Manuel Rodríguez Mazarro

Las siglas políticas fueron infundiendo la vida falsa del color cuando en cada casa tienen su blanco y negro

Tuve la suerte de ver parte de la vida a través de objetivos de cámaras fotográficas en blanco y negro, así la vimos los que vamos cumpliendo años. Algo de posguerra, dictadura, monarquía de emérito, constitución, gobiernos democráticos, Felipe VI, covic-19.  Todo esto nos fue marcando.

En alcaldes manzanareños también hubo vida en blanco y negro, D. José Calero, D. Pedro G. Román, D. Agustín Serrano, D. Pedro Capilla, D. Carmelo Melgar, D. Teodoro Rincón, D. Miguel A. Pozas, D. Antonio L. Manzanara y D. Julián Nieva. Afirmo que a algunos de ellos les costó “cuartos” la política.

Hasta aquí he podido conocer y he llegado con mis cámaras al hombro y el magnetofón de casete, entrevistas y reportajes para varios medios,  en blanco y negro, últimamente color digital. En ocasiones hice de paparazi e incógnitas que no se pueden sacar a la luz.

Reportajes con cámara de carrete, fue al final del siglo XX cuando empezaron a enseñarnos el color, vida y sabor de nuestro pueblo. Manzanares iniciaba a salir del letargo y atolladero, los negocios crecían, trabajo no faltaba para el que quería trabajar.

El auge económico manzanareño iba pasando de ser en blanco y negro a color, años del desarrollo en Manzanares, los momentos especiales se reflejaron en papel fotográfico, recuerdos que llegué a vivir y aún existen en álbumes, rara es la casa que no conserve sus primeras vacaciones, bodas, bautizos, inauguraciones, su coche, incluso la mili, sujetas al negativo de cámaras Werlisa, Nicon, Konika, Canon, Kodak,…

Un progreso del que hemos  disfrutado con instantáneas de vida en blanco y negro quedaron en recuerdo. Llegó el auge tecnológico, la fotografía pasó a ser color digital. Liberados del corsé económico, aquello se nos fue de las manos, iniciaron las prisas, el paro, crecieron los problemas, mandatarios pagados, información a convenir, cambiaron las maneras y educación pedagógica.

Las fotografías realizadas con móviles han pasado a ser multitud pasajera y sin intimidad propia. Las generaciones que han crecido actualmente no conocieron el blanco y negro ni les importa, pasan de ello y “poquitas fatigas”, las siglas políticas  fueron infundiendo la vida falsa del color cuando en cada casa tienen su blanco y negro, los momentos, la historia, el cariño, el motivo, los hijos y el trabajo. A la juventud la envidio por sus años y en ellos está el futuro de positivar la imagen.

No creo que vuelva el blanco y negro, aunque tal como veo el futuro político en general de conveniencias,…me desordena bastante el objetivo de la mentalidad. Sinceramente, pienso que mi generación fue más sana, fue despacio y avanzó deprisa. –De dictadura en blanco y negro pasamos directamente al libertinaje a siglas en color y mascarilla.

 

 

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