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Ángel García-Consuegra

En estos tiempos la televisión debe estar para informar, pero también para entretener, acompañar y concienciar

José Carlos Naranjo Sánchez – Maroto es periodista en Manzanares10TV. Ha estado en importantes medios a lo largo de su carrera como por ejemplo Cadena Ser, AS o Los 40 TV. En esta entrevista tratará de acercarnos la realidad de la televisión en momentos como este y nos contará la labor que hacen en la emisora local para alegrar la tarde a todos los manzanareños.

Pregunta: ¿Desde cuándo tenías claro que te gustaba el periodismo?

Respuesta: Lo tenía bastante claro desde la ESO prácticamente ya que me apasionaba el periodismo deportivo. La gente tenía la duda en Bachillerato de a qué carrera meterse, pero yo por suerte siempre supe cuál sería mi elección.

P.: ¿Por qué decidiste estudiar en Madrid?

R.: Cuando yo estudié la carrera, en esta comunidad no se ofertaba el grado de periodismo. Realmente me gustó mucho la opción de Madrid porque ahí es donde considero que está el meollo de esta carrera puesto que hay numerosos medios y periodistas. Tenía muy claro la carrera y también el sitio. En mi época, la Universidad Complutense es la que mejor fama tenía en este ámbito, pero allí ves otra realidad. La Carlos III también estaba muy bien, pero, aun así, estoy contento con la decisión que tomé. También me ayudaron en mi formación las distintas charlas de periodistas en los colegios mayores puesto que es donde prácticamente más aprendes de esta carrera. Hablar con profesionales, ver sus perspectivas, etc. ayuda mucho, casi más que lo que aprendes en las aulas que al final está todo orientado de una forma más teórica.

P.: ¿Cómo fueron tus inicios en el mundo del periodismo?

R.: Estuve en PRISA mucho tiempo en la sección digital de la Cadena SER, AS, Los 40, etc. Mis primeras prácticas fueron en el Ayuntamiento de Manzanares tanto en OndaMancha como en la televisión municipal de entonces. Lo hice durante los primeros veranos de mi carrera. Ya en el de cuarto me quedé en Madrid en la SER en la sección de deportes. Ahí trabajé con personas que consideraba ídolos como Paco González y fue increíble. Otro verano estuve en el AS en la sección del Real Madrid y después de eso entré en Los 40 en una televisión que tenían que ya no existe. Ahí fue donde conseguí mi primer trabajo sin ser becario.

P.: Durante tu experiencia en la Cadena SER obtuviste un premio muy importante. Háblanos de ello.

R.: Sí, tengo muy buen recuerdo. Nos dieron un Ondas por cómo cubrimos desde la redacción de deportes los Juegos Olímpicos de 2008. Es verdad que nos lo dieron principalmente por los enviados que fueron a Pekín, pero, en parte, también lo considero mío porque trabajamos mucho los miembros de la redacción que nos quedamos en Madrid. Allí hay una diferencia de ocho horas con España por lo que teníamos que madrugar para trabajar y eso durante un mes fue costoso. Vivirlo trabajando es totalmente diferente a verlo desde casa que puedes hacer una selección de los deportes; ahí tienes que estar para todo. Recuerdo especialmente el día de la final de tenis en la que Nadal ganó la medalla de oro. Fue una auténtica locura cómo lo vivimos en la redacción.

P.: ¿Dirías que esa fue tu mejor experiencia como periodista o tienes otras mejores?

R.: Pese a lo vivido en la Cadena SER, diría que no es mi mejor momento como periodista porque era becario. Disfruté mucho de mi experiencia en la televisión de Los 40 porque tuve la experiencia de trabajar como tal. Hice un especial con Dani Martín, con Despistaos… aunque lo cierto es que como estoy ahora mismo en la televisión de Manzanares, no he estado nunca. La gente le tiene muy poca estima a los medios locales, pero te da mucha escuela. Es donde de verdad aprendes porque tienes toda la responsabilidad de la noticia y tienes que cubrir actos muy distintos: un pleno, un concierto de música regional, unas elecciones municipales, etc.

P.: Actualmente estáis haciendo “¿Quedamos? ¡En la tele!”, un programa en directo con Manzanares10TV para hacer más amena la cuarentena a la población. ¿Cómo surgió la idea?

R.: El programa fue una improvisación total. El fin de semana en el que se decretó el Estado de Alarma no trabajamos porque no había nada que cubrir. Yo estuve pensando en mi casa qué haríamos con la televisión ahora que no iba a haber actos porque al final vivimos de eso. Ese mismo lunes nos reunimos cada uno con una idea diferente. Es verdad que hay una gran diferencia entre lo que pensamos el primer día y lo que hacemos hoy. Todo ha ido evolucionando gracias a la implicación de la gente. Yo propuse que lo que toda la población necesitaba era entretenimiento y alejarse de los informativos que hablan todo el rato del coronavirus. La idea inicial consistía en una hora de programa centrándonos en cuatro o cinco noticias y a día de hoy, gracias a la colaboración ciudadana, hemos llegado a superar las tres horas en alguna edición. Estamos increíblemente agradecidos.

P.: ¿Qué tal la implicación de la población? ¿Ha respondido bien?

R.: La implicación ciudadana ha ido progresiva. Es cierto que el primer día no nos llegó mucha respuesta, pero a partir de ahí hemos recibido muchísimas fotos y videos de todo lo que pedimos. Son muy participativos y eso nos encanta porque hace que podamos tener un programa muy completo. Aun así, nosotros tenemos un bloque de noticias porque, al fin y al cabo, somos un medio de información y tenemos que darlas, aunque es complicado por la inexistencia de estas y solo manejamos los datos que aporta el Gobierno de España y el SESCAM. Además del bloque de noticias, tenemos muchas secciones que hacen que el programa sea lo más participativo posible. La asociación Kinésica del pueblo nos ayuda con una sección, también Germán con un apartado de fotografías o incluso una chica manzanareña que vive en Berlín y pinta nos ayuda con una sección de arte. Además, hacemos entrevistas porque pienso que son muy dinámicas y cercanas para que la gente pueda ver lo que opinan o lo que tienen que contar otros de su alrededor.

P.: ¿Cómo os organizáis para preparar el programa? ¿Cuál piensas que será el futuro de este?

R.: Nos encargamos de organizar los contenidos porque todo tiene que seguir un orden, no podemos meter la información de golpe porque queda raro para el espectador. Nos reunimos antes de cada programa y establecemos las pautas a seguir. Ojalá esta buena dinámica dure mucho tiempo porque se nos pasa el tiempo volando y muchas veces ni nos enteramos que llega la pausa para aplaudir. Respecto a la duración, esto tiene sentido mientras que esté la gente en casa porque así puede ver la televisión dos o tres horas. A mí me gustaría seguir cuando acabe el Estado de Alarma, es cierto que no será igual, pero hacer algo parecido con modificaciones porque engancha y a la audiencia le gusta lo que hacemos. La televisión tiene que estar para informar, pero en estas situaciones tiene que estar para entretener, acompañar y concienciar.

Muchas gracias a José Carlos por querer acercar la realidad de la profesión a todos los lectores. Tratar de crear contenido en momentos como este es ciertamente complejo y lo están consiguiendo a la perfección. No me cabe la más mínima duda de que los manzanareños están encantados de su servicio que llena nuestras casas cada tarde.

Entrevista realizada el 20-03-2020

Sherezada Herrador Cordero-Sánchez es enfermera PEAC en las Urgencias del Centro de Salud de La Solana (Ciudad Real). Ismael Juvera Sánchez de Pablo es enfermero de hospitalización en el Hospital HM Madrid. Laura Ortega Iniesta trabaja como enfermera en la “Residencia de Ancianos La Milagrosa” de Manzanares.

Pregunta: ¿Cómo se ha visto afectado tu puesto de trabajo con el Coronavirus y cómo es tener que lidiar con este problema en la labor que desempeñas?

Respuesta Sherezada: Los PEAC trabajamos básicamente por guardias de 24h (en algunos casos incluso más) en las urgencias de los Centros de Salud (C.S). Atendemos la Urgencia física del C.S, además de las urgencias en “la calle”. Somos a los primeros que avisa el 112 (en la mayoría de los casos) o los propios usuarios cuando hay alguna emergencia domiciliaria en una localidad. Una vez allí, atendemos al paciente y filtramos de alguna manera si se requiere otro tipo de ayuda (UVI móvil o Soporte Básico, por ejemplo).

Esta situación nos afecta a todos los niveles, principalmente porque estamos acostumbrados a tener un contacto bastante estrecho con los pacientes, el cual ahora es imposible. Hemos tenido que adaptar la organización interna del centro, modificar la distribución de nuestro lugar de trabajo, además de intentar, más que nunca, hacer una buena educación sanitaria e informar a los usuarios, y todo de manera telemática o incluso manteniendo la distancia de seguridad cuando vienen al centro.

Respuesta Ismael: Ha cambiado totalmente nuestra forma de trabajar, tanto con los casos positivos y las sospechas (pasamos una sola vez a la habitación del paciente para minimizar el contacto y realizamos todas las actividades de una) como con los negativos (también intentamos minimizar el contacto para evitar contagios, pero hay veces que es imposible). Lidiar día a día con esta situación es física y mentalmente agotador. La enorme carga de trabajo (cambio de vestuario, trabajar más horas, atender a todo el mundo, etc.) te deja KO.

Respuesta Laura: Actualmente, la carga de trabajo ha aumentado muchísimo, tanto para mí, como para mis compañeras y el resto de sanitarios. Tenemos que seguir realizando todas las funciones que teníamos antes, pero ahora le sumas todos los cuidados que requiere la situación del nuevo virus. Estamos dando el 200%.

Es difícil lidiar con toda esta situación de estrés, llegas a casa cansada física y psicológicamente, pero sabes que al día siguiente vas a tener que seguir al pie de cañón, dando lo mejor de ti. Nuestros mayores se lo merecen.

P.: ¿Qué cuidado tenéis que tener por vuestro puesto de riesgo sobre todo de contagio y posible propagación? ¿Cómo es vivir con ese miedo a poder pasárselo a familiares o compañeros de piso?

R.S.: Psicológicamente para nosotros está siendo bastante duro. Como todo el mundo conocerá por la información que se viene dando, para tratar a un probable caso positivo de Coronavirus necesitamos estar equipados con guantes, mascarilla, bata y gafas. Aquí, surgen dos problemas: el primero, pacientes que entran a la consulta y que no nos informan de que son de riesgo epidemiológico hasta que prácticamente se van a ir, lo que supone para los profesionales haber realizado una atención sin las medidas de protección correctas; y segundo, la inmensa falta de material, que nos obliga a reutilizarlo, con el peligro que esto conlleva para nuestra salud. Además, está siendo imposible conseguir más material porque las gerencias no pueden hacerlo posible. España se está quedando sin material para protegernos al tratar a los enfermos.

Estas problemáticas nos generan mucha ansiedad e impotencia, puesto que al ya existente riesgo de contraer la enfermedad simplemente por estar expuestos a la situación, hay que sumarle el hecho de no estar correctamente protegidos. A todo esto, hay que añadir que, después de trabajar, volvemos a casa con nuestros familiares, que sí que están haciendo cuarentena, algunos de ellos siendo población de riesgo, y dormimos con la incertidumbre de ¿me habré contagiado hoy?

R.I.: Debemos tomar las precauciones que nos indican desde el departamento de riesgos laborales y desde el ministerio. Utilizar correctamente los equipos de protección impermeables (EPIs) y seguir todos los protocolos de actuación y prevención. Es una situación que es complicada de llevar ya que a los más cercanos les has dado consejos de actuación y prevención y puede que se infecten sólo porque tú estás expuesto. Siempre hay una probabilidad (aunque sea mínima) de contagio con la gente con la que compartes espacio, pero es un riesgo que se tiene que asumir para poder resolver la situación en la que nos encontramos.

R.L.: A todos nos ha pillado esto de imprevisto, hemos tenido que adoptar medidas de un día para otro. Por ejemplo, en las residencias se han suspendido las visitas de los familiares, se han aplazado todos los análisis, consultas externas, etc. Cuando alguien presenta síntomas, debe quedarse aislado. Todas las medidas adoptadas tienen el fin de no contraer y propagar el virus.

En el caso de los sanitarios, el contacto con las personas es inevitable, por lo que es necesario el uso de EPIs, lavado de manos continuo, desinfección de material, etc. Creo que todos nos hemos parado a pensar, ¿tendré el virus?, ¿se lo habré pegado a alguien?

P.: Desde tu punto de vista, ¿cómo estás viendo la implicación de la población con la pandemia? ¿Crees que nos estamos comportando a la altura de la situación o hemos llegado a un nivel de alarmismo/pasotismo que dificultan las labores que los sanitarios tenéis que llevar a cabo?

R.S.: Hay población que lo está haciendo francamente bien quedándose en casa y saliendo para lo imprescindible; pero hay otro porcentaje, para nosotros supone ser uno bastante alto, que no está tomándose la situación con la seriedad que se debe.

Se sigue acudiendo a los centros con clínica respiratoria sin avisar primero telefónicamente, lo que supone para nosotros un riesgo de contagio al recibirlos sin estar correctamente equipados. Al reprimirles por no avisar y por no cumplir correctamente con las normas establecidas para este caso, nos pierden el respeto y la forma de trato no es para nada la correcta, ¡hasta nos has llegado a amenazar con “tosernos”! ¿Y tenemos que aguantar esto? Hay una cosa que es importante aclarar, y es que estar pagando seguridad social, no da derecho a nadie a tratar a los profesionales sanitarios como si fuésemos basura, pensando así que estamos subordinados a sus caprichos. Ahora más que nunca la gente debería concienciarse de que se debe hacer un buen uso de la sanidad, un uso racional, en el que se incluye el respeto a sus profesionales.

A pesar de toda la información que se ha ofrecido, se sigue haciendo uso de las urgencias para cosas que no son consideradas como tal, se saturan y nos quedamos sin recursos. Esperamos que toda la población tome consciencia y nos ayuden a acabar con este virus.

R.I.: Al principio el problema se tomó muy a la ligera, pero a medida que los casos fueron aumentando se empezó a expandir una histeria (no hace falta que comente cómo estaban los supermercados) en la población que parece que con los consejos del ministerio de Sanidad y la divulgación de información contrastada y científica está empezando a calmarse. Aun así, nos queda mucho trabajo a todos por delante porque esto depende de todos. Nos queda aprender a actuar en esta situación que nos ha tocado vivir, ni tomarla a la ligera ni echarnos las manos a la cabeza, actuar con consecuencia, cautela y responsabilidad. Sigamos las indicaciones del ministerio de Sanidad, utilicemos correctamente los servicios sanitarios, tengamos civismo y sentido común.

R.L.: Hay gente muy concienciada con todas las medidas que hay que tomar. Pero hay muchos otros, que no terminan de asimilar esta situación, que no hacen caso y que se toman la pandemia a modo de broma, lo estamos viendo todos los días en las RRSS. En la residencia, tanto los ancianos como sus familias están pasando por una situación difícil, no poder verse, abrazase, besarse…Nosotros intentamos tener a todos los familiares comunicados, el teléfono no para quieto ni un segundo, y esto también supone más trabajo.

A pesar de todo lo que está pasando, es muy bonito ver como los trabajadores se están dejando la piel, ver como muchas personas están donado material a centros sanitarios, ver el apoyo y la paciencia de las familias, los amigos y las compañeras. De verdad, GRACIAS.

Gracias infinitas a vosotros. Me habéis hecho un hueco en vuestra agenda en estos días tan complicados para todos, pero mucho más para vosotros. Sois un ejemplo encomiable y el pilar sobre el que se cimienta este país. Es un orgullo poder consideraros a vosotros tres como amigos y comprobar lo lejos que habéis llegado. Saldremos de esta, estoy seguro, pero no sería posible sin todos los sanitarios que se desviven día tras día. Entrega, lucha y garra al servicio de los demás.

Ángel García-Consuegra Guijarro

Siempre he vivido la Navidad en sentido de familia

José Felipe Fernández López es el delegado diocesano de pastoral de juventud de la Diócesis de Ciudad Real además de Párroco in solidum de la Unidad de Acción Pastoral de Manzanares. En nuestro café de hoy, José Felipe nos hablará acerca de la Navidad. De cómo la vive él, de cuál es el significado que él le da a estas fechas y analiza cómo la vive la sociedad.

Pregunta: ¿Qué es para ti la Navidad?

Respuesta: Para mí principalmente es el hecho de rememorar el nacimiento de Jesucristo, que como sabemos es central para la vida de cualquier cristiano. También está ligado a toda la temática de la unión familiar, de juntarnos y también es un tiempo para vivir en eso. Tal vez está relacionado porque Jesús nació en una familia y es un ejemplo a seguir.

P.: ¿Cómo te gusta celebrar la Navidad? ¿Sueles hacer algo diferente al resto de personas?

R.: Mi vida ha cambiado mucho. Recuerdo las navidades de mi infancia y recuerdo las vivencias con la familia, el encuentro y muchos momentos esperados. Cuando fui sacerdote, mis primeras Navidades las pasé bastante lejos de casa, pero bueno, tuvo su parte positiva porque mucha gente de las parroquias se me abría a que estuviese en estas fechas tan señaladas con ellos y es de agradecer. También tuve la suerte en mis primeros años de estar en un equipo de sacerdotes donde lo celebrábamos juntos. Pasar estas fechas con una comunidad parroquial también me parece importante. La Misa de Nochebuena, la Misa de Navidad también son momentos para vivir en comunidad y yo he disfrutado mucho de ello. Probablemente no haga cosas muy diferentes al resto de la gente, pero sí que es verdad que a lo largo de mi vida he tenido momentos en que la he vivido de forma diferente, pero siempre en sentido de familia. Ya fuera la familia física, espiritual o sacerdotal.

P.: Ahora que sí puedes, imagino que aprovechas para estar junto con tu familia ya sea en Valdepeñas o en Manzanares

R.: Ahora es al revés, mis padres vienen a estar conmigo. La cercanía geográfica permite que mi familia puede venir, y también se han adaptado mucho a esta vivencia parroquial. Se han unido bastante en la Misa del Gallo y después cantamos villancicos en el salón de la Iglesia. Es una suerte poder compartirlo con ellos.

P.: ¿Dista mucho el significado que pueda tener la Navidad para la sociedad que el que pueda tener para ti?

R.: Yo creo que, en primer lugar, cada uno tiene total libertad de celebrar la Navidad como crea conveniente. Eso no quita que uno deba tener las cosas claras cuando lo vive desde una perspectiva de fe. Creo que es verdad que estamos muy ligados al consumismo, aunque también pienso que es algo que se da no solo en Navidad ya que lo vemos también en todo el año. Yo siempre digo que los españoles no sabemos celebrar nada si no es con una buena comida de por medio y tampoco creo que sea lo más adecuado. El tema de regalos se da a lo largo de todo el año y creo que tenemos que ser muy responsables en este tema tanto con los niños como con los adultos.

P.: Relacionado con el consumismo, el Estudio de Consumo Navideño 2019 elaborado por Deloitte refleja que los hogares españoles tienen un presupuesto de 554 euros en Navidad, lo que supone un 2,4% más que en 2018. ¿Te parecen alarmantes estos datos?

R.: Todos los abusos son peligrosos y más cuando estamos pasando por un periodo económico un tanto inestable. No me parece lo más adecuado incrementar ese consumo, pero también es cierto que, si eso no sucede, los comercios cerrarían y se quitarían puestos de trabajo. Al final con este tema sucede el fenómeno de la pescadilla que se muerde la cola y nunca sabes que es lo más acertado. Cada uno de nosotros tenemos que ser conscientes de lo que podemos hacer y podemos gastar. Yo muchas veces en estos temas sigo los dictados del sentido común. Cuando nos hemos juntado en Navidad los abuelos con los hijos y con los nietos, los abuelos siempre piden que podamos vivir todos estos momentos juntos. A lo mejor los de mediana edad lo que piden es que se pueda hacer con las mejores condiciones, y los niños lo que piden son juguetes y regalos. Para los cristianos, también tenemos que hacerlo desde nuestra perspectiva de la fe.

P.: Durante este mes de diciembre se va a representar en la Iglesia de Altagracia la obra “Entregado” en su cuarta edición, ¿sirven también estos actos para preparar la Navidad?

R.: Efectivamente. Los días 6,7,8,27 y 28 de diciembre a las 20:00 en la Parroquia tendremos la cuarta edición de “Entregado”, esta vez dedicada a la vida de la Virgen María. Todo lo que facilite a la gente el hecho de conocer la importancia evangélica de lo que se está celebrando me parece fundamental. Ya sea en Navidad contando el Nacimiento de Jesús o relacionado con la Inmaculada contando la vida de María. Los primeros interesados en que se sepa lo que estamos celebrando somos nosotros, los creyentes. La humildad, el esfuerzo y el cariño son los pilares de esta representación. Es una invitación sencilla y humilde a esta cuarta edición de “Entregado”. También hay mucha responsabilidad de querer hacerlo bonito y que salga bien.

P.: Para terminar, no sé si tú eres muy dado a hacerlo, pero, ¿tienes algún propósito para el 2020?

R.: Gracias a Dios no tengo que quitarme ya de fumar, pero igual hacer algo más de deporte no me vendría mal (risas). Tal vez sea por la edad, pero con el paso de los años cada vez pienso en deseos más realistas. Quiero que mi familia y mi gente de Manzanares sean felices. La vida traerá sus sinsabores, pero pedir la felicidad es muy importante. Ya lo dijo Jesús en su día: “Pedid y se os dará”. Personalmente lo que pido para todos nosotros es que seamos felices y que se vean cumplidas todas nuestras expectativas y nuestros sueños. Que creemos una sociedad justa y una sociedad mejor puesto que es algo realmente importante.

 

Quiero dar las gracias a José Felipe por acceder a esta entrevista. Soy consciente de que cada minuto suyo es oro y se encuentra para arriba y para abajo constantemente sin apenas tener tiempo para él. Me ha parecido la persona más adecuada para cerrar el año en mi sección. Trabajador, sencillo, constante y que vive la Navidad desde dentro, como se debe hacer. Recién aterrizado de Jordania, con un par de misas de por medio y con alguna que otra hora menos de sueño le dio tiempo a responderme a esta entrevista tan sincera y tan humana. Gracias por todo, sabes que te tengo un aprecio superlativo.

Para todos los lectores de Siembra yo también me sumo a la petición de José Felipe: que sean felices y que luchemos por un mundo más justo, que falta nos hace. Feliz cambio de década. Que nos sigamos tomando muchos cafés juntos.