Por María Teresa García Perales

Cada 2 de febrero,  fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, valorando así el   testimonio de quienes han elegido seguir a Cristo de cerca, entregando su vida al Señor. Bajo el lema “La vida consagrada, parábola de fraternidad en un mundo herido”, se reconoce el don de la vocación y de la misión encomiable que desarrollan las personas consagradas en la Iglesia y en la sociedad.

En España contamos con 37.286 religiosos y religiosas que dedican su vida al servicio a Dios y a los demás sin límites.

El día 3 de febrero se veneró la imagen de San Blas en el templo de la Asunción. La pandemia obligó al Santo a no procesionar y a salir de su ermita para poder ser contemplado a los pies del Altar Mayor y conmemorar su festividad con una Misa a la que asistieron tanto representantes de los grupos municipales del Ayuntamiento como de las Cofradías de Manzanares.

Siguiendo las intenciones de nuestro Obispo para este año, cada primer viernes de mes se llevará a cabo una oración para orar juntos y pedir que el Señor envíe vocaciones. Por ello, el 5 de febrero tuvo lugar la Oración por las vocaciones en el templo de Altagracia. La palabra vocación significa “llamada” y nace del encuentro interior con el amor de Cristo, es un diálogo de amor entre dos personas, Dios es el que llama y el hombre es el llamado a adoptar la capacidad de dialogar con las necesidades del mundo, con el corazón de Dios que es el Padre de los pobres.

El 11 de febrero, festividad de Nuestra Señora de Lourdes, se celebró la Jornada Mundial del Enfermo bajo el lema “Cuidémonos mutuamente”, lo cual cobra especial sentido si tenemos en cuenta la situación tan dura en que se encuentran algunos enfermos en tiempos de pandemia, sin poder ser visitados por sus familiares y sufriendo en soledad en las habitaciones o las UCIS de los hospitales o en sus propias casas.

Desde aquí nos hacemos eco de la reseña que aparece en la publicación: “Con vosotros” del domingo 7 de febrero en que el doctor Jesús Sánchez – Migallón, miembro del equipo de redacción de Siembra, nos escribe:

 Conmemorar esta jornada en el año 2021 pasa inevitablemente por recordar y tener presentes en nuestras oraciones a los miles, millones de personas, que han sufrido la COVID-19, algunos pasando a la casa del Padre, tras un tremendo sufrimiento de ellos y sus familias. Sin olvidar a sanitarios de diversas categorías que en un acto de heroicidad han entregado su vida, como hizo Jesucristo para salvar a sus semejantes.

“Esta pandemia nos ha hecho ver nuestra vulnerabilidad. Un ser invisible, minúsculo, nos está haciendo pasar por un Sábado Santo permanente de tristeza, aislamiento y melancolía, entre un periodo de enfermedad, pasión y muerte y la esperanza de un tercer día, en el que únicamente pedimos, que no es poco, la vuelta a la normalidad cuando esta pandemia termine. Tan solo desde la fe podemos encontrar respuesta a las incógnitas que se nos plantean con respecto a la enfermedad y la muerte. La atención a nuestros enfermos nos exige una profesionalidad, entrega y responsabilidad. Este 11 de febrero es un día para reflexionar y mantener esa vocación de servicio y defensa de la vida que nos llevó a esta profesión. Es nuestra obligación y responsabilidad ayudar a pacientes y familiares a encontrar, conocer y profundizar en esa dimensión que proporciona la vivencia de la fe en el transcurso de la enfermedad. Dios siempre ayuda en los momentos difíciles.”

El 12 de febrero se celebró en el templo de Altagracia la Vigilia de Oración de Manos Unidas de Manzanares. Este año el lema es “Contagia solidaridad para acabar con el hambre” y las colectas en nuestra Arciprestazgo de Mancha Sur, se hicieron con el objetivo de financiar el Proyecto de Alimentación, con un coste de 48329 euros y  destinado a mejorar las condiciones de vida para el desarrollo sustentable y sostenible con mejora alimentaria para familias en la Perla, en Veracruz (Mexico).

El 15 de febrero, la Asociación de Cofradías de Manzanares emitió un comunicado en el que confirmaba que por segundo año consecutivo, no se celebrarán las tradicionales procesiones ni ningún acto externo de Semana Santa. No serán suspendidas las celebraciones litúrgicas de Cuaresma y el Triduo Pascual, siempre respetando las medidas de aforo, higiene y seguridad

El 16 de febrero la Comisión de Economía de la Parroquia de la Asunción se reunió en relación con las obras de restauración de la fachada, pórtico y cornisa del templo, llegando al acuerdo de adjudicar las obras a la empresa Rafael Gómez Galdon, S.A., por serla oferta más favorable, de entre las tres recibidas. Dicha empresa, ubicada en Socuéllamos,  tiene amplia experiencia en la realización de obras de Restauración y rehabilitación de edificaciones, monumentos, etc…

El inicio de las obras está pendiente de concretarse, aunque probablemente se llevará a cabo después de Semana Santa.

Comenzó la segunda Cuaresma en tiempos de pandemia, después de vivir unos meses complicados que parecen no tener fin, llenos de renuncias y sacrificios. Es tiempo de conversión, un periodo de cuarenta días que comienza con la celebración del Miércoles de Ceniza y que nos ayuda a preparar nuestro corazón y para poder acompañar a Jesús durante su Pasión, su Muerte y el acontecimiento más importante de nuestra fe, que es la Resurrección de Jesús.

Durante la tarde del Miércoles de Ceniza tuvo lugar tanto en la Ermita de la Divina Pastora como en la Parroquia de Altagracia, un acto de imposición de la ceniza a los niños de los grupos de Catequesis de 5º de Primaria a 2º de la ESO. En dicha celebración, Don José Felipe hizo una alegoría de la Cuaresma, un tiempo en que se nos invita a renovarnos y reconstruirnos, comparándola con una secuencia de la película de Harry Potter en que aparece el ave fénix quemándose y resurgiendo de sus cenizas. Nosotros también, al recibir las cenizas sobre nuestras cabezas, iniciamos el camino de la Cuaresma hacia la Pascua,  para igual que ave fénix fortalecernos e intentar ser mejores.

Esa misma tarde también se impuso la Ceniza en las misas de ambas parroquias en el horario de costumbre, para conducirnos a: “…vivir la Cuaresma como camino de conversión y oración, y para compartir nuestros bienes, ayudándonos a reconsiderar, en nuestra memoria comunitaria y personal, la fe que viene de Cristo vivo, la esperanza animada por el soplo del Espíritu y el amor, cuya fuente inagotable es el corazón misericordioso del Padre”, como refleja el Papa Francisco en su Mensaje para la Cuaresma 2021.

También ese día, la Hermandad del Santo Entierro y la Virgen de la Soledad dio comienzo a un Solemne Triduo a sus titulares de forma virtual, que se puede aún escuchar en las redes sociales y en el que cada día se pudo escuchar la lectura del Evangelio por un seminarista mayor de Ciudad Real y la meditación de un sacerdote . Dicho Triduo culminó con la celebración de la Función General de Hermanos el sábado día 20, y la celebración de la Eucaristía en hermandad para así mostrar su compromiso con la Iglesia, y cumplir con lo que dictan las Reglas de la Hermandad.

Os dejamos el cartel que refleja los actos cuaresmales en nuestra Unidad de Acción Pastoral.

Finalizo esta crónica recordando a María, que fue durante muchos años sacristana de la Parroquia de la Asunción y que nos dejó a comienzos de febrero. Desde aquí nuestro recuerdo agradecido por la labor realizada al servicio del templo y nuestras más sinceras condolencias a sus familiares y amigos. DEP María junto a Dios nuestro Señor.

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