la miopía política priman en la vida pública, convocar a la Historia, y apostar por el patrimonio de todos es un signo no sólo de madurez por parte de la alcaldía sino también de altura política del que debemos hacernos eco.

La pandemia de Covid 19 no ha permitido a Manzanares vivir uno de los acontecimientos culturales más importantes en los últimos tiempos: la celebración del 500 aniversario de la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora. La efeméride hubiera merecido una conmemoración a la altura de su significado y a la altura del valor artístico del templo, verdadero corazón de la ciudad e insignia de todo su significado espiritual y de sus valores culturales, artísticos y turísticos.

Sin embargo, al menos, coincidiendo con esta señalada fecha, se ha firmado en el Ayuntamiento uno de los acuerdos más esperados y necesarios en años: el acuerdo para la financiación de la restauración del pórtico de la iglesia cuyo valor artístico es proporcional, lamentablemente a su estado de deterioro. Nos congratulamos y aplaudimos la iniciativa. Julián Nieva pasará a la historia de Manzanares como el alcalde que firmó este convenio y bajo cuyo mandato se realizó esta obra tan necesaria y tan demandada. El alcalde ha sabido comprender que el templo parroquial de la Asunción a todo el pueblo pertenece y a todos concierne. Es responsabilidad de todos porque a todos representa y no sólo pertenece a la Iglesia sino que es patrimonio común

No debemos olvidar que el pueblo que no cuida sus raíces e ignora su pasado se desvanece en el futuro como un azucarillo en el agua. Pasarán los años y aun los siglos llevándose por delante tantas cosas en nuestro viejo Manzanares pero con este acuerdo se ha dado un paso importante para que una parte esencial de su origen y esencia permanezca. Con la preservación del patrimonio eclesial no sólo se cuida un bien turístico o sentimental sino el centro alrededor del cual ha nacido y se ha desarrollado nuestra comunidad. La de todos. Además, con una visión más amplia, nos recuerda necesariamente el origen y la permanencia de nuestros valores culturales y de todo el mundo occidental.

Por Pedro Villarroel

En este artículo, comentaré la cronología histórica más brillante de la Parroquial de Manzanares, cuando la conjunción de una serie de circunstancias, y la participación de ciertos personajes claves en la historia de este Templo y del propio Manzanares, habrían de dar lugar a la transformación de la Parroquial de la Plaza Mayor en una auténtica Catedral. como resultado de su ampliación y amejoramiento en la segunda centuria del siglo XVI… En solo cuatro décadas, la recién inaugurada Parroquial de la Plaza, en 1521, había quedado pequeña, por el gran crecimiento poblacional y urbano de Manzanares… entonces, nuestros regidores plantearon ampliarla, haciéndola representativa y acorde a la importancia que nuestra Encomienda adquirió en ese siglo…. Y un hecho circunstancial y regional, vino a facilitar esa ampliación, la relación con el vecino Almagro, del que dependió jurídicamente Manzanares hasta medio siglo antes.. Así que, nuestros regidores tenían estrecha relación con sus coetáneos de Almagro; y supieron, y oyeron hablar, de un joven arquitecto almagreño, Enrique Egas “el Mozo”, que, en su villa, acababa de construir la “Iglesia de la Madre de Dios”. Nuestro Concejo, arropado por la Orden Calatrava y el mecenazgo de algunos notables de la villa, contactó con Egas “El Mozo”, para proponerle se hiciese cargo de las obras de ampliación de la Parroquia de Manzanares. .Y, ese genio, “Egas, El Mozo”, arquitecto y escultor, hijo y nieto de dos grandes maestros de la arquitectura de la época, Egas Cueman y Enrique Egas, y sobrino de Alonso de Covarrubias, aceptó de inmediato el reto, cuando advirtió que tendría manos y mente libre para diseñar el trabajo a su arte y manera…Desde ese momento, “El Mozo”, quedó unido a lo mejor de la historia de Manzanares y de su iglesia parroquial, a la que convirtió en una auténtica Catedral, entre1550 y 1564”…En ese breve tiempo, dirigió y desempeñó un trabajo de construcción muy activo, en el que participó personalmente, hasta plasmar de manera extraordinaria en nuestro Templo su arte innovador, caracterizado por una mezcla de rasgos del gótico tardío y del barroco-renacentista,. heredados de su abuelo y padre y de su tío Alonso de Covarrubias, que se concretaron, sobre todo, en los tres grandes ámbitos estructurales del edificio: los góticos; en los techos y en la configuración del crucero y del ábside; los barrocos, en el diseño del nuevo Altar Mayor…y los platerescos, en lo que constituiría en la mejor y más significativa obra de arte de este pueblo, el bellísimo Frontispicio Plateresco de la fachada sur de nuestra Parroquial..

En resumen, la obra de Egas el Mozo, consistió en trazar y construir un nuevo crucero, más alto y ancho, elevar y rehacer la cubierta, reconstruir el ábside y enriquecer el aspecto exterior de la Iglesia con portadas, ventanas y otros elementos ornamentales. El ensanche de los brazos del crucero propició, en el tiempo sucesivo, el desarrollo y creación de las capillas laterales de la Iglesia a ambos lados de la nave central… Todas las capillas del lado del evangelio, se construyeron en esa segunda mitad del Siglo XVI, bajo la supervisión del maestro Egas, comenzando por la más cercana al crucero, la bellísima capilla de la Transfiguración, que estará unida para siempre a la familia y al nombre de su patrocinador, otro manzagato ilustre, Don Miguel Merino-Morales, aquel que fue anfitrión de la Santa Teresa de Jesús en su mansión de la Calle del Carmen…, y, en esta capilla, recibirían sepultura sucesivas generaciones de esa histórica saga”…“La Capilla Central, llamada de San Ildefonso, fue la primera de todas en iniciarse…. Egas, dirigió personalmente su construcción, siendo fundada por otra saga noble de Manzanares, la de los Quesada, en concreto a instancias de Dª María González de Inojedo, viuda del bachiller Francisco de Quesada. La tercera capilla de ese lado del evangelio, dedicada a San Miguel, la mandó construir un curioso personaje de leyenda, D. Cristóbal Ruiz de Vigo “El Perulero”, ..Según nos dicen los escritos, este misionero, vigués, marchó de joven al Perú (de ahí su mote), para evangelizar a los nativos. Vuelto a España como un rico indiano, se estableció en nuestra villa, decidiendo fundar esta capilla, para lo que pidió licencia al Rey Felipe II, que la firmó el “Bosque de Segovia” a 31 de agosto de 1561. Dicha Capilla, albergó la Pila Bautismal más clásica de la villa, siendo, desde entonces, un orgullo para los manzanareños, ser bautizados en la misma, existiendo el dicho de: “manzagato y cristianado, donde el Perulero”….Don Cristobal Ruiz, dotó a su capilla de los ornamentos y lo necesario para el culto, dejando… “una renta anual de 500 Ducados, para decir una misa semanal en la misma y cuidarla”,… aparte: “donar otros 25 ducados a un estudiante de su linaje,..y que, si se graduaba sin tener prebendas, se le dieran otros 50 ducados”,… Estableció, en su testamento, que “todo el dinero restante lo emplearan para “casar huérfanas” y “dar limosna a los necesitados del Hospital de Santiago”, que dependía de su Patronato. Al morir, fue enterrado en la capilla por él fundada, quedando en su tumba su figura tallada”.

En 1564, fecha estimada en que Egas El Mozo había concluido su trabajo, quedó conformado un precioso conjunto gótico-renacentista… con un altar mayor entronizado por la imagen goda de la Virgen de Altagracia”… “poco más sabemos de aquella cabecera, pues, solo 7 años después, llegó la trágica noche del día del Corpus de 1571, cuando un pavoroso incendio la destruyó en su totalidad, incluido todo lo que quedaba bajo el nuevo y recién terminado crucero”. En el siguiente capítulo de esta serie, comentaré como se reconstruyó toda esa ruina…

Sonriente y puntual, acude a su cita sin prisas, como si no tuviera mil quehaceres que atender. Nos consta que es una trabajadora incansable, que roba muchas horas al sueño para dárselas a las decenas de congresos internacionales en los que interviene en el ámbito académico y a las decenas de exposiciones que monta y mediante las que se divulga la base cultural de Castilla La Mancha. Conversa con pausa, busca las palabras precisas, es elegante y afable y exhibe su extraordinaria cultura con prudencia. No está pensando en jubilarse porque le apasiona lo que hace, le motivan sus clases, el cara a cara con sus estudiantes y atender a todos los compromisos profesionales que la reclaman. No se nos ocurre mejor plan en esta tarde fría de noviembre que un café y una larga conversación con Esther.

 

¿Cuál es exactamente su formación, su posición académica y sus más relevantes logros profesionales?

Soy Doctora en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid, profesora titular de Historia del Arte de la Universidad de Castilla-La Mancha y actualmente Directora del Centro de Estudios de Castilla-La Mancha.

 

Quizá el Centro de Estudios de Castilla-La Mancha sea una institución no muy conocida.

 Bueno, el Centro de Estudios de Castilla-La Mancha es un  Instituto de investigación vinculado a la Universidad de Castilla-La Mancha que actualmente tiene tres objetivos o fundamentos: la investigación sobre Castilla-La Mancha, la recopilación y catalogación de material patrimonial y/o de utilidad para uso de otros investigadores y sobre todo la divulgación.

¿La divulgación es importante para los profesores universitarios? A veces los percibimos como una cierta élite…

La divulgación es muy importante; al menos para mí lo es.

 

¿Hay que “arremangarse la toga”?

¡Por supuesto! Además literalmente. Recuerdo una anécdota. Alguien llegó preguntándome por la directora del centro. Claramente no me había reconocido: yo estaba rodeada de madera y con un martillo en el bolsillo montando una exposición. Yo creo que es importante “devolver el dinero” que el ciudadano ha invertido en nosotros para que investiguemos y aprendamos cosas sobre el patrimonio y otros saberes en general. Hay que hacer un trabajo válido para la ciudadanía, del que la ciudadanía se pueda servir. He de decir que una de las cosas que con las que más disfruto de mi trabajo es cuando doy conferencias en pueblos pequeñitos. De repente la sala se llena con 200 personas muy diferentes y heterogéneas para las que no existe el reloj; pasan dos horas y quieren seguir escuchándote…Eso en el ámbito académico a veces no ocurre. Montas una conferencia en el campus y te viene tres profesores y ya.

 

¿Qué encuentra en el arte y en el mundo de la universidad para haber hecho de ello su vida?

El ser humano se expresa a través múltiples vías. Eso es el Patrimonio Cultural y de alguna manera nos da la razón de ser. Mostrar la base cultural de Castilla-La Mancha es muy satisfactorio.

 

“Antes el saber, el estudio, estaba más prestigiado. El profesor y el libro eran respetados y se confiaba en la formación como “ascensor” social”

 

En Siembra somos sensibles al tema de la educación. Vd. lleva toda su vida dedicada a la educación, quizá podría hacer una pequeña reflexión sobre la situación actual: ¿llevan razón los más catastrofistas? ¿Cómo llegan los estudiantes a la universidad?

No soy para nada catastrofista. Lo que ocurre es que hay un cambio de paradigma. Los tiempos han cambiado y no podemos seguir haciendo las mismas cosas que en 1960, por ejemplo. Con respecto a cómo llegan los alumnos, he de decir que observo una diferencia fundamental. No es que lleguen peor preparados sino que muestran una preparación diferente. Antes, por ejemplo, se veía en ellos un saber más “enciclopédico” (aunque no sea la mejor expresión) más acumulativo mientras que ahora muestran un conocimiento más intuitivo, poseen más herramientas. En cualquier caso es cierto que antes el saber, el estudio, estaba más prestigiado. El profesor y el libro eran respetados y se confiaba en la formación como “ascensor” social.

Hay una cosa que me llama poderosamente la atención: en los becarios que hacen sus prácticas en el Centro de Investigación se nota mucho los que “vienen de abajo” (es sólo una manera de referirme a ello) y hacen además otros trabajos, quizá agrícolas, o ayudan en las empresas familiares: están más motivados, trabajan con más interés, luchan más.

 

Háblenos de la universidad, de las carreras de Humanidades, de la Universidad de Castilla-La Mancha. ¿Las carreras de humanidades están en crisis?

A veces veo que los alumnos de letras deben lidiar con la presión social de que lo que están haciendo no vale para nada. Es muy necesario que en sus ambientes se prestigien y se valoren las humanidades. Por ejemplo, a mucha gente le gusta viajar y conocer cosas nuevas, que se las cuenten. Para que eso sea posible la mayor parte de las veces detrás hay una persona con formación en Humanidades. Y eso también es “rentable” social y económicamente.

 

“En Manzanares hay bienes culturales no materiales como el carnaval o la Semana Santa que se están deteriorando”

 

Si miramos a Manzanares, desde el punto de vista artístico, ¿qué es lo más relevante de nuestro patrimonio.?

Obviamente la Iglesia Parroquial. Pero además hay otros bienes patrimoniales que son inmateriales, por ejemplo el carnaval o la Semana Santa. Probablemente también la fiesta de Jesús del Perdón. Esta fiesta es el motor que hace volver a más gente a Manzanares en una fiesta señalada.

Sin embargo el carnaval se está perdiendo. No es lo mismo “verlo” que participar en él. Ocurre lo mismo con la Semana Santa. No se trata de si hay más o menos nazarenos sino de si el pueblo se siente implicado de múltiples maneras con esta manifestación cultural, si “la vive”.

¿A qué cree que se debe esta pérdida de “vivencia” cultural?

 Tengo una teoría que no sé si será válida o no pero tiendo a observar que en los pueblos que están en contacto con vías de comunicación importantes o con mucha población visitante hay una obsesión por querer “dejar de ser pueblo” y ser “más ciudad” es algo así como “no querer ser paletos” y eso hace que la población se desentienda de las cosas de su propio pueblo.

 

 

¿Cree que se está haciendo una buena gestión y cuidado del patrimonio de todo tipo? No nos referimos sólo a lo público sino a fachadas, viviendas privadas, obras de arte, etc…

 Rotundamente no. Pero no es un problema sólo de Manzanares sino de todo el país y especialmente de nuestra región. Nosotros manejamos una máxima que no se cumple: “conocer es conservar”. El conocimiento y la pedagogía deben ser previas y las instituciones deben ocuparse de eso. ¿Cómo vas a convencer a un vecino que no pude tirar su casa porque forma parte del catálogo de bienes a conservar si no le explicas cuándo se construyó, por qué se construyó así, por qué tiene un gran valor su patio, su fachada, sus techos…? Hay que explicar por que la calle de las Monjas es como es o por qué se debe restaurar la Iglesia Parroquial. Eso no se está haciendo.

 

¿Debemos entender que se puede hacer todavía al más en relación a gestión cultural y gestión del patrimonio?

Por supuesto. Si no se hace una pedagogía adecuada la sociedad no asume el valor de las cosas, pero si se hace, será la propia sociedad la que “cuide” y conserve y no habrá que dejar todo en manos de la Administración. Actualmente los ayuntamientos tienden a “turistificarlo” todo. Así, el patrimonio se cosifica y en esa esclerotización no hay vida, no hay contexto, no hay “porqués”.

 

En otro orden de cosas, creo que con la Fábrica de Harinas se está perdiendo una enorme oportunidad.

 

¿Cree que es buena la idea del Museo de la Ciencia?

 Habría que tener en cuenta que un museo de ese tipo necesitaría una importante inversión anual para no quedarse obsoleto. No lo veo viable. Además, no tiene por qué ser un museo. Podría convertirse en un edificio al que se le de uso: una residencia de ancianos, un hotel, un centro cultural… Hay una barrera psicológica en la calle Cristóbal Colón y los paseos Príncipe de Asturias. Parece que ahí se acaba el pueblo y no. Esa parte se podría integrar y un elemento importantísimo sería la Fábrica de Harinas.

 

¿Podemos tener esperanza en que pueda ser sede de la UCLM?

 Sería ingenuo. Se debe tener en cuenta que en otras poblaciones se están cerrando sedes.

 

¿Qué me dice del convento de las monjas de clausura?

No tiene un gran valor patrimonial. Podría ser un edificio de apartamentos y la iglesia mantenerse para otros usos, ¿sede de algunas cofradías? Le daría vida al centro.

 

“Estamos obligados a preservar aquello que nos ha sido legado y el pórtico de la Asunción es un buen ejemplo”

 

Tendrá una opinión sobre la restauración del pórtico de la Asunción…

Obviamente debe acometerse. Estamos obligados a preservar aquello que nos ha sido legado y este es un buen ejemplo. En lo que respecta a los bienes de la Iglesia, cuando la Iglesia tenía posibles se ocupaba de ello. Ahora deben ser las Administraciones públicas quienes se hagan cargo o de alguna manera colaboren. Lo que sí es necesario es que haya una buena planificación y recaiga en manos de expertos, por favor…

 

¿No ha sido así siempre en Manzanares?

Bueno, no hay más que ver el retablo… Hubo un legado para recuperar el antiguo retablo y había posibilidades de hacer uno exactamente igual al que había, aunque no comparto ese tipo de actuaciones. No se hizo. Pero no se por qué por lo que debo ser prudente.

 

¿Podría hacer una valoración de la oferta museística de Manzanares?

En los museos de Manzanares hay gente muy competente y entregada que merece todo mi respeto porque además me consta su dedicación. No obstante, se debe hacer una reflexión sobre si hay elementos significativos que deberían ser más conocidos, mejor conservados y desde luego mejor divulgados.

 

¿Cómo ve el futuro de Manzanares?

No tengo una bola de cristal. Detecto que la población envejece y que la situación económica es precaria. Me da la impresión de que no se está aprovechando la situación geográfica privilegiada que tiene Manzanares; mira el corredor del Henares o la Sagra de Toledo: son lugares prósperos porque han aprovechado que están en vías de comunicación importantes…

 

CONCEPCIÓN MOYA Y CARLOS FERNÁNDEZ-PACHECO INICIAN EL CICLO DE CONFERENCIAS EN LA CONMEMORACIÓN DEL 500 ANIVERSARIO DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE LA ASUNCIÓN.

La Asociación Cultural EL ZAQUE, ha programado una serie de actos conmemorativos de la consagración en el año 1520 de la Iglesia Parroquial de la Asunción de Manzanares. En el primero, celebrado el día 22 de noviembre en el salón de la Biblioteca Municipal, intervinieron los historiadores Concepción Moya y Carlos Fernández-Pacheco dando una conferencia titulada “Del Templo medieval al moderno”.

En el acto, presentado por Jerónimo Romero-Nieva, con la presencia de los concejales Pablo Camacho e Isabel Quintanilla y con la asistencia de numeroso público, Camacho anunció el acuerdo entre el Ayuntamiento de Manzanares y la Parroquia de la Asunción para llevar a cabo la Restauración de las fachadas del templo, participando en los gastos de las obras al 50 %.

Carlos Fernández-Pacheco ofreció en su disertación los datos que se han podido conocer del primer templo parroquial o Iglesia de Santa María la Mayor, construida en el siglo XIII, que tuvo que estar situada próxima al castillo, en alguna parte de la calle del Carmen, muy probablemente en lo que hoy es el Convento de las Concepcionistas. Al quedar pequeña y algo desplazada del centro cívico de la población, a finales del siglo XV se tomó la decisión de construir un nuevo templo parroquial en la actual ubicación, que se consagró bajo la advocación de Ntra. Señora de Altagracia. La anterior Iglesia Vieja quedaría integrada en el Convento de los Carmelitas, que fue destruido durante la ocupación francesa en la Guerra de la Independencia.

Concepción Moya trató sobre las obras de ampliación de la nueva Iglesia, que se llevaron a cabo en la segunda mitad del siglo XVI, conforme a las trazas realizadas por Egas el Mozo. La planta del edificio que ha llegado hasta nuestros días y el pórtico de la fachada principal, se deben al maestro renacentista.

Finalmente, Jerónimo Romero-Nieva comentó que en el ciclo de conferencias se completará con otras tres a lo largo del año próximo, con la participación de Enrique Herrera Maldonado, Juan Ramón Romero y Diego Gallego.